13 August 2014 ~ 7 Comentarios

Cuba, los Daños Colaterales

por Jesús Hernández Cuéllar

Pobreza Cuba

(Contacto Magazine) La destrucción de los principales renglones de la economía cubana, entre ellos el desplome de la industria azucarera, las desgarradoras imágenes que presentan los edificios destrozados por la falta de mantenimiento, las carreteras hundidas, los brotes de dengue y cólera, son daños visibles que han castigado a la nación cubana durante décadas. Pero hay otros daños que harían demasiado difícil la tarea de reconstruir un país asediado por la represión y la censura gubernamentales, la desinformación ciudadana y el fracaso de la gestión administrativa.

Si contratamos a un economista para que nos diga cómo resolver la crisis cubana, posiblemente este experto nos diría que Cuba, con una superficie de solo 110 mil kilómetros cuadrados y una población que no llega a los 12 millones de habitantes, con azúcar, turismo, níquel, café, tabaco y productos del mar, podría regresar a la normalidad en menos de 24 meses, mediante la aplicación de ciertos principios básicos de la economía de mercado. Eso diría el economista, pero tal vez la visión de un sociólogo sería diferente. Y la de un psicólogo también.

Hace varios años, el 1 de diciembre de 2009, el oficialista Centro de Investigaciones Sociológicas de Cuba divulgó un informe demoledor, en el que se subraya que conseguir empleo ha pasado a ser la quinta opción entre los ciudadanos. Ese informe fue citado por el diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, mediante un articulo que fue titulado sin el más mínimo escrúpulo de esta manera: "El holgazán: un peligro ideológico". Refiriéndose precisamente al ciudadano que califica de holgazán, el diario, único de circulación nacional, señaló: "Difícilmente en el hijo de ese sujeto aniden y se manifiesten mañana sentimientos y convicciones de identificación con el trabajo, si desde la infancia ha percibido beneficios (y hasta privilegios) superiores, incluso a otros compañeritos de estudios, gracias a la supuesta ‘inteligencia’ de un padre que sin doblar la cintura ni sudar la ropa ‘tiene de todo’". ¿Está seguro Granma de que ese padre no dobla la cintura ni suda la ropa y tiene de todo? El titular y el contenido del artículo se hacen más confusos por el largo historial de ese periódico de llamar traidores a los héroes, y héroes a los tiranos.

A finales de 2013, Raúl Castro, luego de liberar hacia el sector privado unos 178 oficios, volvió a la antigua carga marxista, deprimente por cierto, para advertir a los cubanos que no pierdan su tiempo en pensar que podrían adquirir riquezas en esa nueva economía, porque el Estado se encargará de que eso no ocurra. Y todo ello a pesar de que los oficios liberados están política y administrativamente muy lejos de lo sublime y bastante cerca de lo ridículo en materia de crear riquezas: pelar frutas naturales, limpieza de bujías, lustrador de zapatos, asistente de baños públicos o compra y venta de libros usados.

Vamos, como dijo la periodista Mary Anastasia O’Grady en un artículo publicado en el diario The Wall Street Journal al enterarse de lo que dijo Raúl Castro, "la pobreza cubana está aquí para quedarse".

El punto es que durante más de medio siglo, el Estado socialista, dueño y señor de todos los medios de producción y servicios del país, produjo la sociedad de la desesperanza. Destruyó el tradicional espíritu de superación y la indetenible creatividad del cubano con discursos triunfalistas en medio de un fracaso general que puede palparse con la punta de los dedos, la escasez acentuada, irracional podría decirse, las promesas falsas, las mentiras, el castigo al ímpetu de progreso y la desolación moral. Y, sobre todo, la negación obstinada de que la democracia y el capitalismo han sido los ingredientes básicos del éxito de los países que han alcanzado el desarrollo. ¿Por qué querría un padre cubano doblar la cintura para un Estado marxista-leninista que lo oprime, cuando por otros medios podría conseguir para su familia mucho, no todo, pero mucho de lo que ese Estado le niega? Es cierto, esa amarga realidad produjo una sociedad disfuncional, con ciudadanos sin acceso a información veraz que podrían ofrecerle medios de comunicación independientes, en lugar de la aberrante retórica de los medios oficialistas que han sido su única referencia durante casi seis décadas. Lo anterior es fundamental, ya que vivimos en la era de la información. También, con ciudadanos que se ven obligados a mentir, a delinquir e inclusive a prostituirse a gran escala para sobrevivir. Con ciudadanos que ven a sus familiares disfrutar de una vida modesta pero feliz, libres, en países extranjeros. A veces en países pobres. Y a otros inundados de prosperidad, en países ricos.

Peor aún, más temprano que tarde, una sociedad libre permitirá a los cubanos saber que cuando terminó la Guerra de Independencia en 1898, Cuba había perdido las dos terceras partes de sus riquezas, había sufrido nada menos que 400 mil muertos, entre ellos no menos de 100 mil niños, por la violencia, el hambre y las epidemias, y más de la mitad de la población que sobrevivió era analfabeta. De aquellas cenizas, en 57 años de República, la sociedad cubana, aun en medio de la corrupción de la época y de dos nefastas dictaduras breves, logró ocupar el puesto número 26 en el mundo en consumo de calorías per capita, por encima del nivel requerido, producía el 75% de los alimentos que consumía, tenía un promedio de 2.9 personas por vivienda, un auto por cada 40 personas, un teléfono por cada 38, un radio por cada 6.5, y más de una cabeza de ganado por habitante. En esa próxima sociedad libre, los cubanos más jóvenes y menos informados se enterarán de que Cuba no era un burdel manejado por Estados Unidos como ha repetido incansablemente la propaganda oficialista, ya que en 1958 las inversiones norteamericanas en la isla eran de 861 millones de dólares, menos del 14% del capital total invertido en el país. Que el 62% de los centrales azucareros y el 61.1% de los bancos eran propiedad de cubanos. Que la diversificación económica a mediados de la década de 1950 era tan impresionante, que a pesar de que el azúcar representaba el 80.2% de las exportaciones, esa industria solamente aportaba 25% del ingreso nacional. Que en materia de circulación de periódicos diarios, 101 ejemplares por cada mil habitantes, Cuba ocupaba el lugar número 33 en el mundo entre 112 naciones estudiadas. Y que el 77% de la población ya estaba alfabetizada en 1953.

