25 July 2017 ~ 16 Comentarios

Sancionar o no sancionar, ése es el dilema de Trump en Venezuela

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16 Responses to “Sancionar o no sancionar, ése es el dilema de Trump en Venezuela”

  1. Nestor P Victore 25 July 2017 at 10:21 pm Permalink

    Toda politica de EE UU esta destinada al fracaso…..del Dpto de Estado de EE UU esta al servicio de la tirania castrista…desde Batista a la fecha….esta lleno de idiotas y traidores…jamas han puesto una…ni con Cuba,ni con Siria..la URSS se rompio sola…..con esa cuerda de imbeciles…bebitos tontos de Harvard no habra arreglo….revise usted sus expedientes uno a uno y no encontrara un solo exito….todos los salarios son mas de 100000 al years….despedido por incapaces ….ninguno….es una botella pagada por el contribuyente…..los castristas le tienen tomada la cabeza….Ana Belen Montes es solo la punta de iceberg…..traidores y mas traidores….Venezuela es un asunto de los Castros…..admirados por Hillary Clinton para abajo….terminaron en al cagada de Obama.

    • Julian Perez 26 July 2017 at 1:00 pm Permalink

      Algunas políticas de Estados Unidos han fracasado y otras han tenido éxito. Granada cayó, Noriega cayó, por poner dos ejemplos. Y no se puede decir que la URSS se rompió sola: recibió algunos empujoncitos para su caída.

      En la India era tradición que cuando se quería perjudicar a un enemigo se le regalaba un elefante blanco. Las reglas de cortesía impedían rechazar el regalo y el animalito era tan caro de mantener que el que lo recibía se arruinaba.

      En el caso de la URSS, ya desde antes de Gorbachov, el elefante blanco, para su ya maltrecha economía, fue la Iniciativa de Defensa Estratégica de Reagan. más conocida como ¨Guerra de las Galaxias¨. EEUU podía aguantar ese aumento de coste de la carrera armamentística, la URSS no.

      Aparte de que es difícil hablar de una ¨política de USA¨ pues, a diferencia de lo que ocurre en otros países, no es nada monolítica y muy cambiante, efecto secundario de los ¨checks and balances¨.

      • Julian Perez 26 July 2017 at 1:19 pm Permalink

        FE DE ERRATAS: Oh, la memoria me traicionó. El amigo Google me dice que lo del elefante blanco no era en la India, sino en Tailandia 🙁

  2. Efraín Montero 26 July 2017 at 6:26 am Permalink

    Una política por parte de los Estados Unidos de “banning imports of Venezuelan oil”, prohibir la importación del crudo venezolano sólo es posible en una ley del Congreso de Estados Unidos; prohibición que únicamente se levantaría con la restauración de la democracia en Venezuela. Eso sería en comienzo del fin del madurismo-chavismo-manicomio marxista leninsta en Venezuela.

    Estos aventureros revolucionarios sólo abandonan el poder cuando no pueden pagar las cuentas. Evidencia URRS. El efecto sería de carambola, dos por el precio de uno, Cuba en picada sin petróleo.

    ¿Duro? ¿Cruel con el pueblo venezolano? Miren la alternativa: Cuba o Corea del Norte.

