21 November 2015 ~ 16 Comentarios

Balada triste de la emigración cubana

por Carlos Alberto Montaner

Cubanos en Costa Rica

Otra estampida de cubanos. Ocurre cada cierto tiempo. Un editorial de La Nación de Costa Rica describe con firmeza cómo reaccionó el gobierno de ese país: “primer deber, proteger a las víctimas”. Los ticos les otorgaron visas de tránsito y, como están varados en la frontera, rápidamente han construido albergues provisionales para alimentarlos y alojarlos.

¡Bravo! Eso es lo que hace una nación civilizada. No se trata de animales. Son algo más de 1700 personas. No son delincuentes, como los motejó injustamente un diputado sandinista. Delincuentes son los militares y policías que aporrean inmigrantes desarmados y pacíficos. Son individuos y familias asustadas –niños, mujeres embarazadas–, casi todos jóvenes, que tratan de llegar por tierra a la frontera norteamericana tras recorrer miles de kilómetros desde Ecuador.

Tampoco van a quebrantar las normas del país al que marchan. En Estados Unidos les aguarda una ley favorable, promulgada hace 50 años, en medio de la Guerra Fría. Si llegan al territorio norteamericano los dotan de un parole provisional y luego les permitirán regularizar su situación en un año. Salieron de Cuba legalmente y vivirán en Estados Unidos legalmente. ¿Qué sentido tiene impedírselo?

Incluso, esa medida que protege a los cubanos tiene una pedagógica utilidad marginal. Sirve para demostrar que la mejor manera de solucionar el problema de los indocumentados es arbitrar alguna fórmula que les permita estudiar, pagar impuestos, ser productivos e integrarse en la nación en la que viven. El notable éxito de los cubanos en Estados Unidos se debe, en cierta forma, a que pueden rehacer sus vidas rápidamente y luchar por conquistar el “sueño americano”.

El mismo editorial, con enojo y asombro, les recrimina a las autoridades cubanas que no protejan a sus ciudadanos. Si 1700 ticos, uruguayos, chilenos, españoles, o de cualquier país normal en el que el Estado esté al servicio del pueblo, se encuentran en la situación en que se hallan estos cubanos, el gobierno en cuestión hubiera tratado de protegerlos, el presidente habría mostrado públicamente su solidaridad, y la cancillería hubiese asignado recursos para ayudarlos.

Cuba es diferente. La dictadura lleva 56 años humillando y maltratando a toda persona dispuesta a emigrar. Quien se marcha es un enemigo. Mientras en las naciones civilizadas hay instituciones dedicadas a auxiliar a los emigrantes, sin preguntarles las razones que tienen para ejercer el derecho a radicarse donde puedan y les plazca, en esa desdichada Isla el gobierno los saquea, los insulta, y los trata como traidores.

Así ha sido desde 1959, cuando en el aeropuerto les quitaban a los adultos todo lo valioso que llevaban, incluidos los anillos de compromiso, hasta hoy, que el gobierno cubano le pide al de Nicaragua que utilice mano dura para detener el flujo de los cubanos. Nada ha cambiado.

El uso del terror contra los emigrantes llegó al paroxismo en 1980, cuando el llamado “Éxodo del Mariel”, nombre del puerto por el que embarcaban. La policía política organizó miles de “actos de repudio” para castigar a los que deseaban marcharse. Les gritaban insultos, los apaleaban. En un par de casos, llegaron a matarlos. Así murió un profesor de inglés. Sus estudiantes, azuzados por los adultos del partido comunista, lo asesinaron a patadas en la cabeza.

En esa época yo vivía en España y le di trabajo a un camarógrafo cubano de origen canario que sobrevivió a estas infamias. Había llegado a Madrid emocionalmente devastado. Cuando dijo que se iba del país sus compañeros le colgaron un letrero en el cuello que decía “Soy un traidor”, lo lanzaron al piso y tuvo que caminar de rodillas entre dos filas de personas que lo escupían y se mofaban de él.

El episodio del éxodo de Mariel (después hubo otros) se saldó con 130,000 nuevos exiliados, entre los que había un notable grupo de homosexuales obligados a emigrar, muchos de ellos valiosísimos artistas (como el excelente escritor Reinaldo Arenas), mezclados con locos, delincuentes y asesinos sacados de las cárceles para contaminar al grupo y “demostrar” que sólo las personas indeseables eran quienes no deseaban vivir en el paraíso comunista. Para ese gobierno homófobo un asesino y un homosexual eran equivalentes.