La gran pregunta es cómo superar esos daños colaterales que yacen dentro de la actual sociedad disfuncional, sin los vicios del presente, para tener una Cuba próspera, camino del desarrollo, con el espíritu de la que construyeron los padres, abuelos y bisabuelos de los cubanos de hoy, antes de 1959. Por lo pronto, sabemos que se necesitan cambios radicales en las estructuras económicas y políticas, un sentido muy superior de la moral ciudadana, una responsabilidad social y laboral casi desconocidas, y una apertura al mundo exterior que permita tener la información adecuada para ponerse al día en cuanto a los mecanismos que conducen al progreso en el siglo XXI.

(Hernández Cuéllar es director y editor de Contacto Magazine, revista que fundó en julio de 1994 en Los Angeles, California. Desde 1981 ha trabajado en todo tipo de medios: agencias de prensa, diarios, radio, televisión, semanarios, internet, revistas y redes sociales. Fue redactor de la agencia EFE en Cuba, Costa Rica y Estados Unidos, así como editor metropolitano del diario La Opinión de Los Angeles, California, e instructor de periodismo de la Universidad de California en Los Angeles, UCLA).

7 Responses to “Cuba, los Daños Colaterales”

  1. Humberto Mondejar Gonzalez 13 August 2014 at 11:31 am Permalink

    Para mi sera muy facil, ya que somos unas de las sociedades más homogéneas del mundo. Casi nada nos separa y casi todo nos une. El que conoce al cubano de hoy bien y conoce a otros pueblos, pues se da cuenta, que en muy poco tiempo, a mas tardar unos diez años; todo será reparado, superado y olvidado.
    Tenemos más valores morales que muchos pueblos que dicen tenerlos, pero que no son más que puras hipocrecias, obligadas por leyes muy severas y necesarias, dada las negras entrañas que llevan dentro.
    Tenemos la inteligencia, la calificacion, la solidaridad y el espíritu empresarial; que le falta a muchos, que hoy tienen más oportunidades. Seráfácill, no lo dudes, solo es un mito creado por los viejos cagalitrosos y violentos de antes del 1959.

    • Humberto Mondejar Gonzalez 16 August 2014 at 11:27 am Permalink

      http://elprofedefisica.naukas.com/2014/08/15/las-universidades-espanolas-y-el-criterio-de-shanghai/#comment-6135
      Me gusto mucho el artículo. Y los comentarios; sobre todo porque fueron muy democráticos, sin pelos en la legua. Aunque estos ranking, no son muy trascendentales, porque están por fuera del contexto general y de los verdaderos retos de la ciencias actuales.
      Pero si creo que España, y el gobierno espanol; debían crear una universidad (solo una), especialmente enfocada, en aparecer del 1 al 15. Al menos para superar el trauma y hacer el marketing que le corresponde a su verdadero nivel educacional.
      Yo creo que la ciencia es amor y científico es el que investiga, independientemente del valor que le asignan estos esquemas clasificatorios. Además de que estos ranking, no cambian mucho, la trascendencia a futuro de cada investigación específica. La mayoría de las publicaciones en ciencias básica de frontera, son inciertas; así que nunca que sabe que sera lo trascendente para los humanos.
      Veo positivo que estimulen la investigación en humanidades, ya que son esferas más complejas, e importantes, que las físicas, las matemáticas, las biologías,…. (ya se, todo es importante y aporta su poquito) Y que esa investigaciones humanísticas lleguen a los partidos políticos, a la cabeza de los líderes que preferimos; como debe llegar a las compañías españolas, las de ciencias básicas.
      Las ciencias básicas deben pasar de lo real maravilloso, en el caso de la físicas, pasar de las metafísicas-matemáticas esotéricas, al pragmatismo científico; para lograr la próxima actualización tecnológica que se necesitará, dada la creciente población mundial. Sino, las mentes enfermas y oportunistas, manipularan a la sociedad, para formar guerras anexionistas, neocomunismo transitorios y caos incontrolables por todos lados.
      Y las humanistas deben definir con investigaciones seria, no de pantalla de computadoras; si queremos personas trabajando como robot, haciendo el mismo movimiento estúpido por 10 o 12 horas en una línea de producción de una factoría, científicamente bien controladas por fiables microcomponentes fisicos y optimizaciones matematicas, para lograr mantener una familia; o queremos personas creativas, seres humanos alegres y enfocados, socialmente hablando.

  2. Sam Ramos 13 August 2014 at 5:31 pm Permalink

    COMO VENCER AL CÁNCER DEL COMUNISMO

    Posted on August 13, 2014 by Nuevo Accion

    ALBERTOMANSUETIPor Alberto Mansueti- Periodismo sin fronteras

    Hagamos una pequeño “test político”. Con diez “políticas públicas” o acciones de Gobierno, de las cuales siempre se habla en todos los países. Son ideas políticas, marcadas del 1 al 10. Para cada una de estas 10 ideas o medidas, contesta si estás de acuerdo o no.

    La “Reforma Agraria”, o sea la lucha contra el latifundio: la gran propiedad rural.

    El “Impuesto Progresivo”, o sea que quien gana más, paga un porcentaje mayor de impuesto.

    .El “impuesto a la herencia”, para tener más igualdad de oportunidades.

    La nacionalización de grandes empresas extranjeras, y la confiscación de propiedades privadas, por motivos de bien común.

    El Banco Central, para emitir la moneda nacional de curso legal, y de bancos del Estado, para orientar el crédito al servicio del público.

    Ferrocarriles, líneas aéreas y transportes del Estado, para ir hasta los lugares más alejados.

    Fábricas, fincas agropecuarias y empresas comerciales del Estado, para vender productos más baratos.

    Leyes del Trabajo, urbano y rural, fijando sueldos mínimos, y dignas condiciones laborales.

    Retenciones por el Estado de una porción de las ganancias de las empresas privadas en minería, petróleo y gas, y de las grandes haciendas agropecuarias.

    Educación pública y universal, gratuita y obligatoria para todos los niños y jóvenes.

    Ahora tienes que sumar “1” en los puntos sobre los cuales hay acuerdo. ¿Resultado? Sumando los puntos. Si sacas 10 o 9, eres un comunista total. Entre 8 y 6, muy comunista. Entre 5 y 3, bastante comunista; y si menos de 3, felicitaciones: ¡eres muy poco comunista!

