03 August 2012 ~ 3 Comentarios

Cuba usará el “«caso Carromero”» para cortar la ayuda a la oposición democrática

por Carlos Alberto Montaner

Carro donde iba Oswaldo Payá

(ABC) Es el mundo al revés. Si Ángel Carromero, sobrio y sereno, como estaba, hubiera sufrido en España o en Estados Unidos un accidente semejante al que tuvo en Cuba, en lugar de ser acusado de homicidio culposo, él y los familiares de Oswaldo Payá y de Harold Cepero, los dos demócratas cubanos fallecidos, estarían demandando al gobierno por la pésima señalización de las carreteras, y a la agencia estatal que les alquiló un coche en el que, presumiblemente, o no había o no funcionaron adecuadamente los air bags.

La familia de Cepero, además, le exigiría una compensación extra al sistema sanitario, porque su muerte pudo haberse evitado si los servicios médicos hubieran actuado con rapidez y capacidad profesional. Cepero no murió instantáneamente, como Payá, por un fuerte golpe, sino por un coágulo en una pierna que no le detectaron a tiempo, algo que puede ser calificado como negligencia médica.

La razón directa que provocó el siniestro fue la falta de pavimentación, la presencia de una gravilla resbalosa, y la ausencia de letreros que advirtieran claramente esta circunstancia.

En las carreteras cubanas, pésimamente mantenidas, hay un déficit crónico de señalizaciones (exceptuadas las vallas propagandísticas que exaltan las maravillas de la revolución), y, según Oscar Suárez, exreportero de la televisión cubana, que conoce bien la región del accidente, Ángel Carromero asegura que no vio letrero alguno, porque, sencillamente, no existía.

Sentido común

Esa señal que escuetamente ponía la palabra “Bache”, que nada claro previene, fue colocada con posterioridad para armar un escenario con el cual condenarlo y exculpar a las autoridades cubanas. El signo universal de tráfico que advierte sobre la posibilidad de resbalar son dos líneas onduladas paralelas. No hay el menor rastro de esos letreros en el camino.

Lo que quieren que creamos del accidente de Carromero es que iba con exceso de velocidad y por ello, y por frenar, su coche derrapó e impactó a un árbol lateralmente. Eso fue lo que públicamente se vio obligado a declarar el joven líder español. Pero es muy difícil correr a gran velocidad por esos endiablados caminos, marchaban en un pequeño Accent de una mínima cilindrada, y no hay nada raro en aplicar los frenos cuando súbitamente cambia la superficie sobre la que transitamos, a no ser que previamente estemos advertidos por las señales de tránsito.

Lo que sabemos, con toda certeza, es que la mayor parte de las personas, sometidas a la presión de la policía política cubana -recuérdese “el caso Padilla”-, declara cualquier cosa. El ex coronel Álvaro Prendes, héroe de la revolución que acabó en una cárcel castrista y luego murió en el exilio, solía explicarlo con una frase melancólica: “Superman, a la semana de estar en manos de la Seguridad del Estado cubano, se echa a llorar y se limpia los mocos con la capa”.

El accidente le viene como anillo al dedo a la dictadura para tratar de poner fin a la solidaridad internacional con los demócratas cubanos. Ya Carromero y Jens Aron Modig, el líder juvenil democristiano sueco que viajaba con él, se han excusado por prestarle ayuda a la oposición pacífica de la isla.

Ése es el propósito del régimen de Raúl Castro: invocar la supuesta soberanía cubana vulnerada por unos extranjeros que les llevaban a los disidentes algo de dinero, memorias flash, información y, sobre todo, respaldo político. Más o menos lo que los demócratas de Europa les llevaban a sus correligionarios españoles durante la dictadura de Franco.

Doble estándar

Algo no muy distinto, por cierto, pero mucho más honorable, limitado y ajustado a las normas internacionales, que lo que hacen los comunistas de diversas partes del mundo cuando acarrean recursos en sus países para sostener a la dictadura de partido único de Raúl Castro, ofrecen constantemente su solidaridad, y hasta llevan a La Habana el producto de sus fechorías, como los 60 millones de dólares que le aportaron a Fidel los montoneros argentinos tras el secuestro de los acaudalados hermanos Born, y transfirieron el rescate a la Isla.

El gobierno cubano, en suma, proclama y ejerce su derecho a ejercer el “internacionalismo revolucionario”, que le costó la vida al Che Guevara, pero no reconoce el derecho al “internacionalismo democrático” que deben practicar quienes creen que la libertad es un don universal.

Mientras Cuba se queja de la intervención de los populares españoles y los democristianos suecos en la política cubana, sus agentes y simpatizantes intentan influir en la política norteamericana. Se ha sabido que algunos de los organizadores de vuelos charter USA-Cuba han donado hasta 250.000 dólares a la campaña de Obama a la espera de que ese dinero se transforme en un cambio de política hacia Cuba en su segundo periodo. Eso se llama hipocresía.

3 Responses to “Cuba usará el “«caso Carromero”» para cortar la ayuda a la oposición democrática”

  1. José López Mera 3 August 2012 at 2:41 pm Permalink

    Correcto y claro, como siempre. PERO parece – según la Dirección General de Tránsito de España – que a Carromero le iban a quitar el permiso de conducir, lo que se estaba procesando, por haber perdido todos los puntos, deber más de 3.000 euros en multas, incluidas por exceso de velocidad y haber sufrido algún accidente por responsabilidad suya.
    Creyendo como creo en la versión de los carros de la secreta acosando, la noticia de como manejaba este muchacho me hace pensar que puede que sea un irresponsable llevando carros… Que efectivamente fuera a demasiada velocidad y sin suficiente control del vehículo.

  2. Augusto de la Torre Casas 4 August 2012 at 7:44 am Permalink

    Opino igual que José: no puede juzgarse siempre con maniqueísmo, como si todos los enemigos del castrismo fueran La Madre Teresa De Calcuta. También los hay que deberían estar, junto a los Castro, entre rejas cuando menos.

    Augusto Lázaro

  3. Paco Perez 5 August 2012 at 4:17 pm Permalink

    Como dice la cancion de Feliciano y Silvio,”tener no es signo de malvado y no tener tampoco es signo de que te acompanie la virtud” El que se crea libre de pecado que tire la primera piedra.Carromero admite que viajaba a alrededor de 80 km/h eso viene siendo unas 50 millas por hora,lo que de tan vivos que se creen los esbirros de la seguridad cubana,dejan suelto y a nuestra propia conclusion,toda credibilidad sobre que tan fatidico puede ser un accidente,y que tantas probabilidades hay de perder el control a tan relativamente poca velocidad,independientemente del posible negativo record de manejo de Carromero. Por otro lado,el regimen siempre esta apelando a esos puntos ciegos y lagunas mentales de las personas para ejercer su, hasta hace poco tiempo,efectiva propaganda idilica sobre su repugnante desastre social y economico(no menciono politico)y que ahora se le viene abajo con esto de las redes sociales y el periodismo independiente,lo que ellos llaman gigantesca campania mediatica contra Cuba(los asquerosos duenios se creen Cuba)Tanto esto es asi,que hace ya mas de un anio debia entrar en funcionamiento el cable submarino de fibra optica para multiplicar por miles de veces la capacidad y velocidad de conectividad a internet,y hasta hoy es gran secreto el por que no ha entrado en funcionamiento(secreto que sabemos es el panico del repugnante regimen a que su pueblo se informe e informe al mundo su verdadera realidad)
    Saludos


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