Al margen de la tragedia humana por la que pasan estos emigrantes hoy protegidos por los ticos, cuanto acontece en Centroamérica sirve para entender por qué esa dictadura, pese a su intento de mostrar una cara reformista, sigue creyendo que los cubanos son esclavos sin derechos ni dignidad. Pura escoria, como suelen llamar a quienes, pese a todo, están dispuestos a cualquier sacrificio para no vivir en ese desaforado manicomio. Nada sustancial ha cambiado.

16 Responses to “Balada triste de la emigración cubana”

  1. Lorenzo Rodolfo 21 November 2015 at 11:59 pm Permalink

    Desde el punto de vista cubano, su artículo es valedero. Pero desgraciadamente lo que está llegando desde hace unos años a USA procedente de Cuba no es de muy buena calidad que digamos. Como se dice por Hialeah, pura “cacafuaca”. Muchos se “amarran” al Welfare y a todo tipo de beneficios (muchas veces de forma fraudulenta) para intentar no trabajar. La moral de trabajo, la disciplina, la honestidad,la educación formal y otras cuestiones necesarias para vivir en esta sociedad brillan por su ausencia en estas personas y una gran mayoría de ellos deja mucho que desear.
    La gran mayoría creen que son acreedores a cuanto beneficio pueda existir y que simplemente lo merecen todo, en gran cantidad y de forma inmediata. Traen la “revolucionaria” idea de intentar el menor esfuerzo y obtener el mayor beneficio posible. Su actitud es siempre desafiante, de bravuconería, irrespeto por las leyes y normas de convivencia, etc., etc. Es muy penoso y provoca verguenza ajena en los que chocamos a diario con estas personas. Si buscamos estadísticas, estas quiza muestren que los delitos relacionados con cierto tipo de delincuencia y la violencia doméstica es alto entre estas personas. Creo en fín que la Ley de Ajuste Cubano ya no da más y debe ser derogada.

    • Sam Ramos 23 November 2015 at 8:28 am Permalink

      Lorenzo, Muy de acuerdo. Es el daño antropologico de que tantos hemos hablado.
      Debes haberte dado cuenta tambien que hasta el dejo al hablar es muy diferente y resulta casi que hasta facil distinguir la fecha de arribo con solo oirlos hablar por las frases que emplean y el tono con que se expresan.
      Esta opinion puede resultar divisiva y descriminatoria para algunos santurrones pero es la pura y desnuda realidad.
      El hecho de que haya escrito este mensaje tuteandote es una idiosincracia criolla que aunque parezca vulgar no es tan ofensiva como el tono y las expresiones a que me refiero. Digo, ese es mi modo de pensar. Quizas debo estar equivocado.

      • Julian Perez 23 November 2015 at 10:57 am Permalink

        Y, por si esto fuera poco, votan Demócrata (bueno, esto último es consecuente con lo dicho anteriormente).

  2. Oscar 22 November 2015 at 7:45 am Permalink

    Está nueva crisis migratoria es orquestada por el gobierno de Cuba como todas las anteriores,en este caso usando al gobierno de Nicaragua crear una crisis en la región y culpar a los Estados Unidos por la ley de ajuste cubanos. Y supongo que el próximo ostaculo para estos cubanos será en México porque entre otras cosas de eso se encargo Raul en su visita a ese país

  3. CACIQUE YUMURI 22 November 2015 at 11:57 am Permalink

    Es necesario escribir todo lo que ha pasado estos 50 años, con lujo de detalles y testimonio incluidos. Sucede con el tiempo que la memoria falla y desafortunadamente los asesinos siguen sueltos. No se puede permitir que quienes han escrito estas paginas negras de nuestra historia pasen sin cumplir su condena moral ante los hombres y ante Dios.

  4. Gabriel paz zuniga 22 November 2015 at 1:45 pm Permalink

    Por qué razón los norteamericanos no les dan visa a los cubanos.?, eso ahorraría todo los sufrimientos de los migrantes cubanos. Aquí en Costa Rica también se cuentan por cientos de millares las personas que con gusto emigrarian hacia norteamérica, si les dieran visa.? Por qué tenemos que emigrar a escondidas si hay la posibilidad de visas ?.