    MANIFIESTOCOMUNISTAMARXYENGELSManifiesto del Partido Comunista

    ¿Por qué “comunista”? Porque estos son los 10 puntos del “Programa Mínimo” para todos los Partidos Comunistas, tal y como figuran en el famoso (aunque poco leído) “Manifiesto Comunista”, redactado de puño y letra por Carlos Marx y Federico Engels en 1848, hace más de un siglo y medio. “Comunista” es todo militante y todo partido socialista que suscribe estos 10 puntos “como mínimo”, según la definición del “Manifiesto”, la fuente mejor autorizada.

    Si no me crees, busca el Manifiesto, el que comienza con la célebre frase: “Un fantasma se cierne sobre Europa: el fantasma del comunismo.” En las Bibliotecas públicas nunca hay literatura liberal; pero libros socialistas y comunistas, comenzando por el Manifiesto del 48, ¡no faltan nunca!

    Y está en Internet, y en español:http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/48-manif.htm

    En el capítulo II: “Proletarios y Comunistas”; están todos los puntos, uno por uno, con los mismos números que en el Test, del 1 al 10, aunque con otras palabras, las del siglo XIX, según las realidades del siglo XIX. El Test mide el grado de acuerdo con el comunismo.

    Comunismo frente a “centro-izquierda” ¿Y qué pasa con el socialismo “moderado”? Es el mismo Programa, el único, no hay otro. La diferencia radica sólo en los medios: el uso de la mentira o el empleo violencia además de la mentira. Ha sido un largo camino desde 1848 a la fecha, que los socialistas comienzan siempre como “moderados”, por ej. los social-demócratas alemanes en tiempos de Metternich, a fines del siglo XIX, pero tarde o temprano sacan la pistola, sobre todo desde 1917, con la Revolución Rusa.

    (A veces los comunistas han logrado sus objetivos por medios algo diferentes a los descritos en 1848. P. ej. el Punto 9 dice así: “Unión de explotación agraria e industria, para superar poco a poco la diferencia entre ciudad y campo.” Con sus impuestos y confiscaciones, y sus controles de precios para la comida, han vuelto no rentable a la actividad agropecuaria que casi no se sostiene económicamente, por ello existen las migraciones masivas del campo a la ciudad; y de esta forma oblicua y perversa el socialismo ha dado cumplimiento al Punto 9.)

    En 1848 ya había socialistas moderados, a quienes este Programa de 10 puntos les parecía excesivo y extremo. Por eso Marx y Engels lo dejaron hasta allí no más, sin incluir otras más “avanzadas” propuestas comunistas, que faltan en esta lista, como p. ej. socialización de la medicina. Como muchas otras, esta fue agregada (y concretada) posteriormente.

    Ahora bien, hoy en día, este Programa de 1848, ¿suena radical o excesivo? Pues no. ¡Más bien parece “moderado”! ¿Por qué? Porque sus propuestas han sido aplicadas hace años, ¡y están vigentes!

    RAULCASTROYJUANMSANTOSLa “centro izquierda” y el comunismo manejan la misma agenda. “La centro izquierda” usa la mentira para imponer la doctrina comunista(Foto:Raúl Castro y Juan M.Santos)

    Casi todos somos socialistas. ¿Por qué los mismos 10 Puntos que en 1848 lucían como comunismo revolucionario y radical, hoy parecen de socialdemocracia “light”? Simple: porque todas estas políticas, una a una, se han introducido y aplicado desde hace mucho tiempo en todos los países del mundo. Están en vigencia desde hace años. Por eso nos parece cosa normal y corriente, ¡nada del otro mundo!

    Excepto a los liberales clásicos, hoy a nadie escandalizan la Reforma agraria, el impuesto progresivo, el impuesto a la herencia, las “nacionalizaciones”, el Banco Central, empresas del Estado, enormes mordiscos a las ganancias de las empresas privadas, y educación socializada. Medicina socializada tampoco. Porque son lo habitual; nos hemos acostumbrado, y por eso casi todos somos socialistas ahora.

    El socialismo se nos encajó de a poco, mediante “gradualismo”. Y nadie avisó que estábamos en la ruta del socialismo, que lleva al comunismo. Hubo carteles señalizadores, en libros y artículos de conservadores y liberales clásicos como Mises, Hayek, Jouvenel etc.; pero nadie los vio, o los quiso ver.

    MILTONFRIEDMANMilton Friedman (foto de la izquierda)Gradualismo. En su libro “Libertad para elegir”, de 1980, Rose y Milton Friedman examinan el Programa del Partido Socialista de EEUU de 1928. Al lado de cada una de sus 14 propuestas, los esposos Friedmans anotan en cuál año ese punto fue aprobado por el Presidente de turno, a veces con acuerdo del Congreso, y a veces sin su conocimiento, comenzando por el año 1913, cuando se fundó el Banco Central.

    ¡Pero el Partido Socialista nunca fue Gobierno en EEUU, ni tuvo mayoría en el Congreso! Sin embargo, tuvo enorme y decisiva influencia ideológica en el Partido Demócrata, y aún en el Republicano. Y si esto pasó en EEUU, ¿qué nos queda para nosotros?

    La técnica es muy simple: se introduce primero una medida socialista, lo cual crea desorden, desajuste, y conflicto. Entonces se le echa la culpa al “capitalismo salvaje, explotador e inhumano”. Y se dice “Hay que hacer algo; ¡el Gobierno no puede quedarse cruzado de brazos”. Y como remedio al problema se propone: ¡otra medida socialista! Y se produce más desorden, desajuste y conflicto. Y hacen lo mismo: aplican otro “remedio” socialista.

    Tres “olas” de intervenciones comunistas. Tres grandes generaciones u oleadas de intervenciones del Estado se han sucedido, aproximadamente, coincidiendo más o menos con los tres tercios del siglo XX (a veces se han superpuesto):

    1) En la primera ola se abandona el patrón oro y se funda el Banco Central, con moneda de papel y banca de reserva fraccionaria; lo cual genera el ciclo económico característico de auge ficticio con inflación, y consecuente caída de la economía en bruscas crisis recesivas. Así la gente comienza a empobrecerse, como es lógico; y los socialistas dictan sus leyes laborales y primeras “medidas sociales”. Con lo cual la situación empeora, con un agravante: el Estado descuida sus funciones propias, con lo cual empiezan a faltar la seguridad, la justicia y las obras de infraestructura.

