24 July 2021 ~ 7 Comentarios

Biden se opone al comunismo cubano

Por Carlos Alberto Montaner

El abogado Sergéi Magnitsky fue torturado y asesinado por la policía política rusa en el 2009. Había denunciado fraude fiscal en su país natal por más de 200 millones de dólares. Lo mataron o lo dejaron morir en su celda. Da igual. El crimen quedó impune. En el 2012 el senador demócrata Ben Cardin, con el apoyo del republicano John McCain, presentó una ley al Congreso de Estados Unidos a la que tituló “Ley de responsabilidad del Estado de Derecho Sergéi Magnitsky”. Fue firmada por el presidente Obama. Como existe la tendencia estadounidense a abreviar el lenguaje, le han aplicado al estado cubano la ley Global, el “Magnitsky Act”, y han sancionado al general Álvaro López Miera, Ministro de Defensa y persona a cargo de las FF.AA, y a los temidos Boinas Negras, remedo de las camisas pardas de los nazis o de las negras de los fascistas.

Los rusos, con Putin a la cabeza, se han opuesto vigorosamente a la globalización de la justicia, pero la tendencia continúa. La idea de “nosotros somos los únicos que debemos juzgar nuestros propios crímenes” no funciona del todo. Genera impunidad. Inglaterra, Canadá y los países bálticos están a bordo de la “Ley Global Magnitsky”. Pretoria la estudia junto a Francia y Alemania. En todo caso, la primera demanda de los exiliados cubanos al presidente Joe Biden era que restableciera el Internet a la Isla de Cuba. Se sabe que, tecnológicamente, Estados Unidos puede hacerlo. Pero la segunda demanda, de acuerdo con María Werlau, el alma de “Archivo Cuba”,  era que implementara la Ley Global Magnitsky, y parece que le han hecho caso o han coincidido. (No sé si las personas que se oponen a la globalización saben que juegan una partida de naipes marcadas por Vladimir Putin).

Hace muchos años recibí un mensaje de Gustavo Arcos sobre el general Álvaro López Miera. Había los nombres de otros generales en la misiva que me reservo. Gustavo fue un héroe de la lucha contra Batista y luego se opuso a su ex amigo Fidel Castro y acabó en la cárcel. Gustavo me pedía que siguiera de cerca la figura de López Miera. Lo hice. Era un santiaguero, aunque nacido en La Habana, hijo de republicanos españoles, que había sido semi-adoptado por Vilma Espín y Raúl Castro. Su padre fue catedrático de la Universidad de Oriente. Supuestamente, Álvaro se había alzado a los 14 años (nació en diciembre de 1943), y siguió la carrera militar en la URSS. “Vilma lo quería como un hijo”, me dice quienes conocieron los vínculos que unían a las dos familias.

No sé por qué Gustavo me mencionó este nombre, pero vuelvo a encontrarlo acusado como un represor de los derechos humanos de los cubanos. Por lo pronto, recuerdo al general venezolano Manuel Ricardo Cristopher Figuera, ex jefe del SEBIN. Se pasó al adversario y le levantaron las sanciones. Hay dos epígrafes que justifican ese maravilloso Jordán. Por “genuino arrepentimiento” y porque, a petición del Presidente de USA, le conviene a la Seguridad Nacional. No sé cuál de los dos le aplicaron al general venezolano. Acaso los dos. De lo que no hay la menor duda es de que las sanciones existen para ser eventualmente levantadas.

No habrá una invasión americana contra Cuba, pese a los deseos de los cubanos dentro y fuera de la Isla. Salvo que la resistencia dentro de Cuba provoque una matanza generalizada, abundantemente filmada. Ante esos hechos, por razones humanitarias, la sociedad estadounidense puede ser arrastrada al combate, pero es muy difícil que suceda. Ni siquiera hubo una intervención de Donald Trump contra Nicolás Maduro, pese a haber coqueteado con “todas las opciones están sobre la mesa”. Trump jugaba a asustar a Maduro, pero no conversó seriamente con sus generales sobre la posibilidad de destruir desde el aire el aparato militar venezolano, algo que hubiera sido muy fácil.

Ese desenlace sólo es posible si EE.UU toma en serio lo que sucede en América Latina y pacta crear en su hemisferio un aparato como la OTAN, pero no veo la menor intención de dotar de fuerza las decisiones políticas. Tampoco existe en esta porción del mundo una voluntad de defensa de la democracia como la que se observa en Europa, donde Estados Unidos es obligado a bombardear a los serbios o a los libios. Estamos acostumbrados a convivir con Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia y pronto nos habituaremos al señor Pedro Castillo en Perú.

