05 June 2015 ~ 0 Comentarios

Carlos Alberto Montaner, novelista del exilio
(una entrevista de Adriana Bianco)

por Adriana Bianco

Montaner

(periodistas-es.com) Mientras confiesa que su vocación es la literatura y no la política, Carlos Alberto Montaner nos recibe en su apartamento de grandes ventanales donde se ve el mar y la ciudad de Miami, a sus pies. Amable y controlado, rodeado de cuadros de amigos pintores cubanos, me invita a sentarme y comenzamos este recorrido por su vida y su obra novelística.

Periodista, profesor y escritor cubano, famoso por sus columnas de análisis político que se publican en diarios de América Latina, España y Estados Unidos y son leídas por más de diez millones de personas. Con más de 25 libros publicados, entre ellos: “No perdamos también el Siglo XXI” (Plaza y Janes-1997), “Manual del perfecto idiota latinoamericano” (1996), con “Plinio Apuleyo Mendoza y Alvaro Vargas Llosa” (1996), “Viaje al Corazón de Cuba” (1999), “La libertad y sus enemigos” (Sudamericana-2005), y sus novelas: “La mujer del Coronel” (2011), “Otra vez Adiós” (2012), “Tiempo de canallas” (2014-Alfaguara).

Ha recibido numerosos premios, entre otros: Premio de Periodismo New York (1975), Premio ABC de Sevilla (1981), Orden Rubén Darío (Nicaragua 2006), Doctor Honoris Causa de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala (2007), Premio de la Comunidad Autónoma de Madrid y Premio Juan de Mariana (2010).

La Revista Foreign Policy lo eligió uno de los 50 intelectuales más influyentes de Latinoamérica.

Carlos Alberto MontanerDesde que era adolescente tuve claro que mi vocación era la literatura y no la política. La política fue una consecuencia de las circunstancias de Cuba, que me precipitaron a la acción siendo muy joven. Cuando caí preso tenía 16 o 17 años en una manifestacion estudiantil. Esa configuración política de Cuba es lo que determina que mi vocación literaria se haya visto interrumpida por la política.

Adriana Bianco: Hiciste estudios de literatura en la Universidad de Miami y doctorales en la Universidad Complutense de España y llegaste a ser profesor de literatura.

CAMEnseñé en Puerto Rico literatura clásica y contemporánea. Hice un curso del teatro del siglo de oro que empezaba con el antecedente de La Celestina. También enseñé un Curso de Historia del Pensamiento Político Latinoamericano, que de alguna manera me sirvió para entender muchas cosas, porque cuando enseñas, aprendes.

AB: Comenzaste tu carrera de novelista en España, alli publicaste “Perromudo”, en 1972.

CAMEs mi primera novela aunque publiqué en Puerto Rico un libro de cuentos que se llamaba “Poker de brujas”, diez cuentos más o menos macabros, con cierto sentido del humor negro. Como casi todos los escritores escribí un libro de poemas: “Los combatientes”, lleno de amor patriótico y de cosas con las que no se puede hacer buena poesía. Abandoné luego la poesía porque como decía Cervantes: no es la gracia que quiso darme el cielo.

AB: Al llegar a Miami, la gracia ha favorecido tus novelas. Publicas en 2011 “La Mujer del coronel”, donde presentas el tema del adulterio, de la libertad, del engaño y la traición. ¿Cómo surge esta novela?

CAMEra un caso que yo conocía de más o menos cerca, de personas que tuvieron ese problema. Está basada en un hecho real, lo que es ficción es el personaje al que ella se entrega en adulterio, y los hechos no sucedieron en Roma sino en Cuba. Yo quería, en esta novela, explorar el lenguaje erótico, que es el más difícil de todos los lenguajes porque la frontera es delicada, te mueves entre la cursilería y la vulgaridad, y puedes hasta ser ofensivo…

AB: Por un lado, tratas la novela erótica y por otro el tema del adulterio, la traición, la infidelidad que muchos escritores han tomado: Kawabata, Sandor Marai, Heinrich Böll, Kundera…

CAMClaro, porque es un tema universal: la insatisfacción, la necesidad de explorar otras relaciones. La fidelidad en pareja es un elemento casi artificial, construido por la sociedad pero no hay ninguna evidencia que la especie sea monógama. Cuan importante es para una persona explorar su sexualidad, sus vínculos con otros seres humanos, además de los que son oficiales….

AB: La novela toca también el tema de la libertad del individuo.