    2) Pretendiendo auxiliar a los pobres, en la segunda ola el Estado ofrece “educación y salud gratis”, para lo cual decreta alzas en los impuestos, que aumentan el deterioro de la situación. Con un agravante: mucho desmejora la enseñanza, pero la “educación” no es tal sino adoctrinamiento en el estatismo, y así la gente más “educada” por el estatismo es la que menos posibilidades tiene de entender las reales circunstancias.

    3) En la tercera ola el intervencionismo entra de lleno y a mansalva en todos los frentes de la economía productiva, con sus reformas agrarias, sus “nacionalizaciones”, la fundación de toda clase de empresas estatales, con sus costosos impuestos y/o sus no menos onerosos préstamos para financiarlas, y con el asfixiante reglamentarismo para las empresas no estatales. En esta tercera ola se llega a incalificables extremos, muy visibles para todos, y alguna gente comienza a reaccionar y a advertir sobre lo que pasa. ¡Pero confunde el comunismo con lo que apenas es su clímax!

    Resultados: nefastas consecuencias. Por eso tenemos lo que tenemos, los pésimas resultados del socialismo, en todas partes: criminalidad desbordada, corrupción judicial y falta de obras públicas, además de impuestos excesivos y reglamentos absurdos, carencia de ahorros, desinversión privada con inactividad económica generalizada y desempleo involuntario, ciudades capitales sobrepobladas, éxodos de empresas, de cerebros, de mano de obra, y un largo etcétera. Resultado: crisis políticas crónicas.

    Sólo que los liberales ya no estamos ahí para decir: “Señoras y señores, todo eso es resultado del socialismo!” Ya Friedrich Hayek lo señaló en su libro “Camino de servidumbre”, escrito en 1942. Las “recetas” del socialismo se nos han ido metiendo poco a poco, una por una. En la plaza pública las discusiones son entre socialistas de distintos matices y colores, y así todas las propuestas.

    Tres generaciones de reformas liberales. A las tres olas de intervenciones comunistas corresponderían aproximadamente las tres generaciones de reformas a favor del capitalismo pero en orden inverso. Es decir: la reacción comienza por revertir sólo las intervenciones de la tercera y última ola, como ocurrió en los ’90, con reformas liberales de primera generación: ciertas privatizaciones y desregulaciones. Pero por lo general no pasó de allí, y aun así las medidas fueron fragmentarias, parciales, tímidas y vacilantes. Rara vez se avanzó hasta revertir p. ej. el socialismo en la educación, típico de la segunda ola. ¡Y ni hablar del socialismo monetario, financiero y bancario, propio de la primera ola! Esa debieron ser respectivamente reformas liberales de segunda y tercera generación, pero jamás se acometieron en serio.

    Esa insuficiencia y esa cortedad de miras es lo que provoca un inmediato contraataque socialista masivo, y muy exitoso, ante cada pequeño intento de a lo menos comenzar cambiar el rumbo de un país.

    Eso sí: Hayek indicaba que cuando un país llegaba a cierto punto muy adelantado en este camino de servidumbre, los desajustes y perturbaciones eran tales que se terminaba imponiendo una feroz tiranía comunista, de carácter político-militar, la cual hacía imposible la salida en el corto plazo. Es como en Cuba y Venezuela: se requiere cierto tiempo para formar una corriente de opinión adversa, y un partido político que haga el camino de reversa, y por el canal democrático, pues ya no hay disponible el canal autoritario, dado que los dictadores militares anticomunistas se extinguieron como especie en el pasado siglo XX.

    ¿Desde cuándo vivimos bajo el socialismo en este país? Me refiero a TU país. Ya conoces los 10 puntos del Test. Los del Manifiesto Comunista. ¿Vamos a un pequeño ejercicio ahora? ¿El mismo de los Friedmans? Busca una historia de tu país, la más completa que puedas encontrar. Puedes hacer como los Friedmans, y cotejar con el programa del Partido Socialista (o Comunista) de tu país, desde 1919, cuando en Moscú se fundó la Tercera Internacional Comunista en marzo, y en junio la Sociedad de Naciones en París, poco después, no casualmente.

    Busca en qué años los socialistas impusieron cada uno de sus 10 puntos del Programa de 1848: reforma agraria, impuesto progresivo, impuesto a la herencia, “nacionalizaciones”, moneda papel de “curso forzoso” con abandono del patrón oro. Busca en qué año fundaron cada empresa estatal, cuándo comenzaron con sus confiscaciones a las ganancias de las empresas privadas, cuándo decretaron educación socializada, medicina socializada, fondos jubilatorios estatales, etc. En cada punto anota quién era Presidente en el año de cada medida, y cuál partido tenía mayoría, o al menos mucha influencia en la opinión pública.

    ¿Terminaste? Bueno, ya sabes por qué desde hace tanto tiempo en tu país hay desborde del crimen y jueces corruptos, por qué falta infraestructura pese a que los impuestos son tantos y tan elevados, por qué hay tanto reglamento absurdo, por qué no hay ahorros, por qué hay desinversión privada e inactividad económica y desempleo, sobre todo en el campo. Por qué las ciudades capitales se hallan sobrepobladas, y hay fugas de empresas, de cerebros, de mano de obra. Y crisis políticas crónicas.

    Marxismo económico y marxismo cultural. Si lees completo el Manifiesto Comunista, vas a ver que sus autores están contra el matrimonio y la familia, porque ellos observan que son instituciones muy ligadas a la propiedad privada y al capitalismo. ¡Y en eso tienen toda la razón!

    Sin embargo en los 10 puntos no hay nada contra el matrimonio y la familia; ni contra las iglesias o la religión. Porque era un programa “mínimo”, centrado en la economía, excepto el último punto (el 10) sobre educación. Es decir: primero había que aplicar las medidas económicas, para debilitar patrimonialmente a la gente, y educativas, para desarmarle mentalmente; y a futuro dejaron Marx y Engels la embestida contra el matrimonio y la familia, así como contra la religión y en especial el cristianismo, en 1848.

    ¡Pero el futuro llegó! El marxismo económico ya no puede ir más lejos, porque el parásito mataría al huésped por asfixia o anemia. Por eso ahora toca el turno a las demandas del marxismo cultural: la ofensiva por el aborto y la eutanasia legales; y la desnaturalización del matrimonio y hasta de la misma sexualidad, a través de la promoción activa del divorcio y del homosexualismo por el Estado. Y de la “Guerra a la Droga” pasan a la estatización de la oferta de narcóticos y estupefacientes. Y el Estado entiende ahora el laicismo como anti-religión, declarando la Guerra a la Religión, dictando sus propias y nuevas normas a todas las iglesias y ministros religiosos, y a todas las familias y escuelas cristianas.

