23 June 2016 ~ 16 Comentarios

España o el verdadero dilema

por Carlos Alberto Montaner

2016_-ELECCIONESNumerosos españoles se equivocan. Las elecciones del 26 de junio no son entre la izquierda la derecha y el centro. Eso tendría una importancia relativa. Tampoco entre quienes deben pagar la factura del gasto social o quienes son más o menos escrupulosos en los manejos del dinero público. Esos son asuntos importantes, pero no decisivos. Lo que está en disputa en los próximos comicios es el modelo de Estado.

Hay muchos españoles prosistema. ¿Cuál sistema? Obvio: la democracia liberal. Aunque a veces algunos violen sus propias normas y terminen en los tribunales, la mayor parte cree en la superioridad de la democracia representativa, la separación de poderes, el mercado, la propiedad privada de los medios de producción, el respeto por los Derechos Humanos, los gobiernos limitados y transparentes, y la subordinación de todos a una ley escrita que no distingue entre personas porque todos somos iguales ante ella.

Ese es el sistema trabajosamente construido en Occidente a lo largo de más de dos siglos, al que se debe el desarrollo y la (desigual) prosperidad de los treinta países mejor gobernados del planeta.

Entre esos españoles están, junto a otros, los conservadores del Partido Popular (PP), los socialdemócratas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), los liberales de Ciudadanos, e incluso los independentistas catalanes de Convergencia y del Partido Nacionalista Vasco (PNV), compañeros de ruta en el Parlamento de los grandes partidos estatales, unas veces junto a los socialdemócratas y otras adheridos a los conservadores para poder formar gobierno.

Aunque sostienen que existen marcadas diferencias entre ellos, y las hay, en realidad los separan algunas medidas de gobierno, casi siempre reformables o revocables. Por eso ha sido suave y sin graves accidentes el tránsito de Adolfo Suárez a Leopoldo Calvo-Sotelo, a Felipe González, a José María Aznar, a José Luis Rodríguez-Zapatero y a Mariano Rajoy. Cambiaba la gerencia, no el Estado.

De ahí que algunas naciones, cobijadas bajo el manto de la democracia liberal, han podido transitar flexiblemente, sin violencia, de Estados socialdemócratas a una variante liberal con predominio de la empresa privada o viceversa.

Ocurrió en el Reino Unido tras la elección de Margaret Thatcher en 1979, quien le puso fin a la deriva estatista impuesta por los laboristas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Se vio en Israel, a partir de la década de los ochenta, tras la entronización del Likud y el debilitamiento de los orígenes marxistas democráticos del Mapai, la Histadrut y los laboristas.

Sucedió en Suecia desde los años noventa, cuando, tras varias décadas de gobiernos socialdemócratas, hizo crisis el Estado de Bienestar ahogado por el peso de los impuestos, el dirigismo estatista y la ausencia de mercado, excesos que comenzó a corregir el conservador-liberal Carl Bildt en 1991-1994 mediante una reforma que todavía continúa.

Sin embargo, hay otros españoles antisistema. Son antimercado. Se autodenominan anticapitalistas. Están convencidos de la supremacía moral y práctica de la democracia directa y de la conveniencia de un Estado fuerte que subsuma todos los poderes, como Lenin prescribía. Esa mamarrachada de la justicia o un parlamento independientes les parece un subterfugio de la clase explotadora.

Se sienten capaces de planificar y dirigir la economía. Les resulta peligroso y contraproducente que los medios de producción estén en codiciosas manos privadas, o que la sociedad rija sus transacciones por la oferta y la demanda, cuando deben ser gobernadas por burócratas omnipotentes que saben mejor que el mercado lo que debe producirse, el precio de los bienes y los servicios, o lo que es justo asignársele a cada cual.

La llegada al gobierno de los comunistas no es el principio de una nueva administración, sino el inicio (creen) de una era definitiva que le traerá la felicidad a la especie, aunque en el camino se produzcan numerosas víctimas y ocurran percances tan sangrientos como inevitables. Más de cien millones murieron violentamente durante la fallida creación de las sociedades marxistas-leninistas, según la luctuosa contabilidad de El libro negro del comunismo.

Ese tipo de gobierno es el que preconiza Unidos Podemos. El que fracasó en la URSS y sus satélites, se desvanece cruel y lentamente en Cuba, se mantiene en Corea del Norte a sangre y fuego, se intenta en Venezuela contra todo vestigio de sentido común y se convirtió en fascismo capitalista en China y Vietnam.

Ése es el modelo de Estado en el que creen Pablo Iglesias y Alberto Garzón. Son orgullosamente comunistas aunque, en un alarde de oportunismo leninista, profundamente inmoral, Iglesias se declare socialdemócrata. Cualquier ardid es legítimo con tal de privar del poder a los enemigos de la burguesía e iniciar la revolución. Ya habrá tiempo de explicar que las caretas y los disfraces son necesarios. En política, según los comunistas, el sistema bien vale una misa.

