15 September 2019 ~ 7 Comentarios

Venezuela, Bolton y las elecciones norteamericanas del 2020

Carlos Alberto Montaner

La política exterior norteamericana anda patas arriba. Padece un problema de identidad zoológica. No se sabe si el presidente es una oveja o un lobo, una paloma o un halcón. Al margen de sus rifirrafes con el FBI y su encontronazo con los jueces, Donald Trump ya lleva tres asesores del Consejo Nacional de Seguridad, y con el último, con John Bolton, la situación terminó muy mal.

Anda a las greñas con los chinos comunistas, pero por las malas razones. No por las violaciones a los derechos humanos o el maltrato a hongkoneses o taiwaneses, sino porque venden productos y servicios muy baratos y compran papeles de la deuda americana. Como Trump no ha leído a Milton Friedman, no entiende las infinitas ventajas de tener un gigante industrial y comercial como China al objetivo servicio económico de su país.

A veces parece que oye los consejos de Marco Rubio, especialmente en las cuestiones venezolanas y cubanas, en las que el senador por Florida es un verdadero experto, pero en otras resulta que está bajo la influencia aislacionista del senador Rand Paul, un convencido pacifista persuadido de que Estados Unidos no tiene responsabilidades morales especiales. (Algo que sostenían los neocons transidos de idealismo a lo Reagan, o los demócratas aún bajo el ejemplo de Roosevelt, Truman y Kennedy).

Dick Morris, un estratega político muy cercano a Trump y muy alejado de los Clinton, sostiene una hipótesis electoral para explicar esa posición ambigua y la salida de John Bolton del entorno de la Casa Blanca.

Trump, Morris supone, intenta remontar el consistente nivel de rechazo de la sociedad norteamericana. Mes tras mes suele estar más cerca del 40% de aprobación que del 50%, según las encuestas más solventes. Trump anda a la búsqueda de éxitos fáciles retratándose con talibanes y ayatolás que transmitan la imagen de una persona que intenta salir del embrollo del Medio Oriente.

Puede ser. Trump surgió como un fenómeno mediático y debe ser proclive a esos argumentos. Quien practica incesantemente el Twiter debe creer también en las virtudes teologales de Instagram. Trump nunca fue acusado de tener una posición principista o de atarse hasta la muerte a los valores, como proponía Kant. Trump lo mismo se ufanaba de agarrar a las señoras por la entrepierna que rompía con el señor Jeffrey Epstein cuando dejaba de ser una relación conveniente. (Epstein fue el financiero libertino, suicidado recientemente en una cárcel de-no-tan-máxima seguridad).

No obstante, si Donald Trump desea ganar las elecciones de noviembre del 2020 con un gran triunfo en política exterior, el señor John Bolton le dejó el camino trillado. El miércoles 11 de septiembre, mientras Bolton era políticamente decapitado, se aprobaba en el seno de la OEA la activación del Tratado de Asistencia Recíproca (TIAR) contra la Venezuela de Nicolás Maduro. La moción, incitada por el presidente interino Juan Guaidó, fue apoyada por una mayoría encabezada por Colombia, Brasil y Estados Unidos.

Hay que salir de esos narcoterroristas para proteger a Estados Unidos del tráfico de drogas y de las redes islamistas regentadas por el abominable fanático Tareck El Aissami, vicepresidente de Venezuela designado por Nicolás Maduro. Y se puede solucionar sin la necesidad de desembarcar tropas en ese avispero. Ésas, junto a los demócratas venezolanos, las pondrían Brasil, Colombia y otros países latinoamericanos de los que han firmado el TIAR. Todo lo que tendrían que hacer los estadounidenses es barrer con un ataque aéreo fulminante el aparato militar venezolano.

La matemática electoral es clarísima y funciona como un silogismo. Sin el voto de Florida es muy difícil ganar las elecciones generales del 2020. Sin el voto hispano es muy difícil ganar la Florida. Y sin una Venezuela liberada es muy difícil ganar el voto hispano. Ergo, ya sabe Donald Trump lo que debe hacer para intentar ganar las elecciones generales.

7 Responses to “Venezuela, Bolton y las elecciones norteamericanas del 2020”

  1. Víctor López 16 September 2019 at 9:58 am Permalink

    Colombia y Brasil solo alcanzarían 10 km dentro de Venezuela y ahí se estancarian. Sería solo otro amago. Esta vez no pueden fallar. Deben estar listos los medio de desembarco y mantener el martilleo aéreo ininterrumpido hasta que desentraben la situación.

    Ando sin tiempo, apruebo el artículo de CAM en lo general. Saludos.

  2. Víctor López 16 September 2019 at 10:01 am Permalink

    Cuando detengan a Guaidó como ficha de cambio, sabremos que la operación va en camino. Saludos.

  3. Manuel Ballagas 16 September 2019 at 2:40 pm Permalink

    La matemática electoral es clarísima. Pero a CAM las cuentas le salen mal hace años. Antes, dijo que las mujeres no dejarían a Trump ganar la presidencia; luego, los hispanos no se lo permitirían; y después, que la Convención Republicana sería violenta. Nada de eso ocurrió. Ahora quiere que Trump invada Venezuela, porque según sus cálculos, si no gana el Doral, se pierde la Casa Blanca. Las cosas que hay que leer en este mundo. Retírate, campeón.

  4. Juan Pueblo 16 September 2019 at 5:49 pm Permalink

    Un gran negociador gana sin ir a la guerra, demostrándole al adversario que está perdido, pero eso no ha ocurrido con Corea del Norte, Irán, Venezuela, Siria, Cuba y sigue contando ¿Dónde está el gran súper negociador?

  5. Cubano-Americano 16 September 2019 at 6:17 pm Permalink

    No me cane dudas que Venezuela cae antes las elecciones presidenciales de USA…ahora..si dudo por que via lo hara…

  6. Cubano-Americano 16 September 2019 at 6:17 pm Permalink

    *Cabe dudas

  7. Víctor López 16 September 2019 at 7:10 pm Permalink

    Me toca dudar, ya fanfarroneó demasiado el viejo Trump. Siempre me dio dudas (desde antes de su elección) y ahora en plena función circense, solo puedo dudar aun más. Me cuesta entender los números de José Luis y también los de pato. En fin, al igual que CAM, yo creo que un logro de peso le garantizaría la reelección, pero en fin…

    Las matemáticas pueden ser muy exactas, pero aplicadas a las gentes suelen resultar en cualquier cosa. Saludos.


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