16 June 2017 ~ 14 Comentarios

Trump y su nueva política cubana

Por Carlos Alberto Montaner

El presidente Donald Trump se propone modificar y endurecer la política de Barack Obama con relación a Cuba. Obama, que acertó en ciertos aspectos sociales de su política interna, erró totalmente en su estrategia cubana. Me parece, pues, razonable cambiarla. No todo lo que Trump hace es equivocado. A veces, entre twitters insomnes, acierta.

Si hay algo que el jefe de cualquier Estado debe tener muy claro, es precisar quiénes son los amigos y los enemigos de la nación a la que le toca proteger. Trump sabe o intuye que los Castro, desde hace décadas, intentan perjudicar a su país por cualquier medio. En 1957 Fidel Castro le escribió una carta a Celia Sánchez, entonces su amante y confidente, explicándole que la lucha contra Batista (la carta está firmada en Sierra Maestra) era sólo el prólogo de la batalla épica que libraría contra Washington durante toda su vida.

Fidel Castro, que fue un comunista convencido, cumplió esa promesa, luego reiterada docenas de veces oralmente y por la naturaleza de sus acciones. Por eso, cuando Fidel murió, Donald Trump, que había sido electo presidente pocas semanas antes, pero todavía no había tomado posesión, tras calificarlo  como un “dictador brutal”, aseguró que: “A pesar de que las tragedias, muertes y dolor causados por Fidel Castro no pueden ser borradas, nuestro Gobierno hará todo lo posible para asegurar que el pueblo cubano pueda iniciar finalmente su camino hacia la prosperidad y libertad”.

En consecuencia, Trump, a los pocos meses de iniciar su andadura, ha retomado el propósito de cambiar el régimen cubano, irresponsablemente cancelado por Barack Obama en abril del 2015, como anunció el expresidente durante la Cumbre de Panamá, aunque, contradictoriamente, tuvo la solidaria cortesía de reunirse con disidentes cubanos que habían viajado desde la Isla, gesto simbólico que hay que agradecerle.

¿Por qué Trump ha retomado la estrategia de “contener” a Cuba, como se decía en la jerga de la Guerra Fría? Porque Trump y sus asesores, guiados por la experiencia del senador Marco Rubio y del congresista Mario Díaz-Balart, verdaderos expertos en el tema, piensan que Raúl Castro no ha renunciado a la confrontación, lo que aconseja privarlo de fondos.

Muy en consonancia con la impronta que Fidel le dejó a su hermano y a su régimen, la revolución cubana continúa siendo enemiga de los ideales e intereses de Estados Unidos, como si la URSS continuara existiendo y el marxismo no se hubiera desacreditado totalmente hace ya más de un cuarto de siglo. Para Cuba la Guerra Fría no ha concluido. Para ellos, “la lucha sigue”.

Eso se demuestra en la alianza cubana con Corea del Norte, que incluye suministros clandestinos de equipos bélicos, prohibidos por Naciones Unidas, incluso mientras negociaba el “deshielo” con Washington. Es evidente en el respaldo a Siria, a Irán, a Bielorrusia, a la Rusia de Putin, y a cuanto dictador u “hombre fuerte” se enfrenta a las democracias occidentales. Se prueba en la permanente hostilidad contra el Estado de Israel, pero, sobre todo, queda clarísimo en la actuación de Raúl Castro en el caso venezolano.

Si Obama creía que la dictadura cubana, a cambio de buenas relaciones, ayudaría a Estados Unidos a moderar la conducta de la Venezuela de Chávez y Maduro, se equivocó de plano. La Cuba de Raúl Castro se dedica a echar gasolina al incendio que devora a ese país, con el objeto de no perder los subsidios que le genera la enorme colonia sudamericana.

Los militares cubanos son el sostén esencial de la dictadura de Nicolás Maduro, personaje formado en la Escuela de Cuadros del Partido Comunista cubano llamada “Ñico López”. Le  proporcionan inteligencia y adiestramiento a sus colegas venezolanos para que repriman cruelmente a los demócratas de la oposición. Los muy hábiles operadores políticos cubanos, formados en la tradición del KGB y la Stasi, asesoran a los chavistas y le dan forma y sentido a la alianza de los cinco gobiernos patológicamente “antiyanquis” de América Latina: la propia Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador.

