27 December 2013 ~ 12 Comentarios

El asesinato de la reputación de un país

por Carlos Alberto Montaner

Israel Boicot

Hay un componente de la guerra psicológica llamado “asesinato de la reputación”. Tiene sus reglas y sus estrategas. El mayor de los expertos en estos crímenes morales fue el alemán comunista Willi Münzenberg. En gran medida, las naciones, como las personas, viven de la imagen que proyectan. Exactamente por eso existen fórmulas para destrozar la reputación de ciertas gentes y de ciertos países. Hay enemigos interesados en destruirlos. Es un arma muy antigua perfeccionada durante la Guerra Fría. Israel es víctima constante de estos ataques concertados a su reputación. Es parte de la permanente ofensiva de sus enemigos. Veamos la última batalla.

La American Studies Association (ASA) le ha declarado un boicot a las instituciones educativas israelíes. Se trata de una organización menor de académicos norteamericanos interesados en la cultura de Estados Unidos. Inmediatamente, le han salido al paso las poderosas Asociación de Universidades Americanas y la Asociación Americana de Profesores Universitarios.

Estas dos grandes agrupaciones han hecho algo éticamente correcto, pero han picado el anzuelo. Quienes están detrás de este intento de asesinato de la reputación israelí buscaban exactamente eso: colocar el foco del debate sobre un cúmulo de falsedades para conseguir desacreditar totalmente a su adversario.

Las aparentes razones de ASA para declarar el boicot descansan en el supuesto maltrato de los académicos y estudiantes palestinos (no aportan ningún dato concreto). En la ocupación de territorios árabes (ignoran que es la consecuencia de conflictos bélicos generalmente iniciados por los vecinos). En la erección de un muro (dolorosamente necesario para proteger al país de los atentados de los terroristas suicidas de la Yihad Islámica). Y en el hecho de que las universidades israelíes colaboran con el gobierno en materia de defensa (como hace cualquier sociedad responsable, especialmente si vive bajo la constante amenaza de ser destruida). El boicot, además, tiene un fuerte componente “antiamericano”, en la medida en que condena la política de Washington con Israel.

Seamos serios. Según los síntomas, probablemente se trata de una discreta iniciativa política de Hamas, la organización terrorista subsidiada y adiestrada por Irán que maneja la Franja de Gaza con mano de hierro, y desde donde han lanzado miles de misiles contra el territorio de Israel. Naturalmente, el objetivo de Hamas no es ese ridículo boicot, sino anotarse otro triunfo el campo de las percepciones políticas: presentar a Israel como un estado racista y guerrerista al que no se debe respaldar bajo ninguna circunstancia.

No todo Hamas está compuesto por asesinos carentes de sutileza. La banda es muy hábil en la manipulación de incautos. Es posible que los jerarcas de ASA y casi la totalidad de los 1252 profesores que votaron a favor del boicot no tengan la menor idea de que forman parte de una “acción encubierta” contra un país, ideada por un grupo terrorista. Se le atribuye a Lenin la expresión “idotas útiles” para referirse a este tipo de ingenuos. Lo son. 

Esta pérfida maniobra encierra, además, un par de paradojas. El 20% de la población de Israel es árabe. Hay miles de estudiantes árabe-israelíes en las numerosas universidades del país. En cuatro de ellas enseñan varios premios Nobel, están entre las 100 mejores del mundo y editan muchas de las publicaciones científicas de que el país dispone. Esas cuatro excelentes instituciones son la Universidad Hebrea de Jerusalén, el Instituto Weizmann, la Universidad de Tel Aviv y el Instituto Tecnion. Si ese boicot fuera efectivo (ése no es su propósito) estos árabes se verían perjudicados.

Pero también sería contraproducente para el resto del mundo. No debe olvidarse que Israel es uno de los países que más invierte en investigación y desarrollo y de los que más innovaciones e invenciones genera para beneficio directo e indirecto del planeta. Lo he escrito antes: ese pequeño estado es un verdadero think-tank del que se sirve toda la humanidad. Perjudicarlo es perjudicarnos a nosotros mismos.

Es prudente advertirlo: asesinar la reputación de Israel es el primer paso para proceder a la destrucción física de esa nación. ¿Exagero? Así ocurrió en la primera mitad del siglo XX. Hitler y sus nazis comenzaron por asesinar la imagen de los judíos. Luego asesinaron a los judíos directamente. Ésa es la secuencia del horror.

