10 February 2015 ~ 4 Comentarios

Acento entrevista a Carlos Alberto Montaner sobre su novela «Tiempo de canallas»

Fuente de la noticia AQUÍ

4 Responses to “Acento entrevista a Carlos Alberto Montaner sobre su novela «Tiempo de canallas»”

  1. el inagotable 11 February 2015 at 4:26 am Permalink

    Como mi amigo admiraba a MOntaner, y me habia pedido que le enviara una copia de su novela, creo que puedo colgar esto aca:

    Orlando Tengo que darte la triste noticia de que Rolando falleció este domingo.

    No me repongo. Era mi hermano. Me tome la presion, Para mi fortuna, por alguna razon que desconozco, mi presion arterial suele estar anclada en la baja. Le pedi a mi esposa que me escondiera la Glog. Estoy tomando temazepan para dormir. Copio esto que encontre por ahi, leyendo:
    Fue mi entrenador para concursos de matemática hace ya unos 30 años. Magnífico profesor y persona, sus alumnos lo idolatrábamos dentro y fuera del aula. Descanse en Paz Rolando Frontela. —— .

    Tenia 62 annos. Asesor provincial de matematicas con 17 annos. Instruyo a jovenes cubanos que asistian a competencias internacionales de esa ciencia. Recuerdo que se quejaba una vez, de que al puesto alcazado por un grupo de muchachos en una de esas competencias (Creo que Segundo lugar) le habian dedicado un tres lineas en la parte trasera de la prensa y que en cambio, Ubre Blanca ocupaba la primera plana.

    Me propuso hace unos dias que, entre los dos, pusieramos una Academia para ensennar Math, Ingles, y preparar a los jovenes para que pasaran examenes de ingreso a los Colleges de USA, Pense que con toda probabilidad, una parte de mis ahorros se esfumarian en esa aventura pero que podria ser una experiencia unica …. y yo le podria “tirar un cabo”

    Tengo que darte la triste noticia de que Rolando falleció este domingo. Tengo que darte la triste noticia de que Rolando falleció este domingo.Tengo que darte la triste noticia de que Rolando falleció este domingo.

    Lo he vuelto a leer unas cuarenta veces y aun no lo entiendo. La muerte, escribi hace poco en el blog de Gisselle, puede ser una liberacion, Pero esa frase de alivio que ayer me dijo mi esposa, no parece estar funcinando como deberia Me gusta jugar limpio. No quiero tomar la desgracia para hacer propaganda politica, pero morirse de una neumonia no diagnosticada y de una septisemia es sintoma de que algo no funciona en el Sistema de Salud de la isla.

    A mi comentario de que era mi mejor, mi unico amigo verdadero, pero que nunca supe que puesto me daba el a mi entre sus propios amigos, recibo la respuesta de que : “Rolando tenia muchos amigos y un espacio para cada uno de ellos”

  2. el inagotable 11 February 2015 at 9:41 pm Permalink

    Gracias por permitirme apartarme del tema.

    Miren lo que escribe otro de sus innumerables amigos:

    …No tuve la dicha de ser su alumno en una escuela pero si el inmenso privilegio, la inconmensurable suerte y el grandísimo honor de ser uno de sus discípulos. No fui ni soy un avezado matemático pero siempre fui un enamorado de las ciencias y en especial de los números y la física. Fue Frontela quien me enseñó a amarlas, a adorarlas… fue Frontela quien incentivó mi pasión por la historia, la filosofía, la cosmogonía y el saber universal.

    Amigo incondicional, dedicado y sobretodo, MAESTRO, fue parte inseparable de nuestro grupo desde mediados de los 80 hasta cuando me fui de Cuba. Lo volví a ver en el 2008 en una de mis visitas a la isla, ya tenia algunos achaques. Planeaba con mucho entusiasmo verle nuevamente en La Habana en este año. La vida es una ironía.

    Su pérdida es irreparable. Frontela, fue y es un ser humano especial, con una inteligencia, sabiduría y vocación única, con una calidad humana tan extraordinaria que ahora mismo no recuerdo a alguien igual. Nunca tuvo en Cuba la resonancia oficial y el reconocimiento de lo que hizo y aportó a muchos jóvenes, a quien sin duda, los formó, los instruyó y los terminó de educar… fue una labor muy altruista, dedicada, solitaria, muchas veces luchando contra la corriente. Algún día, merecidamente, tendrá su reconocimiento. La noticia aun me tiene mal pero como alguien comentó anteriormente, la muerte es una liberación. Me uno al dolor de muchos, al duelo de todos. Descanse en paz amigo mío donde quiera que estés. Allí nos veremos y continuaremos nuestras tertulias. Pedro Luis, Bogotá, feb 11 de 2015.