  5. Augusto Lázaro 23 November 2015 at 3:49 am Permalink

    Pobrecito Obama, pobrecito el Papa: ellos no saben nada de esto, ellos sólo quieren hacer el bien, porque son buenas personas… tan buenas como los hermanos Castro y sus miles de secuaces en Cuba…

    Augusto lázaro

  6. Waldo Gonzalez Lopez 23 November 2015 at 8:00 am Permalink

    Mi admirado Montaner: siempre te leemos Mayra y yo con deleite y pasion, como se leen las mejores novelas, porque aparte de la validez de tus trabajos, su calidad los hace aun mas apetecibles. Yo, como periodista cultural, tarea que sigo haciendo en Miami, tal hice durante decadas en nuestra hoy destruida Cuba, me enorgullece que un periodista y escritor de tu talla este en contra del feroz y maldito castrismo que, como la peste retratara Boccaccio en Il Decamerone, ha desatado otro de los exodos provocados por la repelente castroenteritis (sic Cabrera Infante) desatada como la peste bubonica en nuestra hoy pauperrima Isla.
    Felicidades, de nuevo mi admirado colegamigo
    Waldo Gonzalez Lopez

  7. Barbara E. Joe 23 November 2015 at 2:00 pm Permalink

    Todo lo que usted dice tiene gran resonancia emocional para mi. En 1980, un muchacho homosexual de 16 anos, Alex Lopez, estaba en la carcel en Holguien, forzado entonces por los guardias a montar en uno de los barcos que iban para Miami. Me conto como en Mariel la gente les gritaba “gusanos” y como la policia les rodeaba con armas y perros. El no queria salir de Cuba, pero era mejor que quedarse en la carcel. Como el habia llegado solito a Washington, DC, donde yo vivo, una agencia me pidio alojarlo en mi casa junto con mis otros hijos. Yo era madre soltera con pocos recursos, pero no podia dejarlo solo. Tristemente, Alex murio de SIDA en 1995, un ano despues de que mi hijo mayor se habia muerto despues de un accidente. Fue un tiempo terrible para mi y para mi familia, pero llegue a visitar a la mama y las hermanas de Alex en Holguien en 1997. Todo eso y mucho mas esta contado en mi libro, “Confessions of a Secret Latina: How I Fell Out of Love with Castro & In Love with the Cuban People.” Bravo por los costarricenses!

  8. Juan 23 November 2015 at 7:29 pm Permalink

    Estoy muy de acuerdo con el artículo. También, los comentarios de Lorenzo y Sam son muy acertados. Es triste la degradación de una gran mayoría de cubanos, fruto de un régimen y su arma psicológica.

  9. Sam Ramos 24 November 2015 at 9:57 am Permalink

    Lean este excelente articulo que aparece hoy en el blog 14yMedio

    http://goo.gl/waoQUt.

    Este comentario que aparece debajo del articulo me parece muy Bueno tambien:

    LuisVigo 24/11/2015 a las 08:51

    Miriam excelente artículo, poco que agregar, pero dentro de ese poco yo también agregaría la eliminación de la humillante y bochornosa ley, o más bien decreto, que convierte a los cubanos en ilegales dentro de su propio país. Toda persona tiene el derecho de andar libremente y de hacer residencia dentro de su territorio nacional donde guste o más le convenga. Es un derecho elemental, el libre movimiento sin ningún tipo de restricciones. Esta y otras leyes absurdas del régimen castrista hace que los cubanos se sientan prisioneros dentro de su propia nación y que a su vez sea una de las cusas por la que emigran en busca de libertad, prosperidad y un futuro mejor.

  10. Ana Garcia 25 November 2015 at 10:46 am Permalink

    Una Crisis sin precedentes. Nuestros Compatriotas estan cansados de esa vida deprorable que se vive en la isla! Su fuga tiene un nombre y es el miedo, el hambre y la pesadilla de vivir en un regimen que solo les ha traido calamidades a traves de los anos…. No podemos juzgar a esos infelices si son o no son igual a nos, ellos tambien son hijos de Dios! Tambien en este Exodo de mas de 50 anos han emigrado buenos y malos y muchos de esos buenos estan en carceles en este Pais! en el siglo XVI llegaron a estas tierras los primeros inmigrantes huyendo de Inglaterra, en el Mayflower venian no solo puritanos y religiosos sino traficantes, ladrones y Trufianes! Todos somos hijos de Dios y debemos orar por ellos para que puedan llegar a tierras de Libertad! Recuerden todos la Odisea que sufrimos para salir de Cuba. Yo trabaje 32 meses en la Agricultura Internada y obligada a trabajar en las faenas Agricolas, para ganarme el derecho a la Libertad! Ellos atraviesan tambien por esa experiencia con ninos y viejos de todas las edades!