    Todo eso es el “marxismo cultural”, desarrollado ya no por Lenin y Stalin, sino por Gramsci y la Escuela de Frankfurt, y comenzado a aplicar por Mao Ze Dong y Pol Pot, en China y Camboya. Y por Herbert Marcuse en Berkeley, California. Y la Escuela de Birmingham en Inglaterra.

    ¿Cómo salir del comunismo? Muy simple: revirtiendo las 10 medidas del Manifiesto del 48. Propongo otro ejercicio: un Programa Anti-Comunista de 10 puntos. Revirtiendo uno a uno cada punto del Programa Comunista. Cada punto del año ‘48 sería lo opuesto. Quedaría más o menos así, comenzando por el primero:

    Respeto a la propiedad privada del suelo y del subsuelo.

    Impuesto nacional único, plano o uniforme, de no más del 5 % sobre el ingreso de toda persona física, para seguridad, justicia e infraestructura. (Y bonos para los más pobres en la transición: ver las Cinco Reformas).

    No más funciones para el Estado. No más impuesto a la herencia, aranceles u otros impuestos nacionales. A niveles regional y municipal, cada entidad puede decretar todos los impuestos que aprueben sus residentes, para los fines que aprueben sus residentes. (Federalismo Fiscal).

    Respeto a la iniciativa y a la actividad privada, en mercados libres de violencia y fraude.

    Banca privada y en competencia abierta, con Patrón Oro y reserva total.

    No a las empresas estatales; Gobierno limitado a la provisión de seguridad, justicia y obras públicas, entre ellas vías de comunicación, con empresas privadas de transporte.

    No a los monopolios: ni estatales ni privados; entendiendo que “monopolio” es cualquier subsidio u otro privilegio concedido por el Estado a una empresa, no importa su propiedad ni su tamaño ni si hay o no otras en su nicho de mercado. Tampoco hay privilegios para partidos políticos, sindicatos, iglesias, centros educativos, deportivos, artístico-culturales, filantrópicos u otras instituciones voluntarias.

    Plena autonomía de la voluntad, y libre contratación entre las partes, para todos los negocios y actividades privadas.

    Respeto a la empresa privada en minería, petróleo y gas, y en actividades agropecuarias, y respeto a la ganancia como única y suficiente incentivación para los agentes productivos.

    Educación libre; es decir: privada y en competencia, sin planes de estudio ni programas oficiales impuestos por el Estado.

    El otro extremo. ¿Te suena radical o excesivo este Programa? ¿”Extremista”? Es porque estás condicionado a aceptar el socialismo como normal, y el capitalismo como algo anómalo, absurdo, injusto, “inhumano” o irrealizable.

    Seguramente te han dicho que “Todos los extremos son malos”; y que “los extremos se tocan. Dos tremendas mentiras. En la vida muchas cosas son extremas: en un extremo está la verdad; en otro la mentira. En un extremo la justicia; en otro la injusticia. En un extremo el orden; en el otro la revolución. En un extremo la paz, en otro la guerra. En uno la riqueza; en otro la pobreza. El bien y el mal. Tú escoges.

    No todos los extremos son malos, ni se tocan. No son simétricos: son asimétricos, porque hay asimetría entre la respuesta y la pregunta, y entre el remedio y la enfermedad.

    (Si este Programa el contrario, te suena “moderado”, es porque eres “ancap”. Pero de todos modos es otro Test. El primero era como un “Comunistómetro”, para medir la conformidad o no con el comunismo; el segundo como un “capitalistómetro”, para medir la conformidad o no con el capitalismo.)

    Metástasis: las tres usurpaciones. Una asimetría es que el enfoque gradualista ya es inaplicable porque el cáncer ha hecho metástasis. Significa que si removemos apenas una partecita, continúa el desorden y los desajustes, las injusticias, la pobreza, etc., y los socialistas tienen pretexto para retomar el poder, como ha ocurrido.

    Veamos cómo ha sido la metástasis. En tres etapas: el estatismo ha ido usurpando actividades, luego poderes, luego recursos.

    1) Actividades, es decir: funciones. El Estado ha tomado funciones y desempeña actividades en finanzas y en economía, en educación, atención médica, cultura y arte, deporte y un largo etcétera. Así de este modo nos acostumbra a esperarlo todo del Estado: empleo, vivienda, salud, educación, todo.

    2) Poderes, es decir: libertades. Con el pretexto de cumplir toda esa gama de funciones, ha ido acumulando cada vez más poderes, suprimiendo a la gente otras tantas libertades.

    3) Recursos, es decir: dinero. Con el mismo pretexto de cumplir todas esas actividades, nos ha ido quitando cada vez más recursos económicos y financieros. Sacando dinero de nuestros bolsillos a través de la inflación y los demás impuestos y gravámenes. CLINTONSANTOSYDEMASABRECAMINOSALCOMUNISMO“La Tercera Vía”, un eufemismo para el comunismo “light”: Cardoso, Clinton, Santos, Blair, Lagos y González

    Adicción y dependencia. El socialismo tiene mucho parecido con el alcoholismo, porque es una adicción. Las dosis necesarias para provocar el mismo efecto, que es vivir del trabajo de otros, son cada vez mayores.

    Así mucha gente se hace socialismo-dependiente: políticos que viven de puestitos en la nómina del Estado o de repartirlos; empresarios que viven de prebendas, privilegios, subsidios y monopolios; sindicalistas que viven de promover huelgas y conflictos, e igual ecologistas profesionales y feministas profesionales; los docentes “funcionales”, que viven de envenenar la mente de los jóvenes; los escritores y “periodistas” que envenenan la mente de sus lectores; esos agitadores y propagandistas profesionales que se hacen llamar “luchadores sociales”, y un largo etcetera.

    Pese a la férrea resistencia que oponen todos los adictos y dependientes, la solución de todos los problemas y las calamidades causadas por el socialismo es simple y lógica: es la reversión de este proceso de socialización continua, sistemática, generalizada. En mi libro “El Embrollo” (2002) lo puse en verso: “El camino de salida es el mismo de la ida, pero en la dirección inversa, y se llama de retorno, o de reversa”.