12 Responses to “El asesinato de la reputación de un país”

  1. Sergio Hernández 27 December 2013 at 6:33 pm Permalink

    Muy de acuerdo con Montaner. Talvez la causa es pura envidia profesional. Israel es posiblemente el único país del mundo que, a pesar de estar rodeado y agredido continuamente por enemigos, ha logrado desarrollar en pocos años de existencia una economía primermundista. Es un pueblo para admirar e imitar.

    • Isis Wirth 28 December 2013 at 10:03 am Permalink

      De acuerdo. Aunque no creería que, tal vez, la causa fuese la pura envidia profesional, en el caso del boicot académico. Los verdaderos académicos, o las verdaderas instituciones académicas, separan con mucho cuidado a la política de las investigaciones, y el conocimiento. Por encima de todo, están sus intereses estrictamente científicos, y éstos necesitan del intercambio con otras instituciones, especialmente como muchas israelíes, que están a la cabeza de la investigaciones -que decía Carlos Alberto Montaner- , y la alta tecnología. Ergo, el verdadero científico, piense lo que piense políticamente, tratará de beneficiarse con el intercambio, para aprender algo que el otro sabe que le pueda a su vez servir a sí mismo. O sea, el científico podrá tener celos del éxito de otro, pero nunca envidiará, sino que tratará de aprovecharse del éxito de otro, pensando incluso que lo puede mejorar. Tampoco, creería que nunca envidiaría, porque lo único que le interesa es el conocer, y esto es abstracto. Creo por lo tanto que el boicot de ASA no responde a nada ni por asomo académico, sino que es una agenda política, y que esos académicos son políticos que posan como universitarios.

  2. David 28 December 2013 at 5:26 am Permalink

    Israel ha cometido muchos abusos, pero eso no quiere decir que algunos palestinos y sus otros vecinos árabes sean blancas palomitas y pobres perritos arrepentidos. Hezbolah y Hamas son terroristas destornillados que matan israelíes de manera orgásmica como cuando una mujer pierde su virginidad por primera vezz mientras un negro le encaja un metro. Son locos a la décima potencia.

  3. Isis Wirth 28 December 2013 at 9:39 am Permalink

    Muy buen artículo. “Asesinar la reputación de Israel es el primer paso para proceder a la destrucción física de esa nación. ¿Exagero?” . Para nada, no es exageración sino que es la realidad, la verdad. El actual “asesinato de la reputación” de Israel no se diferencia de lo llevado a cabo por los nazis antes de proceder a ejecutar la “solución final”. Comenzaron por lo mismo que están haciendo ahora: sacar a los judíos de las universidades, y de los centros de enseñanza (el equivalente al boicot académico actual), prohibir que se comprara en los comercios judíos (el equivalente es el boicot a los productos israelíes, provenientes de “territorios en disputa”), y, luego, lo que hacen los islamistas y los iraníes: decir que los judíos no son seres humanos, sino que son ratas, descendientes de cerdos y monos.
    Esa deshumanización, o el animalizar a seres humanos, ya la efectuó Hitler, desde el principio de la propaganda antisemita. El objetivo era hacerle fácil a los “arios” que matasen o consintiesen en que se matase a su vecino judío, sin culpabilidad: no es lo mismo matar a una rata, dañina y portadora de gérmenes que a una persona, y por demás, tu vecino.
    El programa BDS (Boicot, Divest, Sanction) contra Israel está siendo impulsado por la Unión Europea. Se dirige a los productos de los “territorios disputados”, como ya mencionado. Pero, como se sospechaba, el objetivo era Israel, como ha demostrado un productor-exportador agrícola, el más grande de Israel, al que lo están boicoteando en Europa. Tiene a bien explicar, una y otra vez, que todas sus factorías se encuentran dentro del territorio de Israel, y no en el “disputado”. Nada, no lo oyen, porque no lo quieren oír, que de lo que se trata es boicotear a Israel.