16 Responses to “España o el verdadero dilema”

  1. viadogui 23 June 2016 at 5:38 pm Permalink

    Pobre de Espana y los Espanoles, si apoyan a Pablo Iglesia y a Alberto Garzon. Que Dios los ampare.

  2. Sam Ramos 24 June 2016 at 8:34 am Permalink

    La opinion del Director del ABC de España Angel Exposito es muy ilustrativa y la comparto:

    http://abcblogs.abc.es/angel-exposito/public/post/tres-tipos-de-populismos-y-lo-que-nos-faltaba-2-16738.asp/

  3. Sandra 24 June 2016 at 8:47 am Permalink

    Que horror que los españoles estén tan lejos de la realidad y voten a los comunistas, aunque aqui hay una corriente de esta tendencia desde el 36, así que Pablo Iglesias auspiciado y financiado por tiranías comunistas puede lograr sus objetivos de instaurar un estado fallido en España!

  4. Sam Ramos 25 June 2016 at 8:42 am Permalink

    ¿Y si gana Podemos?

    Ahora no es probable, pero Podemos ganará más pronto que tarde porque es el partido que mejor conoce a esta España

    abc | 25-06-2016T04:41:16+02:00

    No va a suceder. No ahora, o no todavía. La ventaja del PP sobre Podemos no se ha estrechado como para entrar en el margen de error de los sondeos, aunque es lo bastante corta para que los radicales puedan acceder al poder sin ganar las elecciones. Nadie debe soñar con que el PSOE lo impida: si hay mayoría de izquierdas habrá Gobierno de izquierdas. Pero el viento de la política ofrece barruntos de un cambio de ciclo más profundo. La cuenta atrás del «momento populista» ha comenzado.

    Podemos no ganará –probablemente– el domingo. Sin embargo, está en condiciones sociológicas de hacerlo porque se ha asentado en la estructura del electorado español. Datos del CIS: primera fuerza entre los menores de 40 años y entre estudiantes, parados y jóvenes en busca de primer empleo. Líder entre quienes se consideran de izquierdas. Al alza entre profesionales y funcionarios del sector sanitario y educativo. Eso no es un partido marginal ni minoritario –ay, los frikis de Arriola–, sino la organización con más futuro biológico del país. Y con la más eficaz maquinaria de guerra electoral, dueña de la hegemonía propagandística, perfecta en el manejo de las redes sociales. La campaña ha discurrido a su compás: sobre sus ideas, sus eslóganes, sus propuestas. Incluso sobre sus imposturas, salidas de tono y contradicciones. Pero siempre bajo su pauta.

    El éxito de Podemos es el fracaso del sistema y de todos los que minimizaron su irrupción. Muy en especial del marianismo, que nunca ha detectado ni entendido el cambio de mentalidad de la sociedad española. Que ha permitido –quizá creyendo que su apoyo nunca pasaría de lo justo para debilitar al PSOE– el relato nihilista del apocalipsis que presentaba a España como una nación hundida y a la democracia como un modelo amortizado. También de los socialistas, incapaces de levantar un proyecto de alternativa moderada. De las élites que trataron de contrarrestar –demasiado tarde– el auge extremista con el apresurado patrocinio de Ciudadanos. Y por supuesto es la consecuencia del devastador impacto moral de la corrupción, que ha acabado convertida por el discurso demagógico en la hoguera perfecta para abrasar a un régimen colapsado.

    Las huestes de Iglesias no necesitan ganar esta vez para salir vencedoras en términos estratégicos. Porque su objetivo del asalto al Estado quedará reforzado tanto si entran a gobernar en coalición como si se enfrentan a un Gabinete frágil, minoritario y breve. Su cohesión es consistente; su convicción, iluminada, y sus adversarios, débiles. Ante un país moral e intelectualmente desarmado han levantado una distopía embaucadora y planteado una catarsis emocional que seduce con la mitología rupturista de la destrucción. Y no encuentran a nadie que les oponga un proyecto de esperanza sin conformismo. Podemos ganará más pronto que tarde porque es el partido que mejor interpreta a esta España.

    Copyright © DIARIO ABC, S.L.

  5. anónimo 25 June 2016 at 4:36 pm Permalink

    Montaner, nada de lo que digas servirá, España está destinada a vivir esta parte del ciclo. Ya se lamentarán cuando pasen los años. Ve haciendo las maletas que sólo queda Estados Unidos, de momento.

  6. Sam Ramos 25 June 2016 at 10:10 pm Permalink

    Esto aplica perfectamente aqui en los Estados Desuniendose

    RETORNO AL CAUDILLISMO
    por Gabriel Albiac
    Votaré en defensa propia. Contra el populismo. Aunque poner en la urna el voto me ponga enfermo.