  11. Sam Ramos 27 November 2015 at 6:19 pm Permalink

    Protestan frente a Copa y la embajada de Ecuador en La Habana por la decision de Ecuador de exigir visas a los Cubanos.
    Este comentario que copio mas abajo y que aparece en el Blog 14yMedio es, como siempre ocurre con nosotros los cubanos que todo lo tiramos a relajo, muy chistoso a pesar de la tragedia que para los que intentan abandonar el paraiso castrista esta medida representa:

    Fulanito8vo 27/11/2015 a las 05:43

    Los cubanos somos unos arrebataos, sin necesidad de visa y a través de tierra en el continente Americano solo tenemos a Ecuador, el dia que el “compañero Correa” nos quiera joder como parece que va a pasar (ya el compañero Daniel nos jodió), entonces nos tiramos por el territorio de el “compañero Putin” en Rusia que tampoco nos pide visa, llegamos a Moscu, nos compramos un trineo con 4 Husky y le metemos a la Siberia hasta la tabla, paramos en la punta frente a Alaska y esperamos que se congele el mar para seguir, BINGO!!! ley de ajuste cubano en Alaska, si lo hicieron los Mammut hace miles de años por que no lo hacemos nosotros que nos “escapamos del diablo”. AMEN.

    • Arturo Serrano 14 January 2016 at 1:58 am Permalink

      Soy Cubano
      Yo tengo una pregunta, ojala me ayuden a contestarla:
      Por que no mejor Tomar un Avion Habana-Moscu
      y despues tomar otro avion Moscu-NuevaYork?
      Hay Vuelos directos..
      Del avion Habana-Moscu Creo yo que no habria problema… pero me podria yo montar al avion Moscu-NuevaYork?.. o ahi me pillan?

      Gracias!
      joaquin.trash@gmail.com

  12. Sam Ramos 4 December 2015 at 5:33 pm Permalink

    EL ÉXODO DE LA NACIÓN APÁTRIDA
    Posted on December 4, 2015 by Nuevo Accion

    Por Juan Antonio Blanco- Diario de Cuba-vía Baracutey Cubano

    El flujo de miles de cubanos hacia Estados Unidos a través de varias fronteras latinoamericanas descoloca las narrativas recientes sobre los cambios en la sociedad cubana. ¿Por qué si el conflicto entre Cuba y Estados Unidos está supuestamente siendo superado ocurre este nuevo éxodo? ¿Por qué se marchan del país cada vez en mayor número y en todas direcciones? Solo la cifra de los que arriban a Estados Unidos ha crecido en más de un 70% en 2015.

    Sin llamar por su nombre a la génesis del problema —un régimen de larga vocación estalinista— y sin comprender que el conflicto principal es de naturaleza interna —el de un sistema de gobernabilidad contra los intereses de la población—, no es posible explicar este asunto.

    A la nación le expropiaron la patria

    Estamos ante un Estado que desde un inicio despojó gradualmente de soberanía y derechos a la nación cubana. A la nación le expropiaron la patria. Del país se apropió el Estado y éste, a su vez, se privatizó a favor de un solo partido político al servicio prioritario de los intereses de la familia Castro.

    Desde muy temprano Fidel Castro tildaba de “apátridas” a quienes marchaban al exilio aunque a menudo lo hacían para retomar la lucha política y armada. Era un mote despectivo —como el de “gusanos”— con el que quería desacreditar a sus adversarios. Pero fue precisamente el régimen que él instaló en Cuba el que arrebató a todos los cubanos su patria. Bajo Castro ser apátrida no era una opción sino una condición inescapable. Podía llevarse la patria al exilio en el corazón —como recuerdo y propósito— pero en la Isla a ese concepto se le había vaciado de significado. Los que viven en la Isla o fuera de ella son apátridas de hecho, tengan o no conciencia de ello. La nación cubana no es hoy un ente de derecho. En esas circunstancias la patria es apenas una condición sentimental.