    Removiendo el cáncer: las tres devoluciones. La reversión también es simple y lógica: al Manifiesto Comunista de 1848 hay que darle la vuelta como a un guante o una media. La opinión debe decirle “no” al socialismo, no a Marx y Engels; y el Estado devolver a la gente todas y cada una las actividades, poderes, y recursos usurpados a lo largo de tantos años.

    1) Actividades, es decir: funciones. Esto significa devolver funciones y actividades a la gente.

    2) Poderes, es decir: libertades. Esto significa devolver libertades (derechos) a la gente; el poder de ejercer actividades por su cuenta, y obtener de esa forma los ingresos que requiere para comprar sus bienes y servicios por su cuenta, con su dinero, de su bolsillo.

    3) Recursos, es decir: dinero. Esto significa devolver a la gente su dinero, recortando el gasto público y los impuestos, y mediante el uso de un dinero bueno: moneda dura, con respaldo metálico.

    ¿Cómo? Derogando las leyes malas, suprimiendo las instituciones malas que tales leyes consagran, y desaprendiendo las ideas malas que inspiran a esas leyes e instituciones. Y encarando las Cinco Reformas.

    Igual que en AA (Alcohólicos Anónimos), el Primer Paso es el más importante y el más difícil. Como naciones deberíamos decir lo siguiente: “Admitimos que éramos impotentes ante el socialismo, y que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables”.

  3. MANUEL 17 August 2014 at 8:29 pm Permalink

    …Enfila hacia la panadería, ruta donde coincide con varios vecinos.
    —¡Buenos días! Nadie responde. Era muy agitada la carrera, iban como mirando al infinito, tratando de adivinar un ómnibus para el trabajo.
    Aun así, mantuvo el entusiasmo y la mejor disposición para continuar la jornada.
    —¡Buenos días! ¿Quién es el último? Miradas entrecruzadas, parece que ninguno lo ve. Nadie contesta, trata de guiarse por el movimiento de la cola del pan, sin saber bien dónde ubicarse.

    —¡Buenos días! Le dice animoso al dependiente que ¿atiende? en el mostrador. Sin levantar la vista, el hombre abre la libreta, anota el pan, la cierra, despacha, cobra. Pegado a la nuca del comprador ya resopla el siguiente “usuario”, hay que andar ligero.

    —¡Buenos días! Dijo detenido en el umbral de la puerta en su centro de trabajo. Saluda en vano. Tam­poco halla oídos disponibles entre los presentes y prefiere seguir adelante.

    —¡Buenos días! Repite al traspasar la primera oficina, la segunda y la tercera. No lo notan, resultaba como si le pusieran voz al cero a la izquierda o los receptores estuvieran en un limbo.

    Sin rendirse, toca a la puerta del administrador, asoma la cara con timidez, pero la discusión de problemas laborales entre varios allí le aconseja no hacerse notar.

    —¡Buenos días! Prueba suerte fren­te a la secretaria de su departamento. Estaba muy ocupada pintándose las uñas antes de comenzar a teclear documentos. Ella tampoco le puso atención, de nada le va­lió ensayar una lisonja con la mu­cha­cha.

    Después de todo, llegó a creerse un fantasma en soliloquio, cuando vino a su mente la conocida sentencia mar­tiana: “La educación comienza en la cuna y termina en la tumba”. Escrito por Alfonso G. Nacianceno García | nacianceno@granma.cu (14 de agosto de 2014)

    .

    Mi comentario:

    Alfonso, la Educación y Sociedad que hemos tenido ha producido estos frutos que son de un LARGO periodo de maduración, ya están maduros. Si queremos otros frutos, el camino será igualmente LARGO, habría que empezar por la raíz; NUESTRO SISTEMA DE EDUCACIÓN Y NUESTROS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, al tiempo que se barra con tanta corrupción. Yo no estoy entre los optimistas Alfonso, no estoy entre los que creen que esta gentuza vaya a hacerlo, ¿y tú?

  4. joseluis 18 August 2014 at 5:19 pm Permalink

    Vivimos con tu ejemplo. Miseria, abusos y esclavitud.

  5. MANUELCARBAJAL 21 August 2014 at 11:07 am Permalink

    mecanismos tan verticales y administrativos de asignación de recursos. ¿Por qué no crece la agricultura, por ejemplo, si se le destinan recursos? El problema es de oportunidad. El insumo tiene que llegar oportunamente, si no, no sirve de nada. ¿Al final del año, qué tienes?: gastaste en importaciones, pero no impactan en el crecimiento…

    Dejemos que Esteban Morales* nos haga una lista pequeña de todo lo que no se ha hecho, según él, en Medio Siglo ya:

    “-No será posible avanzar en nuestra economía, haciendo crecer el PIB, hasta que no logremos el nivel de inversiones requeridos. Se dice que debe estar entre el 20 y un 30%. Y ello no se va a lograr solo con las inversiones extranjeras, sino reuniendo internamente, aunque sea de a poquito, toda la capacidad de capital que seamos capaces de juntar para potenciar el proceso inversionista. Internamente tendrán que ser considerados, todos los que puedan aportar, por medio de los mecanismo ya descubiertos y que permiten reunir capital. Se conoce de gente que posee millones de dólares guardado, sin tener en que invertirlo.
    -Se hace indispensable activar más el crédito bancario incentivándolo para contribuir al proceso inversionista interno. Mejorar las tasa de interés que se pagan por los depósitos .Ofreciendo mecanismos para mover el dinero con más facilidad. Baste saber que en nuestro sistema bancario, un cheque no lo es tal, porque no puede ser endosado. Realmente con un sistema bancario tan arcaico y tan poco automatizado, es difícil avanzar hacia ningún lugar.

    -Hay que terminar de romper el círculo vicioso entre salarios insuficientes, necesidades insatisfechas y poco o nulo estímulo al crecimiento de la productividad.

    -Hay que estimular multilateralmente el crecimiento de la demanda interna de consumo masivo. Lo cual solo se logra haciendo crecer la productividad, el PIB y los ingresos de los trabajadores.

    -mientras no crezcan el PIB y la productividad, la unificación monetaria, ya a estas alturas, es pura ilusión. Se dice que pudimos haberlo hecho antes. Lo cierto es que ya es tarde.

    -Hay que terminar de concretar la reforma de la empresa socialista. Nos hemos demorado demasiado en esto.