Tiene razón el presidente Trump cuando afirma que Barack Obama (pese a su hermoso discurso en defensa de la democracia pronunciado en La Habana) no debió haber entregado todas las fichas norteamericanas sin que Raúl Castro hiciera concesiones fundamentales en beneficio del pueblo cubano y de su derecho a la libertad y la democracia. Eso es lo que Trump ahora intenta corregir.

14 Responses to “Trump y su nueva política cubana”

  1. Apurimaq 16 June 2017 at 11:11 pm Permalink

    Ya, son buenos los anuncios de Trump, pero al mismo tiempo insuficientes. Por ejemplo, no se cerrará la embajada estadounidense en La Habana y los vuelos entre los 2 países seguirán estando permitidos, así como los viajes en crucero. Deberían regresar los beneficios migratorios que, gradualmente, han ido perdiendo los cubanos. Estos son solo algunos puntos que Trump prefirió no tocar.

    • SANTIAGO CARDENAS 17 June 2017 at 7:37 am Permalink

      ES CIERTO QUE PERMANECE LA EMBAJADA Y OTRAS COSILLAS..PERO ES UN BUEN PRIMER PASO

      • Julian Perez 20 June 2017 at 8:58 am Permalink

        O sea, permitir a los cubanos viajar a Cuba en esos vuelos y no permitírselo a los norteamericanos es un buen primer paso. Me temo que no lo entiendo. No me parece que el gobierno tenga derecho a negarle a los ciudadanos de su país que viajen a donde les de la gana, indepedientemente del regimen que impere en ese lugar. A lo sumo puede recomendar que no vayan a un sitio peligroso y advertirles que allí no contarian con total protección.

        Soy norteamericano por elección y cubano por nacimiento. Mi elección, basada en los principios expuestos en los documentos fundadores de este país, hace que sea un firme creyente en un gobierno limitado que no se tome atribuciones que no le corresponden.

        Con casi nada de lo que hizo Obama estuve de acuerdo y con muchas de las cosas que hace Trump (no con todas) he estado de acuerdo. Sin embargo, debo confesar que, a partir del punto de vista que acabo de exponer, ésta es una situación en que tiendo a estar más de acuerdo con Obama (sin que ello siente un precedente) que con Trump.

  2. Mario 17 June 2017 at 10:17 am Permalink

    Veo cierto desatino en el articulo, refiriendose a Obama dice :
    1- que acerto en ciertos aspectos sociales, no se en cuales, me imagino que no se refiera al plan de salud, que fue un desastre, o al impulso negativo que le dio al tema racial haciendo retroceder a este pais casi a la decada del 60, o tampoco a la dividion que generslizo en este pais creando division entre ricos y pobres, blancos i negros, legales e ilegales, gays y no gays, etc
    2-refiriendose a Trump de forma sarcastica dice, que no todo lo que hace Trump esta ewuivocado y se burla diciendo que a veces entre twitters insomnes acierta
    Resumiendo, demasiado veneno en el articulo para poder tomarlo en serio

  3. ALBERTO CABRERA 17 June 2017 at 11:25 am Permalink

    Hola, se debe tomar como referntes y experiencia de gran valor las tantísimas veces que los Castro -no Cuba- se han burlado de los gobiernos de EUA y los organismos internacionales; siempre que aumentaba la presión política nacional se inventaban un éxodo masivo -camarioca, Mariel, crisis del ’94, etcétera-, los organismos internacionales presionaban, EUA cedía.
    Es un régimen que ha patrocinado, entrenado y financiado el movimiento guerrillero internacional, ha apollado y mantenido asesoria militar en Asia, África y América Latina; hoy apoya regímenes totalitarios y de alto riesgo para la PAZ mundial, entonces se impone la lógica “big problem,big solution”.
    Gracias

  4. marcos mulatico 17 June 2017 at 12:26 pm Permalink

    Con mucho respeto como puede usted hablar de algo que hace 60 años q no ve. Usted sabe mas de Uganda que de Cuba.
    Que resultados tuvo esa polica por 50 años ?
    Ha dado resultado esa polica en algun otro lugar llamese Iran, Rusia,Korea otros muchos que se ha aplicado saciones y embargo?
    Quienes a sufrido y pagado realmente esas politicas ?
    Todavia existiera la URSS y muro de berlin si Reagan hubiese utlizado esa politica.
    Esta politica solo sera utilazada por el regimen como justificacion y argumento ante el pueblo de Cuba.
    Hay miles de cubanos varados en centro y sudamerica que perdieron lo poco que tenia en Cuba en busca de libertad amparados en una ley americana y ni una palabra de eso.
    Sepa que Cuba ha cambiado mas para los cubanos en 3 años que en 50.