    Las decenas de miles que procuran apresuradamente reubicar sus proyectos de felicidad en otros países no son simples “ciudadanos” de una nación afectada por una recesión temporal, como ocurre en otros casos. Son los desplazados más recientes por el conflicto interno del Estado con los intereses de la población.

    Son personas —sin derechos ciudadanos— que habitan una isla que no pueden considerar su patria, porque no están en condiciones, como nación, de ejercer la soberanía sobre ella. No pueden cambiar su gobierno en las siguientes elecciones, promover políticas alternativas en la prensa, fundar empresas, invertir en la economía nacional, organizarse para proteger sectores vulnerables, llevar sus denuncias a cortes independientes. En esas condiciones de violencia estructural y represión política no resulta posible definir un proyecto de sociedad ni emprender proyectos personales autónomos.

    La Ley de Ajuste Cubano no es la causa principal

    Este nuevo éxodo de cubanos ha sido provocado, por un lado, por el prolongado despojo de su soberanía y derechos y, por otro, por la desilusión definitiva de que esa situación vaya a variar de manera positiva, aun con el acercamiento de Estados Unidos. Este renovado desaliento y desilusión —no la Ley de Ajuste Cubano— es la causa principal del más reciente flujo de personas hacia cualquier destino a fin de poder reubicarse en el exterior.

    La elite de poder cubana reitera a cada momento que sea cual sea la evolución de las relaciones con su vecino no está dispuesta a conceder libertades, derechos, ni reconocer la soberanía de la nación sobre el curso futuro de la sociedad cubana. En esas circunstancias, el curso imperturbable de la nueva política de Washington tiende a validar ante los ojos de la población la inevitabilidad de la soberanía del Estado sobre y contra la voluntad popular.

    Adoctrinados desde que nacen a aceptar la imposibilidad de transformar el status quo, la nueva postura de Estados Unidos ahora se percibe como validación de la tesis de la invencibilidad del régimen cubano. Desde esa perspectiva es lógico que crean que la única opción para buscar la felicidad y ayudar a sus familias es reubicarse en el exterior, sea en Miami, Santo Domingo, Bogotá, Sydney o Luanda.

    ¿Exiliados o emigrados?

    El adoctrinamiento durante cinco décadas en la burbuja ideológica e informativa cubana impide que muchos de los que participan en este éxodo sean capaces de ver —o expresar— la conexión entre las circunstancias económicas y sociales de su vida en Cuba y el régimen político que ocasiona su riesgoso peregrinar. El adoctrinamiento mucho menos permite que puedan leer la crisis migratoria en clave de derechos humanos, concepto ignorado por el sistema de educación vigente y demonizado por el aparato de propaganda. Son exiliados en sí, pero no para sí, por usar términos de Marx para referirse a la evolución de la conciencia obrera. Sin embargo, los masivos éxodos migratorios cubanos han constituido a lo largo de más de medio siglo una manifestación palpable del rechazo de la población a un régimen que asfixia sus legítimos anhelos y proyectos de felicidad.

    Para ellos patria no es el Estado cubano y una isla donde nada deciden, sino la “patria chica” compuesta por aquellos familiares y amigos que intentan ayudar. La patria es interpretada en clave emocional y personal, no legal.

    “Cuba” significa para los que participan en este nuevo éxodo un puñado de seres queridos, tradiciones, calles, lugares, recuerdos, preferencias gastronómicas o musicales. Una parte del exilio no puede entender por qué esas personas dicen que solo muertos los harán regresar a Cuba cuando son detenidos en Nicaragua o México y después, cuando llegan a Estados Unidos y alcanzan la residencia, viajan a la Isla. Esos cubanos siguen pensando —mucho más después del 17D y la continuidad del inmovilismo nacional— que el status quo castrista es invencible. Incluso ya residiendo en el exterior se cuidan de no criticar ante desconocidos o en medios públicos al Gobierno cubano por temor a que su aparato de inteligencia llegue a saberlo y les sea bloqueada la posibilidad de visitar la isla en que nacieron. Su compromiso liberador se limita a la “patria chica” (familiares y amigos). Es a esa “patria” a la que intentan librar de la miseria con remesas y bultos postales pese a que el Estado parasitario en la Isla se apropia de una parte de esos recursos con desmesuradas imposiciones aduaneras y altísimos precios a los productos del mercado minorista que él controla.