    -Hay que fortalecer los mecanismos del control obrero. Para lo que se necesita de verdad un movimiento sindical que cumpla su función de contrapartida de la burocracia estatal y empresarial.

    -Hay que terminar de transformar la planificación en lo que realmente debe ser. Hablamos mucho de esta, pero los mecanismos continúan siendo más o menos los mismos.

    -Hay que prestar una atención prioritaria y especial a las relaciones económicas externas, especialmente con Rusia y China. Ambas naciones han puesto en manos cubanas muchos recursos y facilidades económicas que sin dudas son un “arma de doble filo”; por una parte representan para la economía cubana una ayuda sin precedentes para avanzar, y por la otra, un marco de exigencia insoslayable hacia la eficiencia con que nuestra economía debiera trabajar.

    -Hay que terminar de liberar a la agricultura de las ataduras de la burocracia que la ahoga; que no reparte las tierras ociosas y que sigue utilizando el mecanismo de acopiar, pagar poco y tarde y dejar que se pudran los productos en el mercado, sin bajarle los precios.

    -La fuerza de trabajo calificada tendrá que ser protegida sobre la base de contratos que consideren una sustancial remuneración, que impida la competencia con las facilidades para su emigración. Por suerte, parece que el renacer de “Acorex” murió y al menos para el proyecto Mariel hay más empresas que pueden contratar.

    -Hay que crear con urgencia un mercado interno, al por mayor, o con facilidades de precios de compra, para los cuentapropistas. Permitiéndoles además importar los bienes mínimos que se necesitan para hacer crecer la actividad industrial mediana y pequeña. Lo contrario es cerrar los ojos ante la corrupción. Hay que garantizar que el cuentapropismo logre generar la pequeña y mediana empresa.

    -Nuestras regulaciones aduanales, deben flexibilizarse, con las medidas correspondientes, permitiendo la posibilidad de un comercio interno que ya existía y que no tiene que lograr sus posibilidades de crecer sobre la base de esconderse o violar las regulaciones de importación que fije el estado; sino sobre la base de un realismo de la aduana, más acorde con nuestras necesidades actuales. Lo cierto es que ese mercado estatal, de productos caros, con mala calidad y de horrible estética, nunca podrá competir con este otro mercado que se ha tratado de eliminar. Pero que solo lo que ha hecho es pasar a la clandestinidad.

    -Hay que dar facilidades a la industria agropecuaria en general y de modo especial a la conectada al turismo, de importar aquellos bienes que necesita para hacer crecer la actividad y abastecer de manera más eficiente y con más calidad al turismo. Avanzando incluso hasta crearse un mercado externo e interno. Siendo esta una vía importante para sustituir importaciones. El turismo debe tener un efecto multiplicador hacia la economía interna, de lo contrario no vale la pena pagar los costos económicos, sociales, culturales e ideológicos que genera.

    -Hay que terminar de impulsar la actividad cooperativa, sobre todo industrial, permitiéndoles cuotas de importación de materias primas, cuando no puedan obtenerlas en el mercado nacional y facilitándole exportar cuando logren un nivel aceptable de satisfacción del consumo nacional. Ofreciéndoles las facilidades bancarias para manejar ciertas cuotas de moneda extranjera que les permitan ir compitiendo en el mercado externo.

    -Hay que terminar de distribuir las tierras ociosas, que son bastantes. Siendo esta una vía para sustituir importaciones de alimentos, factura que afecta seriamente a la economía del país. Y sobre todo, para ofrecer empleo bien remunerado.

    -Hay que flexibilizar el empleo, permitiendo que ciudadanos calificados puedan tener más de uno. Existe una fuerza calificada que no tiene por qué limitarse a tener un solo empleo. Por ejemplo, un profesor universitario, puede al mismo tiempo, ser asesor de una empresa cubana o extranjera.

    -Hay que ajustar el crecimiento de la capacidad turística estrictamente a la utilización de su aprovechamiento. Evitando empantanar dinero que de manera inmediata no representa un crecimiento de los resultados del turismo. El turismo crece, pero no de manera correspondiente sus ganancias.

    -Hay que combinar adecuadamente la actividad del alojamiento por cuenta propia con las capacidades de alojamiento del turismo, lo cual permite dar empleo, utilizar capacidades de menor costo y aprovechar las capacidades del turismo para el flujo internacional, sin tener que crear muchos más habitaciones.

    -Hay que terminar de formular las carteras para la inversión extranjeras. Sobre todo, una reanimación de la actividad industrial está en espera. Lo cual presenta un atraso insostenible.

    -Hay que organizar detenidamente el flujo de cubanos procedentes del exterior, ampliando su actividad más allá de venir a vacacionar con sus familiares. Ofreciéndoles turismo de salud, educacional, cultural, entrenamiento laboral, intercambio científico y deportivo etc. Al mismo tiempo, hay que continuar estudiando y ampliando las flexibilidades hacia los cubanos en el exterior en sus relaciones con el país.

    -hay que considerar la acción de rebajar los precios del mercado en divisas, de algunos productos de primera necesidad, como jabón, aceites, pasta de dientes, etc. Algunos alimentos, ropas, calzados. Y ciertos productos de equipamiento para el hogar, indispensables, pero que son demasiado caros en el mercado nacional. Ello permitiría hacer más competitivo el mercado interno respecto a la importación personal. La tasa de ganancia de este comercio es demasiado alta, leonina y no beneficia en nada al ciudadano.

    Si los precios de nuestro mercado interno en divisas fueran más racionales y menos recaudadores, ello serviría para atraer más el dinero que se gasta afuera hacia adentro. Lo que aumentaría la confianza del consumidor en nuestro mercado nacional, hasta producir una situación en que el que viaje prácticamente no necesite importar nada.

    Nuestros precios internos en divisas son tan absurdos, que yo puedo importar, vender a mitad de precios en Cuba y aun así se obtienen altas ganancias. Pero en esta actividad comercial hay mucho oportunismo de nuestra burocracia importadora, mucho beneficio de obtención de comisiones, para traer mercancías de baja calidad y mal gusto, que aquí hay que pagar a los más altos precios.

    -Hay que hacer un esfuerzo multilateral por bajar los precios del mercado agropecuario. Eso se logra poniendo a producir las tierras ociosas, dándole más capacidad de competencia al mercado estatal, dándole mejores precios a los productores y evitando un poco los intermediarios innecesarios. Pues no se trata tampoco de hacerle la guerra a los intermediarios. No todos los intermediarios son innecesarios. El que sustituye al campesino vendiendo, para que este permanezca en el campo es un intermediario necesario.