  5. Luis 17 June 2017 at 4:37 pm Permalink

    La puntilla de este juego va a ser cuando USA suspenda la compra de petróleo a Venezuela, si es que existe la voluntad política de hacerlo,

  6. ANDRES PEREZ 17 June 2017 at 8:04 pm Permalink

    ¿Quién puede negar que un “pilar” de la llamada revolución cubana ha sido el contrapunteo con Estados Unidos de todas las formas que le ha sido posible bajo el llamado “antiimperialismo”? Todo ello es cierto y, por cierto, el intento de Obama nunca esperaba resultados a corto plazo. Como algunos medicamentos que alcanzan sus efectos tras meses de su administración, la ruptura con la estrategia del aislamiento(fallido por décadas) era para favorecer cambios a mediano plazo en términos de años y preparando condiciones para el momento de la “solución biológica” o generacional. . Pero en fin, la crítica a la poca exigencia de Obama es justificada.

    PERO CABE LA PREGUNTA ¿Qué fichas entregadas por Obama va a recuperar o retrotraer nuestro presidente twiteador? Relaciones diplomáticas/Embajada abierta/ Cuba fuera de la lista de paises apoyadores de terrorismo/ Acuerdos bilaterales firmados/ Vuelos comerciales/Cruceros/ Correo directo/intercambio deportivo, cultural y educacional. Todo ello se mantiene o ni se menciona en la directiva. Las transacciones comerciales con empresas públicas o privadas, que yo sepa las prohibe la ley vigente. En conclusión pura retórica, “papití” -decimos los cubanos.
    Como a Benny Moré la ciudad de Cienfuegos, el escritor cubano que más me gusta a mí es Guillermo Cabrera Infante, quién escribió “PÚTRIDA PUBLICIDAD POLÍTICA” es decir propaganda. Dixi.

  7. Julian Perez 18 June 2017 at 7:54 am Permalink

    Lo que hizo Obama o lo que pueda hacer Trump no creo que influya gran cosa. Solamente hay dos formas de derrocar un régimen de ese tipo: invasión armada (Granada) o suicidio político de su bloque dirigente (ex-URSS y bloque socialista de Europa). Insurrección popular nunca va a ser posible en un sistema totalitario.

    La invasión armada USA se comprometió a no hacerla cuando la crisis de los misiles. Suicidio del regimen ocurre unicamente si la nueva clase ve que va a perder sus prebendas o que le conviene más el cambio que el status quo (socialismo Chino, que lo sigue siendo politicamente, pero los dirigentes –y la población– viven mejor con lo que inventaron). Esto puede ocurrir en Venezuela, donde ya la ruina alcanza todos los niveles, y, como ficha de dominó, en Cuba posteriormente.

    • Ramiro Millan 18 June 2017 at 8:42 am Permalink

      Amigo Julián, también creo que el camino a seguir de Cuba y probablemente Venezuela (incluso hay indicios que lentamente va avanzando hacia el mismo rumbo Corea del Norte) es hacer la maniobra que hicieron los rusos primeros y después, con más pragmatismo aun, los chinos.
      Esto es, mantener el poder político, económico y militar virando la política económica hacia la que todos saben funciona, es decir hacia el capitalismo.
      Una vez mejorada la situación económica y sobre todo que el pueblo perciba que el progreso económico es una posibilidad real y concreta, les permite controlar al otro poder que se les escapa siempre de la mano a los regímenes comunistas, me refiero al poder de la opinión pública (las brutales contradicciones que genera el comunismo hacen imposible que el pueblo tarde o temprano no se harte de un régimen así).
      Porqué aún no lo hacen es un gran misterio para mí porque es demasiado evidente que es el único camino a tomar si quieren evitar la cárcel y las matanzas y además mantener el control del poder con las riquezas incluidas.

      • Julian Perez 18 June 2017 at 9:47 am Permalink

        Amigo Ramiro

        Permíteme un testimonio motivado por haber vivido muchos años, más de la mitad de mi vida, en Cuba. Milan Kundera dijo que la experiencia no es transmisible. He podido constatar que tenía razón, y por eso los Venezolanos no entendieron hasta que no vivieron la experiencia.