    Un probable error estratégico

    Quedan pendientes otras interrogantes. ¿Qué se discutió sobre el tema migratorio con el representante de Homeland Security de Estados Unidos que visitó La Habana y a qué acuerdos secretos sobre este tema llegaron Raúl Castro y el presidente de México inmediatamente después de aquellas conversaciones? ¿Por qué el Gobierno cubano solicitó luego a Ecuador que haga una excepción en su política de puertas abiertas y exija visas a los cubanos? ¿Qué buscan solicitando paralelamente a Nicaragua que bloquee el paso a los que ya habían emprendido su peregrinaje hacia Estados Unidos?

    La supresión de la Ley de Ajuste Cubano difícilmente sea el objetivo que persigue Raúl Castro al orquestar esta crisis en territorio de Costa Rica. Ni siquiera incluyó esa demanda entre los cinco puntos que presentó a Washington como condición para normalizar las relaciones. En crisis migratorias anteriores esa ley ha servido de válvula de escape al descontento y fuente de miles de millones de dólares en remesas. Debemos suponer que el objetivo, pese a la retórica, apunta a otra parte.

    Una especulación factible es que quizás Castro se dispone a poner a punto el “arma de migración masiva” —concentrándola en Cuba y apuntándola directamente hacia Florida—, como chantaje para obtener todas las concesiones posibles de Washington antes de que Obama salga de la Casa Blanca.

    Si ese fuera el caso, es posible que resulte un error estratégico.

    Por una parte, en un año electoral eso equivaldría a una acción contra un Presidente de EEUU que ha promovido el acercamiento entre ambos países (como lo fue el Mariel para Carter en 1980 o las avionetas para Clinton en 1996) y socava las aspiraciones del Partido Demócrata en los comicios de noviembre de 2016.

    Por otro lado, La Habana debiera tener presente que hasta hoy la gente sigue protestando con los pies, pero de cerrarse esa vía pudiera, en su desesperación, tomar conciencia ciudadana y decidirse, finalmente, a recuperar su patria “grande”.

  13. Sam Ramos 5 December 2015 at 9:26 am Permalink

    El comentario publicado en Nuevo Accion y que a continuacion copio siguiendo mi mala costumbre y por la que pido disculpas una vez mas, me recuerda la frase: “Si me abuela tuviera ruedas fuera bicicleta”

    CUBA Y EL PROBABLE FINAL DE LA OPOSICIÓN PACÍFICA DE LOS ÚLTIMOS AÑOS

    Por, Héctor Julio Cedeño Negrín

    Lo veíamos en imágenes tomadas en el Consulado ecuatoriano de la Habana, situado en la 7ma Avenida entre 40 y 42 en La Copa, Miramar; los cubanos están radicalizándose en su lucha, reclamando sus derechos y libertades decididamente. Aún se encuentran acampando allí a la espera, cercados por la policía ordinaria y la Seguridad del Estado, sin que se suministre ninguna información al respecto.

    Al parecer aquella perspectiva de la oposición cubana de seguir los causes del “pacifismo” está llegando a su fin, con más de treinta años de cruzar sus brazos para soportar, golpes y pateaduras de parte de los esbirros del castrato. Este método no ha producido ningún resultado tangible como lo produjo en los Estados Unidos o en Europa Oriental, ni avances en la lucha por sus reivindicaciones.

    Los jóvenes desesperados por la falta de futuro y de libertad buscan otro derrotero, este destino tiene que ver con la emigración. Una emigración hacia donde quiera que sea, pero con los Estados Unidos como destino final. Hoy vemos como el paso por Centroamérica quiere serle obstaculizado con las acciones de Nicaragua, no obstante el Ecuador sigue dejándoles pasar, aunque ahora con una restricción adicional al exigirles visado, sin embargo para muchos eso no será un obstáculo.

    Raúl Castro a su vez está recibiendo presiones tremendas del gobierno norteamericano, para que ordene el desorden migratorio. Mantener el caos podría provocar la ruptura total del tratado firmado por Bill Clinton en 1994 y que otorga limpiamente veinte mil visas anuales para los cubanos. A Raúl le gustaría elevar esa cifra a cuarenta mil, pero una ruptura inesperada podría provocar el cierre total de esa válvula de escape.