  3. Ramiro Millan 26 July 2017 at 8:52 am Permalink

    Creo que el mayor peligro para el pueblo venezolano pasa por el hecho de que todos los intentos de utilizar políticas marxistas siempre chocan de frente con nuestra naturaleza humana.
    Siempre degeneran en enormes contradicciones con el enriquecimiento de las élites y el sometimiento del pueblo como paradigmáticos ejemplos.
    Cuánto más grandes las contradicciones, más agresivo deberá ser el régimen para afianzar y mantener el control del poder.
    Todas las experiencias previas en la historia en que un régimen logró estabilizar y dar cierto orden compatible con la supervivencia del sistema comunista (al menos por un tiempo hasta que las contradicciones terminen destruyendo lo mucho o poco que se avanzó en los objetivos) necesitó de enormes dosis de represión con cárceles y asesinatos en masa y supongo que no es necesario dar ejemplos.
    Siguiendo esta línea, todo hace prever que si avanzan con la constituyente, el próximo paso será una probable masacre.
    Tienen a favor el gran negocio del petróleo que les permite eludir de alguna manera el gran problema de todos los regímenes comunistas, esto es la incapacidad de obtener una economía productiva por contradecir nuevamente nuestra naturaleza humana (si la ambición y la codicia no puede expresarse en la actividad económica, ésta se paraliza y se fortalece la actividad burocrática con la corrupción consecuente) pero al contar con el sencillo negocio petrolero les da un enorme plus de posibilidades de supervivencia económica si logran afianzar el régimen mediante el sometimiento con la dosis de agresión necesaria que puede requerir de un verdadero genocidio en masa.
    Cualquier cosa que se intente para evitar la consolidación de éste régimen, bienvenido será.

    • Julian Perez 26 July 2017 at 1:13 pm Permalink

      Amigo Ramiro

      Sin entrar a valorar sus pros y sus contras, la línea política de la actual administación norteamericana se supone que sea ¨America first¨.

      Asumiendo que se pretenda ser consecuente con esa línea, mi pregunta es ¿beneficiarían en algo a Estados Unidos esas sanciones? La Venezuela de hoy en día es caótica. Ya se ha visto que no la salva ni el petróleo. Cierto es que apoya enemigos de USA pero, en medio de su desastre total, ¿hasta qué punto constituye una verdadera amenaza que amerite ¨hacer algo¨?

      • Ramiro Millan 26 July 2017 at 8:15 pm Permalink

        Amigo Julián
        Oportuna su observación.
        De hecho, tiene más para perder que para ganar con su intervención, ya que cada vez que EEUU se entrometio en los asuntos internos de algún país latinoamericano, el resultado final siempre fue el oportuno motivo para desprestigiar a los Estados Unidos tildandolos de imperialistas y demás tonterías por los socialistas y nacionalistas que tanto daño le han hecho a Latinoamérica.
        Es más, desde que la guerra fría se terminó y EEUU dejó de entrometerse en nuestra región, todo ha empeorado por acá y solamente los demasiado audaces aún recurren al latiguillo de hechar la culpa a norteamérica de nuestros problemas.
        Es más, soy un convencido de que lo único que mantiene un precario orden en Latinoamérica son las exigencias de las corporaciones de origen estadounidense y europeo.
        Si también ellas deciden ignorar a nuestros países, el deterioro sin dudas empeorara y dudo que la democracia se mantenga en pie de producirse semejante desgracia.
        La verdad es que de intervenir en Venezuela les harían un enorme favor a sabiendas de que jamás se les agradecerá e incluso más tarde o temprano se les hechara en cara como una actitud imperialista.
        En Latinoamérica todo es al revés

        • Julian Perez 27 July 2017 at 12:01 pm Permalink

          Amigo Ramiro

          >>La verdad es que de intervenir en Venezuela les harían un enorme favor a sabiendas de que jamás se les agradecerá e incluso más tarde o temprano se les echara en cara como una actitud imperialista.

          ¡Exactamente! La ingratitud es, por desgracia, inherente a la naturaleza humana. Y, no obstante, yo, personalmente pienso que es ¨the right thing¨. Mi pregunta era más de lógica que de criterio personal. En su momento, el Plan Marshall fue lo correcto (y también exitoso) y también lo fue la Alianza para el Progreso (aunque en este caso no fuera exitosa, al ser practicamente abortada)

          Decididamente no soy objetivista y no comulgo demasiado con las ideas de Ayn Rand. Quizás sea porque, a diferencia de ella, soy cristiano. No puedo evitar el considerar que el altruismo es perfectamente compatible con el capitalismo.