        Dante escribió que en la puerta del infierno estaba escrito ¨Abandonad toda esperanza¨. En mi opinión, lo que sostiene los regímenes totalitarios es la abolición de la esperanza. En Cuba la gente llegó a creer (no sé ahora: más de 20 años que me fui) que el cambio era imposible porque ¨el futuro pertenecía por siempre al socialismo¨, que el destino de la humanidad era ese infierno. Por eso la única solucion que veían era escapar a lugares donde AÚN había capitalismo. Las cadenas, más que en la represión física están en la represión mental, en el lavado de cerebro, en la muerte de la esperanza.

        El pueblo judío ha demostrado a lo largo de su historia que ha estado dispuesto a luchar “If I must fight I’ll fight to make this land our own”, decía la canción tema de Éxodo, que cantaron Pat Boone y otros. Sin embargo, ¿por qué no se revelaban en los campos de concentración? Creo que la razón principal era que, al igual que en los regímenes totalitarios, en los campos de concentración ha muerto la esperanza.

        • Ramiro Millan 18 June 2017 at 10:21 am Permalink

          Muy buena su reflexión amigo Julián.
          Nadie que no haya vivido la experiencia comunista podría comprender a estos nefastos regímenes como aquellos que lo han experimentado por años.
          De hecho, no creo que el cambio surja desde el seno del pueblo, sino desde el poder mismo.
          Creo que tarde o temprano adoptarán de la manera más disimulada y pragmatica imaginable el rumbo del capitalismo que es lo único que puede revertir un destino incierto y peligroso para los líderes del régimen más tarde o temprano.

  8. Efraín Montero 18 June 2017 at 10:15 am Permalink

    Don Carlos Alberto continúa en su yihad anti Trump.

  9. DavidL 19 June 2017 at 4:57 pm Permalink

    Esperaba con curiosidad este artículo. Me he quedado sorprendido, resulta que la principal razón es que Cuba es un enemigo para los EEUU? Las torres gemelas fue la seguridad del estado cubana acaso? No conozco en la historia de los atentados terroristas en EEUU que detrás este la mano de Cuba. Tampoco es un argumento esgrimido por Trump ni por ningún analista, ni nadie de su equipo cercano. Una carta de Fidel en la Sierra es la evidencia? Lo que demuestra su análisis es que Cuba le sigue produciendo un dolor tan grande que merma su capacidad para hacer un análisis objetivo, el cual esta bien presente en otros muchos temas. Esta medida es más una política de gestos y más en clave de política interna para conseguir el apoyo en votos de políticos cubano-americanos en Washington por parte de Trump aid tanta falta hacen. Con el beneficio de los políticos locales que tienen que complacer a la línea dura que les financian sus campañas y toca devolver favores. Ellos solo son la cara pública de esos intereses y a ellos se deben. Lo anterior es un secreto a voces y que usted se tapa los oídos a la hora de hacer estas líneas.

    Se pueden decir infinidad de cosas más sobre la mala puesta escena, lo poco accionable del plan, falta de coherencia a tenor de aliados como Arabia Saudí (en donde una mujer no puede ni conducir un carro y existe una policía religiosa), que seguro leerá por otros analistas. Yo tan solo le digo que el que conoce mínimamente la Cuba reciente sabe que la única vía de cambio en Cuba pasa por lo económico primero que es a lo único que están dispuestos a ser más flexibles. El sujeto político en Cuba ha muerto como en muchos países. El cubano está para ver cómo vive mejor. Del mismo modo que los cubanos llegan a Miami dando razones políticas y una vez que consiguen tranquilidad económica se olvidan de su patria y de su política en la inmensa mayoría de los casos. No somos la estirpe del exilio que fundó el Partido Revolucionario Cubano de Martí. Somos una mezcla de Yihad para radicalizar cubanos que se llamen las heridas con odio sin un propósito claro y mulas que van y vienen.

    Mientras las Damas de Blanco en Cuba las pobres, lo ponen bien fácil, se manifiestan los domingos en 5ta Avenida a un horario prudente, se puede ir y regresar en el día. Facilito no hace falta ni pedir vacaciones. Además los vuelos bien baratos, ni gastar más dinero que llegue a manos del regimen. Todo facilidades! Todavía no conozco a ninguno de esos que corean: “Trump dales duro” que vaya algún domingo a echar una mano. Si lo ven manden una selfie por favor, tengo curiosidad. La coherencia es una rara virtud en el cubano.


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