Eso no quiere decir que el régimen cubano se salga con la suya. Las protestas de los días 11 y 12 de julio han servido para negarle a la dictadura cualquier tipo de apoyo significativo. Son inolvidables las obscenas imágenes de los jóvenes policías y militantes comunistas vestidos de civiles, llegados en autobuses y dotados de bates y maderos para silenciar a la oposición. Así ocurrió en toda la isla. Aunque las protestas fueron ahogadas en sangre, las pocas inversiones que fluirán serán, en su gran mayoría, de dinero non sancto. Ninguna persona seria y respetuosa de la ley querrá mezclarse con ese mundillo de delincuentes que sólo tienen el apoyo de AMLO en México y de Cristina en Argentina.

Estamos muy cerca del final. ¿Cómo llegará? De la misma manera que comenzó la revuelta de mediados de julio. De forma imprevista. Pero llegará. No desmayemos.

7 Responses to “Biden se opone al comunismo cubano”

  1. Pedro Cabezas 24 July 2021 at 12:08 pm Permalink

    Existe aun otro escenario posible de solución, que dependería de la buena voluntad de Estados Unidos.Si éste país, capaz de actos de política exterior movido por principios, no por intereses, si este país, capaz de pérdidas estratégicas movido por argumentos morales, permitiera la emigración libre de cubanos y estimulara la inversión en Guantánamo, en unos años, ese enclave podría traer una solución a nuestro pueblo

  2. Adriana Bosch 25 July 2021 at 12:49 am Permalink

    Montaner; lúcido Como siempre.

  3. Luciano 25 July 2021 at 11:11 am Permalink

    Sería interesante saber por qué Trump y Biden no le aplicaron la misma ley al principe heredero de Arabia Saudita por el asesinato brutal del periodista Jamal Khashoggi.

  4. Bernardo 25 July 2021 at 10:24 pm Permalink

    El levantamiento popular del 11 de Julio tomó por sorpresa a la micro oligarquía de Raul Castro y los 8 narcogenerales que controlan el 100% del poder y el 99% de la riqueza en Cuba. Diaz Canel no está dentro de esa argolla de criminales, es solo un tonto útil, un don nadie, un monigote obediente que sirve de figura decorativa y que fue escogido por su muy limitada capacidad intelectual que bordea en el cretinismo.
    El 11 de Julio Castro y los 8 narcogenerales entraron en pánico. Un excelente reportaje del diario español ABC relata como la noche del 11 de Julio ya calentaba las turbinas un avión Ilyushin Il-96 en el pequeño aeropuerto civil de Baracoa desde donde la cúpula del poder planeaba escapar a Sudáfrica. El avión ya había sido cargado de docenas de maletas repletas de millones de dólares en efectivo. Al idiota Diaz Canel ni siquiera le notificaron del plan de huir del país, lo iban a abandonar a su suerte.
    A nadie que tenga una onza de inteligencia le cabe la menor duda de que este es el principio del fin del régimen castrista. Con o sin internet, los levantamientos populares seguirán y seguirán dando la vuelta al mundo horrendos videos de los boinas negras fascistas fracturando el cráneo a miles de cubanos que claman por libertad y que ya han perdido el miedo. Puede que desaparezca en 3 meses o en 3 años, pero estamos presenciando los estertores agónicos del perverso fascismo socialista impuesto a la fuerza por Fidel Castro hace más de 6 décadas.

  5. Víctor López 27 July 2021 at 10:50 am Permalink

    Claro que sí. Es evidente la oposición de Biden. Nosotros los que creíamos que iba a abrir las remesas y otorgar más beneficios diplomáticos estábamos equivocados.

  6. Umberto Mafiol 29 July 2021 at 2:09 pm Permalink

    Biden no se opone al comunismo cubano ni chino.
    Negocia con ellos.
    El fue parte del acercamiento a la tiranía cubana cuando la administración de Obama.
    CAM todavía cree ….que le creemos todo lo que dice ?

  7. Orlando 31 July 2021 at 3:18 pm Permalink

    Copio de Luciano

    Sería interesante saber por qué Trump y Biden no le aplicaron la misma ley al principe heredero de Arabia Saudita por el asesinato brutal del periodista Jamal Khashoggi.


    Debe ser por la misma razón que el gobierno cubano condena cualquier agresión de los Estados Unidos y en cambio, apoyó la invasión de la URSS a Checoslovaquia y a Afganistán.


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