CAMLa libertad afectiva es un tema muy importante y en la novela está el componente político cuando el Estado define por las personas cuales son los límites de la moralidad, cuando el Estado decide vigilar a las esposas, (no a los esposos), a las esposas de los líderes de la revolución para saber cuando comenten adulterio…

AB: Hay un aspecto machista que existe en toda Latinoamérica…

CAMPor eso creo que el libro les gusta más a las mujeres.

AB: Además porque el protagónico es una mujer, y siempre se producen las identificaciones. Yo he notado que en tus novelas, los personajes femeninos tienen una gran importancia, los personajes masculinos tiene un perfil más bajo…

CAMSi, yo creo que la psicología de la mujer es mucho más rica que la de los hombres. Es más compleja su naturaleza, son criaturas más interesantes que los varones por eso me dedico más. En esta novela que estoy escribiendo ahora, el personaje central es una mujer. Provisionalmente, se llama “La Embajada”. Es una historia que yo viví a los 17 años, pero muy cambiada, con muchos elementos de ficción, donde en una casa de familia, nos exiliamos, primero 14 personas, y después de la invasión de Bahía de Cochinos, fue una especie de extraña prisión para 150 personas. En esa casa estuvimos aislados, hasta que nos dieron el salvoconducto del país.

AB: También partes de un hecho real, que sucedió en Cuba.

CAMSi, estuvimos siete meses en esa casa, los diplomáticos se fueron y hubo que recrear una sociedad, con sus controles, sus reglas, y aparece todo lo que aparece en una sociedad, la gente se enamora, se pelea, hubo intento de asesinato, había personas honorables pero comienzan a romperse las barreras. El caso es que el personaje central es una mujer, para mí hay un reto mayor al escribirlo.

AB: Entre los personajes masculinos rescato al protagonista pintor judío de “Otra vez Adiós”, que me parece la gran novela del exilio. No es sólo el exilio de las circunstancias, es el exilio interno del hombre que debe redefinir su vida. ¿Cómo surge esta novela?

CAMEsa novela surge de varias pasiones. De todas las atrocidades del siglo XX, la peor, yo creo, fue el Holocausto de los judíos. Cuando hay una dictadura totalitaria que te exige que seas lo que ellos quieren, hay maneras de simular, pero cuando hay una definición étnica, donde tu eres canalla por tu origen, y sobre el origen no puedes escoger, es una cosa tan monstruosa que me pareció que valía la pena explorar. También, hay personas muy interesantes en ese siglo, como es el caso de Freud, aunque no soy freudiano, siempre me maravilló que aquel fantasioso médico austríaco pudiera apoderarse del mundo del inconsciente, que él fuera un personaje de la novela me parecía interesante, y cuando leí que él solía hacerse retratos cada tantos años, me pareció que era un buen instrumento introducir a un pintor.

AB: Freud existió pero el pintor es tu fantasía, no existió.

CAMNo. El pintor me daba una oportunidad muy grande en la trama, de estar con Freud, con Batista, con distintas personalidades porque era un pintor retratista. La novela además de la tragedia del Holocausto, trae la tragedia de los que deben escapar, exiliarse. Yo había tenido una vecina, cuando llegué a Miami, cuya vida me impresionó. Era una señora mayor, su padre había sido panadero del Zar. Los bolcheviques lo mataron a palos en su presencia. La familia se escapa a Alemania donde luego pierde a más familiares, entonces, ella huye a Cuba. En Cuba, organiza su vida, se casa, pero luego tiene que volver a salir.

AB: Entiendo. Esa historia fue el hilo que enhebra la historia de este joven pintor judío, que sale de Austria, via Cuba y luego debe dejar Cuba.

CAMSi, también era un oportunidad de tomar el tema del barco Saint Louis, que existió, al barco y a la travesía la reflejo en el libro. Es verdad que llegó a la Habana y unas pocas personas descendieron, uno casi se suicida y la mayor parte fueron devueltos a Europa, los que quedaron en Inglaterra se salvaron del Holocausto…

AB: …como Raquel, en tu novela. En el tema del exilio esta la mirada del otro, como decía Sartre, cuando llegas a un lugar extraño para ti, tu también eres extraño para los otros y hay una gran necesidad de entrar en el tejido social…

CAM…de ser aceptado, es vital reconstruir tu mundo. El siglo XX es el siglo de las migraciones masivas, que tienen sus ventajas: el transterrado tiene una visión más objetiva del mundo, que no esta teñida por nacionalismos.

AB: Tal vez, de falta de raíces, por eso, lleva al pintor de tu novela a sentir que la única patria es el amor.