  4. Omar Sanchez 28 December 2013 at 2:33 pm Permalink

    Israel es un pueblo que lo que tenemos es que admirarlo lejos de criticarlos, que a tenido errores si los a tenido ¿quien no? pero sus logros son tantos en tantas materias que es impactante que una nación tan pequeña haya logrado tanto en el transcurso de tan poco tiempo.
    En relación a tamaño a tenido mas premios Nobel que muchos países de el primer mundo con poblaciones académicas que los supera.
    Claro que tiene que defenderse y muy fuertemente y lo hace muy bien

  5. SB 28 December 2013 at 8:25 pm Permalink

    Hay que recordar que tristemente los gobernantes palestinos y los grupos terroristas relacionados con sus facciones, solo tienen el objetivo violento de exterminar a los israelíes y formar un solo estado palestino para ellos, mientras que sus vecinos, también islámicos ni siquiera les han ofrecido un pedacito de sus territorios. Pero la vía de la reconciliación no parece pasar por las manos de las burocracias de ambos bandos, lo interesante es que los palestinos que trabajan con o para los israelíes, o estudian en sus instituciones conviven pacíficamente con ellos sin necesidad de irse a los golpes y estando ocupados ganándose la vida o estudiando en paz con los judíos o cristianos vecinos. Es la triste realidad de que la política y la religión, con sus dañinos aparatos de propaganda destruyen la convivencia entre los seres humanos, mientras el trabajo honesto y el libre albedrío individual la estimulan.

    • David 30 December 2013 at 12:27 am Permalink

      Totalemente de acuerdo, SB.

  6. Raul Diaz 29 December 2013 at 3:45 am Permalink

    In the U.S., mainly among Academia members there are many liberal, socialist, bleeding hearts and assholes who cannot correctly judge and balance what has happened and currently happens in the Middle East. They have a similar attitude towards Castro, Maduro and other proto-dicatators in a Latin America.

    Mr. Montaner I respect your good judgement very much. I had the pleasure to meet you and be a fellow worker of your daughter’s. Keep up the good writing!

  7. Ibis García Alonso 29 December 2013 at 6:43 pm Permalink

    Nada de exageración en este artículo. Absolutamente. Los antisemitas no descansan: cada minuto que pasa inventan maneras más “creativas” de embestir contra Israel, como lo es esto del boicot académico que quieren imponer los activistas anti-Israel (antisemitas y negadores del Holocausto) en los departamentos académicos de distintas universidades del mundo. Gastan y malgastan recursos tratando de demonizar a Israel, pero… así les va.

    El estudiante judío Ari Lesser (músico él) hace aproximadamente dos meses dio una magistral respuesta a esta embestida antisemita instalada en el corazón de las universidades:

    http://www.youtube.com/watch?v=se3PaCX7sjI

  8. Pablo Rozengway 30 December 2013 at 3:52 am Permalink

    El problema no es lo que se diga, ni lo que se puda en contra de un estado como el de Israel, sino, donde y quien lo dice o lo pida, cuantas personas pueden escuchar esas tonterias dañinas, no es lo mismo que alguien pida un boicot desde su puesto de trabajo a que lo diga en una asamblea, en una Universidad o una plaza. Pero esos mentecato, no piden boicot a Nigeria, sonde se matan cristianos, catolicos como moscas, no se pide un boicot contra Siria, donde se asesinan todos los dias cientos de personas, sin importer edad, sexo, etc. Al final este mundo es cada vez mas hipocrita y menos decente.

  9. Julian Perez 31 December 2013 at 10:03 am Permalink

    Es una vergüenza que sean con tanta frecuencia las Universidades el foco de las mayores insensateces. Razón tenía Orwell cuando dijo que hay ideas tan estúpidas que solamente un intelectual puede creer en ellas. Lo peor es que esos académicos se supone que eduquen a la juventud, pero se centran más en hacer proselitismo con su agenda de izquierda que en impartir verdaderos conocimientos.

  10. Khuriel 31 December 2013 at 12:16 pm Permalink

    Aunque al señor Montaner no le falta parte de razón no aborda el principal asunto. Después de más de 60 años de conflicto y con enorme cantidad de odios acumulados, Israel, que es un estado democrático y lucha por su supervivencia debe poner de su parte a la solución del conflicto. Estos boicots manipulados o no, tienen su razón de ser. No se puede pasar por encima de los errores de Israel como su fueran chiquilladas o bromas. Cada vez que Israel desata su poderío militar mueren muchas personas. La balanza de bajas entre árabes e israelíes es simplemente vergonzante para esta nación. Sus castigos desproporcionados no le hacen ningún favor a su imagen y propician los boicots. La utilización de la palabra antisemitismo en estos foros suena a excusa fácil. Soy de origen judío y creo que la única solución al problema palestino es dos estados de una vez. Poco importa quien empezó. Los palestinos jamás se rendirán, nunca dejarán de luchar…igual que no lo hicieron los judios durante 2000 años.


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