  4. Ramiro Millan 27 July 2017 at 7:35 pm Permalink

    Amigo Julián
    “The right thing”, que duda cabe.
    Definitivamente, tampoco soy objetivista.
    Para mí el laisses faire del objetivismo desconoce que si se deja actuar libremente al egoísmo como único motor de la actividad humana, la consecuencia inevitable es una desigualdad social que choca con una pulsión humana que no tolera que otros saquen diferencias que puedan verse inalcanzables (probablemente como mecanismo de supervivencia).
    La respuesta siempre llega y esa respuesta se llama socialismo (distribución de la riqueza).
    El objetivismo es tan utópico como el comunismo, los dos chocan de lleno contra nuestra naturaleza humana y contra ella nadie puede.
    Las respuestas siempre están en el equilibrio y ayudar a los necesitados no rompe equilibrio alguno.

    • Efraín Montero 28 July 2017 at 5:39 pm Permalink

      Equiparar el objetivismo con el marxismo leninismo es una perversión del marxismo cultural. ¿Qué país, o sociedad socialista marxista, ha logrado éxito medido en libertad, igualdad de posibilidades, riqueza y protección del individuo a los abusos del estado y de otros individuos? Ninguna. Fomentan la envidia, viven de masas embrutecidas por retórica malévola. En las democracias liberales capitalista a los sere humanos nos va mejor. Un operador de un Burger King no gana tanto como Carlos Slim; sin embargo ambos tiene la misma esperanza de vida y posibilidades de desarrollo espiritual.

      • Julian Perez 28 July 2017 at 7:28 pm Permalink

        Me parece que no se trata de equipararlos. No son nada comparables y, a diferencia del nazismo y el socialismo que, aparte de llamarse igual, también son muy comparables (y, hasta yo diría que bastante equivalentes, pese a que la izquierda gusta de repetir la mentira de que el nazismo es ¨extrema derecha¨), en este caso sí estamos hablando de opuestos. El punto no es que sean equivalentes sino que se trata de extremos que, de distintas formas niegan, a mi juicio, aspectos de la naturaleza humana.

        • Ramiro Millan 28 July 2017 at 8:20 pm Permalink

          Efraín, no respondo su comentario porque sería repetir exactamente las mismas palabras del amigo Julián.
          P/d coincido también en la falsedad de catalogar al nazismo de extrema derecha cuando no es otra degeneración más de la extrema izquierda.

      • Julian Perez 28 July 2017 at 7:38 pm Permalink

        >>qué sociedad socialista ha logrado éxito

        Los kibutz de Israel 🙂

  5. Julian Perez 28 July 2017 at 9:21 am Permalink

    Amigo Ramiro

    No puedo resistir la tentación de continuar el diálogo porque para mi el tema es esencial.

    >>los dos chocan de lleno contra nuestra naturaleza humana y contra ella nadie puede.

    Chocan, en efecto, contra la naturaleza humana… y contra la libertad, que es parte de ella.

    La redistribución por decreto la hace con dinero ajeno, obliga al individuo a un supuesto altuismo. El objetivismo juzga y condena al altruismo, pretende forzar al individuo a no serlo. Por algo Dios nos diferenció de los animales y nos hizo a su imagen otorgándonos el libre albedrío, el ¨timshel¨. Somos libres de decidir, entre otras cosas, si queremos o no ser altruistas y si queremos hacer el bien o el mal.