  3. el inagotable 15 February 2015 at 9:52 am Permalink

    No he podido leer la novela de Montaner.

    Al final de su charla de presentacion en la Feria del Libro

    estaban agotadas las existencias cuando intente hacerme con

    un ejemplar. Otra disculpa es que desde

    hace tiempo no leo, y mucho menos compro Je Je, literatura de

    ficcion. Mi ultima adquisicion, El Francotirador Paciente, de

    Reverte en lugar de leerla , por falta de tiempo,

    se le envie a un amigo cubano

    recientemente fallecido y este, por razones banales, nunca se

    ocupo de leerla.

    Tenia pesado enviarle Tiempo de Canalla – el inolvidable

    amigo me la pidio junto a

    otra obra: Yo, el Mejor de Todos, de Luque Escalona, que este autor

    le dedica al Che. Mi amigo, debo decirlo, admiraba a Montaner a quien

    consideraba , y cito: “El mejor cientifico cubano actual de las

    ciencias sociales” En fin, Tengo en proyecto leer Tiempo de Canalla

    en aproximadamente unos tres meses, luego de terminar unos estudios

    que deseo emprender y colgar aqui, en este blog, mis opiniones sin

    reveler, naturalmente, el final de la trama.

    Obviamente, me embarcaria en la lectura casi de inmediato si el

    Sennor Montaner aceptara responder mi critica que aunque

    seria “constructiva” –

    Ja Ja – como me ensenaron los comunistas que hiciera a

    base de darme garrote

    y zanahorias, debo advertir que no suelo ser nada

    complaciente, excepto cuando de mi propia obra se trata.

    Saludos

  4. Sam Ramos 17 February 2015 at 5:29 pm Permalink

    A proposito de canallas quiero compartir este e-mail que recibi recientemente:

    La muerte de Edith García Buchaca: De la traición y la desmemoria

    10 febrero, 2015

    Por Osvaldo Fructuoso Rodríguez

    Edith García Buchaca ha muerto en La Habana y la noticia -no voy a ocultarlo- me llena de regocijo.

    Ella era la última del triunvirato Joaquín Ordoqui-Carlos Rafael Rodríguez-Edith García Buchaca que quedaba con algo de vida. Ex comisaria cultural, ideóloga de rancio dogmatismo y censora impenitente, García fue cómplice de encubrir al delator de mi padre, quien fue asesinado vilmente en la masacre de Humboldt 7, en 1957.

    La muerte suele generar un sentimiento de compasión hacia el que abandona el mundo terrenal, sobre todo cuando se trata de una anciana que llegó hasta los 99 años. En mi caso, realmente, no puedo ser compasivo y misericordioso en esta hora. Lo siento. Puedo incluso declarar que hoy es uno de los días más felices de mi vida y no vacilaré en destapar una botella de Champagne Cristal. La muerte de Edith García Buchaca no me traerá de vuelta a mi padre, Fructuoso Rodríguez, pero definitivamente cierra un capítulo de esta terrible historia de traición, horror y vileza, que ella terminó perpetuando en su larga sobrevivencia.

    García Buchaca supo siempre sacar provecho de sus relaciones con la alta jerarquía comunista de la Cuba republicana. Estuvo casada en primeras nupcias con Carlos Rafael Rodríguez, con quien tuvo dos hijas, Anabelle y Dania.

    A sueldo de la CIA

    Hacia 1957, García Buchaca y su esposo Joaquín Ordoqui, uno de los principales dirigentes del Partido Socialista Popular (PSP), vivían exiliados en México y recibían un sueldo de la CIA que oscilaba entre $2,000 y $3,000 mensuales. Teté Casuso y Teresa Proenza, cubanas radicadas en México y con amplias relaciones en el mundo diplomático, les facilitaban el dinero, que los retribuía por informar de las interioridades del PSP y de la Confederación Latinoamericana de México.