    -Hay que tratar de eliminar al máximo, que el ciudadano común tenga que erogar divisas para pagar tramites burocráticos. La recientes regulaciones del ministerio de justicia son leoninas. Dan la impresión de un estado desesperado sacándole el dinero a todo el que puede.

    -Hay que eliminar la cuota de Etecsa de 5 dólares, cuando el tiempo vence, aunque se tenga dinero en el teléfono. Eso es un absurdo y lo único que hace es disgustar a la gente y que piensen les están robando su dinero. Etecsa jamás ha dado una explicación coherente de porque eso tiene que ser así, y además, solo existe en Cuba. Cada quien que recargue su teléfono cuando pueda y con la cantidad que quiera. Lo contario es una imposición monopólica que nadie entiende. Si existiera otra empresa haciéndole la competencia a Etecsa, seguro que tendríamos telefonía celular más barata. Todo monopolio no es negativo. A veces hace falta para defensa del consumidor.

    -Hay que eliminar la condescendencia de no mostrar el rostro de los corruptos en la prensa, de no mostrarlos en el barrio o el centro de trabajo. El pueblo debe conocer quienes le roban. Pues mientras les perdonamos la vida, ellos van organizando la nueva clase que va a desplazar al pueblo del poder. O acaso pensamos que se van a arriesgar por migajas. Esa gente, que son muchos ya, lo quieren todo.

    -Hay que terminar de eliminar la obligatoriedad de viajar a cuba con pasaporte cubano, aunque ya se tenga otra nacionalidad. Bastaría con que en el pasaporte constara la nacionalidad originaria del que viaja. Eso respondía más bien a un mecanismo de control que ya no se justifica.

    Entre las medidas de flexibilización que se pueden adoptar en la economía y la realdad de que Cuba pueda devenir en una economía de mercado, va un espacio muy amplio, que justifica avanzar bastante sin cubrirlo.

    Se trata simplemente de darle al mercado el lugar que merece y a la iniciativa individual, privada, regulada también. Para ello basta tener un sistema de impuestos acorde con cada actividad, agredir a la corrupción entre los inspectores, y una regulación laboral que impida la violación de un conjunto de principios básicos que ya establecidos: salario igual para la misma actividad; ningún tipo de discriminación en el empleo; cumplir los impuestos de la contratación laboral; laborar dentro de una actividad legal.

    -Hay que romper con esa mentalidad que vincula la riqueza con la inmoralidad. La riqueza que provenga del trabajo nunca será inmoral.

    Sin embargo, se observan aun insuficiencias en la participación que debe tener la sociedad civil en la solución de los problemas. Aún estamos atados a formas de institucionalidad que ya no responden a las realidades y necesidades del país. Nuestras organizaciones de masas, meras poleas trasmisoras de orientaciones, ya resultan sumamente rígidas para movilizar a la sociedad civil en la solución de sus problemas.

    Son en todo caso los llamados proyectos comunitarios los que apuntan más en la dirección necesaria, pero la estructura política los frena. Las organizaciones de masas en la base y el partido, no están preparados, ni tienen en sus agendas de trabajo funciones, para entender que un proyecto comunitario es algo más que un CDR, que una base de la FMC, que una organización sindical, que un núcleo de base del partido. Se trata de todo eso reunido, pero traspasando sus propios límites. Resultando imposible a veces, que muchos entiendan que un proyecto comunitario debe tener una base económica de sustentación. Que debe producir algo, un huerto, un taller, una pequeña fábrica, organizados de forma cooperativa.

    No se acaba de poner en práctica y a veces ni de entender, que si se quiere que la economía avance, lo primero que hay que hacer es movilizar las fuerzas productivas. Y esas fuerzas están también en la comunidad, en el barrio. No solo en los centros de trabajo y en las empresas organizados oficialmente. Sobre todo si tomamos en cuenta el proceso de envejecimiento de la población.

    Están en el huerto que puede organizar la comunidad, el taller, la actividad de servicio, los jubilados que aún pueden trabajar, las amas de casa, fuerzas que organizadas, trabajando dentro de su propia comunidad que pueden solucionar múltiple problemas colectivos y personales.

    Tampoco se acaba de entender que en cuba hay personas que tiene dinero o forma de colectarlo y ponerlo en función de algún tipo de inversión, que puede ser un taller, un hostal, una pequeña fábrica, un huerto productivo; servicios, que dan empleo, producen ingresos, mejoran la situación de los vecinos y aportan impuestos al estado. Algo que nuestra mentalidad burocrática, aun en exceso centralizadora, monopólica, estatal, oficialista, no nos permite todavía apreciar con claridad.

    La economía la conforma toda la sociedad, es cosa de todos, horizontal y verticalmente, no solo una parte de ella. Se trata de procesos que se tienen que interrelacionar, complementar y traer como resultado la movilidad de las fuerzas productivas. Es así como debe funcionar el modelo económico, con todos los factores actuando al unísono, con las iniciativas propias, privadas y estatales, cada cual en su espacio y complementándose mutuamente. Ningún nivel es más importante que el otro. O todos funcionan al unísono o no hay modelo.

    Son las limitaciones que nos impone aun la vieja mentalidad y no poco la rígida estructura institucional, lo que no nos permite avanzar. Nos habituamos a formas de vivir que ya son muchas las que tienen que ser cambiadas.”*

    .

    Aplaudo a Morales que no habla de El Bloqueo**, primero que me encuentro que no lo hace, cuando no biene al caso: hablan de los problemas de Cuba internos, no de lo adverso en el Exterior, si no que hacer para encajar mejor en este mundo que cada vez abanza a mayor velocidad.

    * http://www.cubano1erplano.com/2014/08/prestar-mas-atencion-las-criticas.html#_

    **Embargo de EEUU a Cuba.

  6. MANUELCARBAJAL 23 August 2014 at 8:37 am Permalink

    Aplaudo a Morales que no habla de “El Bloqueo”**, primero que me encuentro que no lo hace, cuando no viene al caso: hablan de los problemas de Cuba internos, no de lo adverso en el Exterior, si no que hacer para encajar mejor en este mundo que cada vez avanza a mayor velocidad.

    * http://www.cubano1erplano.com/2014/08/prestar-mas-atencion-las-criticas.html#_

    **Embargo de EEUU a Cuba.


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