    También vemos como Barack Obama y Raúl Castro se han confabulado contra los cubanos. Obama legitimando a la tiranía castrista y Raúl preparando la sucesión familiar, donde aparece Alejandro Castro Espín en posición favorable para ser elegido, con el espaldarazo manifiesto de los Estados Unidos para ser considerado como el próximo heredero de la tiranía. De hecho ya participó en las conversaciones secret as con el gobierno norteamericano y como el Jefe del rimbombante Consejo Nacional de Seguridad (CNS). Este escenario promete ser el eje principal del conflicto futuro.

    Ya vimos como en Siria; un pueblo predominante pacífico, que soportó estoicamente y por decenas de años a la tiranía de Hafez al Assad, un déspota de larga data, no toleró sin embargo a su programado sucesor, su hijo Bashar. Hoy vemos a Siria bañada en sangre desde hace cuatro años para sacar del poder al heredero, la sucesión nunca fue legitimada. Probablemente ese sea el destino de Cuba, convertirse en una nueva Siria.

    Los que piensan que ese escenario está bastante alejado de la realidad, no deben perder de vista que en los últimos quince años los cubanos han recorrido buena parte de la América Latina y del mundo, constatando con sus propios ojos, como se realiza la lucha de los pueblos por reivindicar sus libertades y derechos y que han recibido todo un entrenamiento en estos menesteres, experiencia que nunca habían recibido los cubanos de las nuevas generaciones nacidas después del triunfo de la revolución.

    Incluida en toda esta enseñanza esta la fabricación de “Guarimbas”, como las llama y las teme Nicolás Maduro. Miles de cubanos sobre todo jóvenes, han recibido entrenamiento visual y efectivo de esas batallas callejeras por parte de nuestros hermanos venezolanos y no duden que alguno haya participado clandestinamente al lado de los opositores, incluso enmascarados para no ser identificados.

    Toda esa enseñanza puede ponerse en práctica en los tiempos que se avecinan, ya han sido utilizadas las redes sociales para realizar convocatorias, aunque solo sea un ensayo. Vemos por ejemplo que muchos animales huyen ante la amenaza, pero si se saben acorralados pueden volverse sumamente peligrosos.

    Mientras existan agujeros en la cerca, el que trata de escapar puede entretenerse tratando de encontrarlos, por mucha vigilancia que se ponga en ella y escapar por fin cuando se dé la oportunidad por larga que sea la espera, pero cuando no existe posibilidad alguna de evadirse, sobre todo si se está injustamente confinado, pueden ocurrir eventos extraordinarios.

    Suponiendo que se cierre completamente el camino para evadirse por Centro América, algunos hablan de escapar por la Siberia rusa con rumbo a Alaska, donde el invierno debe ser infernal porque Rusia no exige visas a los cubanos o volver determinadamente a las balsas que nunca han sido abandonadas y que han provocado miles de ahogados y mordidos por tiburones, aun cuando se sabe que las marinas de Cuba y la de los Estados Unidos están coordinando acciones para cerrar el mar a los migrantes.

    Me enteré de una nueva ruta para los cubanos; salir con destino a Guyana en la América del sur. Según me contaron, en unos pocos días los precios de los pasajes se habían triplicado y pasaron de algo más de tres cientos dólares hasta mil dólares cada boleto. Es conocido que Guyana es uno de los países que no exige visas para desembarcar en sus aeropuertos. Ahora la ruta sería Guyana, Brasil, Colombia y de ahí a la ruta tradicional, que puede conducir a través de Centroamérica, con el obstáculo que ahora significa Nicaragua, el eslabón perdido.

    Los centroamericanos tratan de mezclar su problema migratorio con el de los cubanos, para de esa manera tratar conseguir alguna concesión de los Estados Unidos y para eso se ponen de acuerdo con los gobernantes de Cuba. Pero los cubanos no tenemos nada que ver con Centro América ni con los mejicanos.

    Cuba es geográficamente un país de la América del Norte y nos consideramos a nosotros mismos y de manera natural como miembros de la Unión Americana, aunque los hermanos Castro odien a los Estados Unidos y los gobernantes españoles se opongan a aceptar esa realidad y sigan considerando a Cuba como una colonia de España, haciéndose llamar ellos mismos “La Madre Patria” y oponiéndose a la integración de Cuba en la unión.