    Allí Edith y Ordoqui recibieron a Marcos Rodríguez, el inefable Marquitos, delator de mi padre y sus compañeros. Lo protegieron, le dieron sustento y amistad (El gobierno de Fulgencio Batista había autorizado una enorme suma de dinero mensual para él). Fue ella quien al triunfo de la revolución de Fidel Castro, en 1959, concedió una beca en Checoslovaquia para que Marcos Rodríguez, realizara estudios culturales, valiéndose de su posición al frente del Consejo Nacional de Cultura (CNC). Esta beca la gestionó Alfredo Guevara, presidente del ICAIC.

    He contado en ocasiones anteriores esta historia, pero no me cansaré de repetirla, porque creo las nuevas generaciones de cubanos merecen conocer la verdad. Y la verdad necesita inevitablemente de la memoria.

    En los albores del triunfo revolucionario, mi madre, Marta Jiménez, le pidió a Camilo Cienfuegos entrevistarse con Alfaro, uno de los asesinos de mi padre y bajo arresto por las fuerzas rebeldes. Mi mamá le mostró al detenido más de 100 fotos de diversas personas, entre las cuales estaba una foto de carné de Marquitos y que Alfaro identificó sin titubeos como el delator de Humboldt 7.

    Atrapar al delator

    Sin perder tiempo, mi madre le pidió a Camilo que suspendiera el juicio a Alfaro y se detuviera al delator. Camilo cursó la orden de detención y Marquitos fue arrestado, pero no habían transcurrido más de seis horas cuando Osmany Cienfuegos, antiguo miembro del PSP y hermano de Camilo, lo liberó. Seguidamente se dio la orden de fusilar a Alfaro, sin avisar a ningún miembro del Directorio Revolucionario ”13 de Marzo” y sin tener en cuenta la orden emitida por Camilo en Columbia, la cual había aprobado el propio Fidel Castro.

    Pero mi madre no se desanimó en sus afanes de justicia. Meses después logró la prueba definitiva de la delación. Fulgencio Batista había emitido una carta secreta a través de la Cancillería cubana, en la que se le otorgaban elevadas sumas de dinero a Marquitos para su manutención en Argentina, Costa Rica y México mientras estuviese exiliado. La solicitud estaba avalada por Esteban Ventura Novo y firmada por el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba.

    Fue así que se logró apresar y llevar de regreso a Marquitos desde Praga a La Habana. El juicio en su contra -un proceso público televisado a todo el país en 1964- sacó a la luz el encubrimiento del PSP y la colaboración del matrimonio Ordoqui-García Buchaca. El Tribunal Revolucionario No. 1 de La Habana decretó el fusilamiento de Marquitos. Poco después Ordoqui. que era viceministro primero de las Fuerzas Armadas, fue recluido por el resto de su vida en una casa de descanso, en compañía de García Buchaca, en una hermosa finca, rodeada de árboles frutales y animales en Calabazar, en las afueras de La Habana. (La condena de 30 años nunca se hizo pública).

    Reclusión y viajes a España

    Si García Buchaca solo fue destituida de sus cargos y no resultó sentenciada se debió al respaldo que tuvo entonces de Carlos Rafael Rodríguez. Así ella pudo alternar sus días entre la finca de Calabazar, su casa en Nuevo Vedado y sus asiduas visitas a Madrid, cuyos pasajes en primera clase en Iberia fueron costeados por la oficina de Carlos Rafael Rodríguez. Ordoqui murió en 1973.

    Hasta el final de sus días, García Buchaca estuvo viajando a España a visitar a su hija Anabelle. Su único hijo con Ordoqui, Joaquinito, falleció en enero del 2004. A Joaquinito se le permitió estudiar en la Universidad Carlos Marx de Leipzig, en Alemania, y viajar por el mundo, a pesar de ser hijo de un detenido político.

    Estas denuncias, que he repetido más de una vez en artículos y foros públicos, ha sido tal vez una de las causas de que el gobierno cubano me impida regresar a mi país, por razones humanitarias, para visitar a mi madre, enferma de cáncer, operada en varias oportunidades por este padecimiento.

    Ante el fallecimiento y la incineración de Edith García Buchaca, cierro una página lacerante de mi vida y no puedo menos que seguir reclamando la verdad para el futuro de Cuba.


Leave a Reply