CAMÉsa es un poco mi experiencia personal. La única zona segura de mi vida es la relación de pareja.

AB: Tu última novela “Tiempo de canallas”, es como un gran fresco del siglo XX. ¿Ésa fue tu intención?

CAMNo. La novela comienza cuando yo estoy escribiendo “Otra vez adiós”, el capítulo que es la llegada a Cuba de Salvador de Madariaga y de Julián Gorkin. Eso ocurrió, fueron para organizar el Congreso para la Cultura, al escribir, me di cuenta que había una historia que valía la pena ser novelada. Entonces, no publiqué ese capítulo en “Otra vez Adiós”, y lo utilicé como punto de partida de “Tiempo de Canalla”.

El enfrentamiento ideológico dentro de la Guerra Fría fue importantísimo, porque más allá de los conflictos bélicos: la Guerra de Corea, Vietnam, Afganistán; el enfrentamiento de ideas fue el corazón de la Guerra Fría. Había dos mundos: el mundo de la democracia, la libertad, la economía de mercado; y el mundo del socialismo, de la planificación centralizada. Eran dos proposiciones distintas, que encarnaron en aparatos de propaganda y encapsulaban las dos ideologías: los Congresos Mundiales por la Paz, y la respuesta, que fue el Congreso por la Libertad de la Cultura.

AB: Ése fue el centro de la novela y a partir de allí fuiste trazando la historia amorosa, de espionaje, con los personajes de Sara y Mello…

CAMClaro, porque lo más importante son los seres humanos que llevan a cabo las acciones, los planes.

AB: En tus novela utilizas el estilo epistolar, el monólogo interior, los diálogos, pero también un mecanismo de diálogo interior, porque escribes lo que uno y otro se dicen como en un monólogo interior…

CAMCreo que hay que recurrir a toda técnica narrativa que sea comprensible. Creo en la literatura transparente, que despierte razonamientos o reflexiones o que toque las emociones de las personas. El barroco convierte el lenguaje en el objeto de la literatura, para mí, lo importante es contar una historia y todo lo que uno haga para contar esa historia comprensiblemente y de distintos aspectos, es favorable. En “La mujer del Coronel”, el último capítulo, es un monólogo interior donde esta explicito el diálogo, lo que tu decías. Me gusto explorar ese recurso.

AB: Hay también una gran información científica, médica, descripciones muy exactas…todo eso es intencional, ¿verdad?

CAMSi, a mi me gusta darle al que lee lo que a mi me interesa como lector, ver desde una perspectiva más exacta, tener más información, lo hago con intencionalidad.

AB: Además, empleas el convivio de personajes ficticios con reales. Me encantó en “Otra vez Adiós”, la escena de Hemingway queriendo salir a pescar submarinos, y como tripulante, el pintor…

CAMEse fue un hecho real, fue verdad, Hemingway salió varias veces a cazar submarinos y consiguió que la Embajada Americana le pagara la gasolina, algunos personajes que van en el barco son falsos, como el pintor, pero fue cierto que se emborracharon, como solía pasarle a Hemingway.

AB: El tema de la cubanidad aparece en tus novelas, no es solo el escenario o porque suceden en Cuba… ¿Qué es para ti la cubanidad?

CAMLo que era en mi juventud un elemento dominante, lo cubano, ha pasado tanto tiempo que la nostalgia se ha debilitado. Anoche soñaba con Madrid, pasé 40 años en Madrid, y salí de Cuba a los 18 años…Imagínate!! Yo tengo unos recuerdos de la Habana que ya no tienen que ver con la Habana actual, tengo recuerdos de la sociedad y de la gente y su comportamiento que responden a un mundo que desapareció. ¿Qué es la cubanidad? Es una manera de ver, de ser, de apoderarse de la realidad y es verdad que un cubano y un ruso son distintos…Lo que yo recuerdo de la Habana es que era muy bella, belleza que entendí mejor cuando salí de Cuba.

AB: ¿Qué pasa con la relación Política y Literatura?

CAMMi vocación política ya pasó. La literatura es un mundo más placentero y creativo. Para mí, la política siempre fue algo teórico, no tuve un país donde pudiera desempeñarme como político. Mi visión fue teórica, crítica, a través de miles de artículos políticos publicados durante 50 años. Eso seguirá, seguiré siendo un observador de la política pero los jóvenes deberán asumir la patria que desean, las nuevas generaciones son las que deben dirigir el país y los viejos, acaso, echaremos una mano.

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