    • Ramiro Millan 28 July 2017 at 12:55 pm Permalink

      Amigo Julián
      El objetivismo, para mí es sinónimo de egoísmo en su máxima expresión y veo que coincidimos en eso.
      Y también coincidimos en que no debería existir inconveniente alguno en ser altruista.
      Más adelante verá que para mí, más altruismo es sinónimo de más progreso y desarrollo.
      Es más, el más básico de los razonamientos debería coincidir en que ayudar al necesitado, si bien no es obligatorio, sí es absolutamente lógico y racional hacerlo.
      Hay millones de niños con problemas de alimentación entre otros miles de necesidades sufren otros millones de individuos a los cuales cualquier razonamiento deduce fácilmente que es necesario y casi obligatorio ayudar mientras se desecha toneladas de alimentos como basura.
      Y no se ayuda, al menos como se debería hacer, no porque no es lo aconsejable o razonable u opuesto a las ideologías que conducen las convicciones de la enorme mayoría de los ciudadanos en todo el planeta, sino porque simplemente no podemos hacerlo.
      Definitivamente, tenemos vedado conducirnos a través de lo que la razón más simple puede aconsejar.
      De hecho, lo que Ayn Rand propone como lo razonable a través de sus elucubraciones filosóficas, en realidad es lo que hacemos porque estamos obligados a hacerlo, no tenemos opción a dejar al egoísmo conducirnos por la sencilla razón de que los que nos conduce y organiza social y económicamente son pulsiones y culturas (ambas difícilmente influenciables por la razón).
      De hecho, todos sin excepción alguna sabemos que nuestra organización económica se basa en:”deja que la egoísta ambición por obtener ganancias que finalmente redunda en beneficio para todos” mientras una “mano invisible” nos señale cómo, cuándo y cuánto producir para satisfacer la “oferta y la demanda” del consumidor.
      Esta concepción no es otra cosa que afirmar que debes dejar a un instinto que se expresa a través de la búsqueda de que los demás adviertan la presencia de nuestro “ego” mediante la exposición de riquezas, entre otras muchas maneras (es exactamente lo mismo que sugerir que el egoísmo sea tu guía)
      Búsqueda de riquezas que hacen al espíritu y génesis del emprendedor (alma del capitalismo y el mercado).
      Si bien, el egoísmo es el motor de la economía y organización social consecuente, no implica de modo alguno que prohíbe ser altruista toda vez que sea posible.
      De hecho, el altruismo es inevitable hacerlo a través de la distribución de la riqueza ya que el mismo instinto egoísta presiona al más afortunados tanto como al más desafortunado, y en éste último exige que las diferencias se achiquen como respuesta a la superioridad del otro.
      Como los menos afortunados son siempre mayorías, la consecuencia inevitable de ello es que siempre predominan las ideas socialistas o redistribucionistas en todas las sociedades (con la tal vez única excepción de EEUU donde comparte el predominio con las ideas abiertas y liberales) y ante esta presión ideológica, el laisses faire, si no quiere exponerse a eternos conflictos sociales con la inestabilidad consecuente y con ello ausencia de confianza del inversor en el sistema en cuestión, la enorme mayoría de los países deben ceder cuanto sea posible en distribuir los recursos.
      Para mí, todas las sociedades deben distribuir lo que su cultura les permite sin caer en el caos por ir de un extremo al otro (del egoísmo absoluto al utópico comunismo).
      Ese punto es el de equilibrio que tanto les cuesta a los pueblos subdesarrollados encontrar (continuamente están en la búsqueda de sistemas que distribuyen más de lo que su capacidad organizativa les permite dada su cultura con la conflictividad y atraso eterno consecuente) y que los desarrollados lo hallaron hace ya mucho tiempo.
      Ayn Rand creyó encontrar la razón en el egoísmo al hacer “racional” dejar que éste nos conduzca cuando en realidad no hizo más que hallar las excusas que justifiquen dar toda la responsabilidad de la conducción de la humanidad al egoísmo, que no es otra cosa que la consecuencia inevitable de la actividad de un instinto tan primitivo como el homo sapiens y no precisamente a la razón como ella hace alardes.
      El verdadero progreso humano está dado por la influencia de la razón en nuestra organización social dominada por los instintos y la razón definitivamente no puede ir separada del altruismo.
      Cuánto más vemos influir la razón en la organización social más progresismo verdadero hallaremos y creo sin error a equivocarme que dónde más vemos a la razón intervenir es en los países desarrollados de Europa donde, a pesar de estar aún bajo el dominio de los instintos con el capitalismo como paradigma de su presencia, logra enormes dosis de “altruismo” sin afectar mayormente la actividad económica.
      En fin, más o menos esa es mi posición y como se habrá dado cuenta, me apasiona.
      “Envidia y codicia, los dioses de nuestro Olimpo”
      razonvsinstinto.blogspot
      P/d tome mis expresiones como de quién viene, no más que un aficionado que cree, como todos, tener su razón.


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