    Pero mientras mayor sea el número de los cubanos que emigren hacia los Estados Unidos, más crecerá ese sentimiento de integrarnos a los Estados Unidos de América, porque hoy por hoy Cuba es el país más pronorteamericano de las Américas y si Puerto Rico y Cuba son las dos alas del mismo pájaro Estados Unidos es precisamente el cuerpo de ese pájaro, bueno el pájaro puede ser el Águila Calva. Tal vez ni los propios norteamericanos comprendan eso; no haber integrado Cuba a la Unión Americana, fue probablemente el más grave error que cometieron los Estados Unidos, en el siglo XX.

    Yo sé que existen cubanos nacionalistas, incluso amigos míos que viven en los propios Estados Unidos que no desean ver a Cuba dentro de la Unión Americana, pero lo más viable para Cuba es integrarse a esa Unión. Si Cuba hubiera formado parte de la Unión Americana no habría existido un Gerardo Machado que con una “Prorroga de Poderes” se quedara más tiempo del debido, aunque hubiera podido ser Gobernador de la isla, estado de la Unión, por dos períodos de cuatro años si lo hubieran reelegido.

    No hubiera existido un Fulgencio Batista que el 10 de Marzo de 1952 hubiera dado un golpe de estado porque era completamente ilegal y punible, ni mucho menos un Fidel Castro y su hermano Raúl que orquestaran una tiranía de más de cincuenta y seis años en el poder, ni pudieran ultimar planes para imponer al hijo de Raúl, el Coronel Alejandro Castro Espín como probable sucesor de los tiranos, porque hubieran violado la Constitución Americana y ya estarían encarcelados.

    Cuba fuera uno de los estados más prósperos de la unión y el turismo fuera nuestro fuerte, los estadounidenses todos nos solazaríamos en las playas cubanas y sus hoteles de cinco estrellas con un clima formidable sus campos de golf, sus casinos y sus salas de juego y los cubanos tendríamos un país de más de nueve millones de kilómetros cuadrados y no tendríamos que gastar $160.00 dólares en una entrevista para visitar a los Estados Unidos, pudiéndonos establecer sin permiso de nadie en el estado que más nos apeteciera, incluido Alaska o Hawái, la tierra de Barack.

    No existiría ni el famoso Embargo, ni los cinco bandidos convertidos en héroes, ni siquiera la lunática Ana Belén Montes, ni hubiera existido un puerto de Camarioca para la emigración, ni el éxodo del Mariel, ni los balseros del 94, ni los miles de ahogados en el estrecho de la Florida. No tendríamos que pagar $100.00 dólares por la basura del pasaporte cubano, el más caro del mundo, ni nos molestaría la Base de Guantánamo, porque sería nuestra.

    Estados Unidos sería un país caribeño y los buques de la OTAN, anclarían en nuestras costas, como aliados. No habría ocurrido una “Crisis de Octubre” porque los rusos no instalan cohetes dentro de los Estados Unidos y el mundo no habría estado en peligro de una Tercera Guerra Mundial por su causa, ni los rusos hubieran podido echar anclas en nuestras riberas.

    Tampoco Marco Rubio tuviera que aclarar que nació en la Florida porque hubiera podido nacer en la Habana para ser Presidente de los Estados Unidos y Donald Trump no hubiera podido incluirnos entre los inmigrantes latinos porque seríamos nativos, bueno él no se quejó de los cubanos sino de los mejicanos. Hubiéramos podido hablar en inglés y seguramente seríamos bilingües. Probablemente la mayoría de los cubanos votaríamos por el Partido Republicano y no habríamos elegido a Barack Obama en el 2008 y mucho menos lo hubiéramos reelegido en el 2012.

    En fin Cuba sería una maravilla dentro de la Unión Americana y toda esta jodedera del castrato y de la estampida de los cubanos, no las habríamos ahorrado, no obstante y volviendo a la realidad más real, valga la redundancia, no es la ley de Ajuste cubano la que provoca la emigración de los cubanos, sino la existencia de la tiranía castrista que lleva cincuenta y seis años en el poder, porque el éxodo de los cubanos no comenzó, en el 1966 cuando se promulgó la ley de Ajuste, sino en el 1959 cuando todavía no pensaban ni promulgarla.

    Que se dejen de mentiras los tiranos, porque fueron ellos la causa de la estampida desde el instante mismo de su llegada al poder el uno de enero de 1959.


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