    No es tiempo para filigranas. Sería obsceno hacerse el exquisito. La sobriedad más áspera se impone, cuando lo que está en juego es el punto crítico, a partir del cual una democracia garantista se destruye. Y, con ella, la vida de cada ciudadano –material como anímica– se va al garete. Ninguna hipérbole aquí: se va al garete. Y, aún más que el modelo Tsipras, es la ruina homicida de la Venezuela de Chávez la que amenaza: el Caudillismo en sus formas más bárbaras.
    Podemos es un movimiento fascista. Clásico. Esto es, conforme al canon Mussolini-Hitler, un populismo socialista. No es algo nuevo. Cuando transforma los Fasci Italiani di combattimento en Partido Nacional Fascista, en 1921, Mussolini puede presentarse como portavoz de la «izquierda socialista» en Italia. Cuando Adolf Hitler, en el mismo año, se hace con el poder del Partido Obrero Socialista Nacionalista Alemán, creado por Anton Drexler un año antes, su proyecto se centra en absorber a los supervivientes del espartaquismo y al núcleo obrero más duro del socialismo en Alemania. Socialismo, lejos de ser una máscara, es un componente esencial de los fascismos de entreguerras, esa forma madura que, tras la Gran Guerra, toman los populismos de final del siglo XIX. Liquidados en Europa por la Segunda Guerra Mundial, echaron hondas raíces en Latinoamérica. El peronismo fue su columna vertebral. Que hoy prolonga el chavismo. Y la identificación sentimental del pueblo con el Caudillo, teorizada por la «izquierda peronista» hoy como calzada real a la toma del poder, ha desembarcado en Europa de la mano de Podemos. No es extraño que sólo en un país con tradición caudillista tan reciente haya podido triunfar un tercermundismo así de anacrónico. Es la maldición española.

    Prescindo de retóricas y de cautelas. No hay ya tiempo para eso. No me gusta la política española. Me repugnan todos y cada uno de sus partidos. No suelo votar. Y bastante antes de que aquí nadie hablase de «casta política», yo acuñé ese concepto en un libro mío del año 2008: «Contra los políticos». Pero no es tiempo ahora para esgrimas de florete. Lo que nos amenaza se llama totalitarismo. Y hay que primar el combate contra él. Si no queremos que acabe, en un momento u otro, triunfando. Tal, el envite. Todo lo demás es trivial frente a eso. Tristemente triviales, mis preferencias. E incluso el asco profundo que me producen los partidos que han podrido este país durante cuarenta años. Votaré en defensa propia. Contra el populismo. Aunque poner en la urna el voto me ponga enfermo. Votaré, pues, yo que no voto nunca. Votaré en defensa propia. No a favor de nada. En contra de la marea ascendente de eso que a sí mismo se llama «populismo» y que, en Podemos, es una variedad rioplatense del fascismo.

    No está previsto poder votar en negativo: de estarlo, ningún conflicto moral se plantearía. Y así, será preciso elegir la barrera menos mala, esto es la más eficaz, contra la toma chavista del poder. El comportamiento de Sánchez lo excluye como garantía de ser ese dique: su voluntad de formar gobierno con Iglesias hizo volar su credibilidad para siempre. Ha apostado por suicidar a su partido, soñando sobrevivir él mismo. Y el populismo los liquidará a ambos. Quedan, pues, sólo dos opciones: PP y Ciudadanos. Que cada quien calcule a cuál juzga más eficiente para esa tarea crítica.
    No es hora de esgrimas ni de retórica. Votaré en defensa propia. Contra el populismo. Aunque poner en la urna el voto me ponga enfermo.
    Gabriel Albiac

  7. Hector L Ordonez 26 June 2016 at 9:43 am Permalink

    En aquellos anos 30 vivieron los espanoles ,la peor dictadura que ha conocido la Historia,al igual que los alemanes con los nazis,elegir a Podemos volverian a caer en otra dictadura al estilo cubano y la Venezolana
    ojala que capaciten.
    THE END.

  8. Sam Ramos 26 June 2016 at 7:10 pm Permalink

    Parece que los Gaitos tuvieron sensatez esta vez y el PP volvio a ser el partido mas votado inclusive en Andalucia a pesar del atrevesamiento del catalancito de Ciudadanos que sin su participacion, el PP hubiera arrasado de nuevo con una mayoria absoluta sin necesidad de pactar con los perdedores infestados con el virus rojo.

    • Julian Perez 27 June 2016 at 12:19 am Permalink

      No me siento tan optimista.

      A mi los números siguen sin cuadrarme. Como el PSOE no va a hacer coalición con el PP, no veo ninguna coalición que pueda formar gobierno. Eso no lo arregla ni el médico chino. Peor aún, Podemos y PSOE sumados no están tan lejos de la mayoría, y pueden tener el apoyo de los nacionalistas.

      Ya no vivo en España, así que personalmente no me afecta, pero viví demasiados años allí (12) como para que no me entristezca. Una vez Enrique Nuñez Rodríguez dijo una frase (no era de él) que me gustó: ¨La patria no es el lugar en el que yacen los huesos de tus antepasados, sino aquel en que se mece la cuna de tus hijos¨. Con España y con Cuba me pasa lo mismo: ya no forman parte de mi vida, pero uno no puede evitar cierta emoción y afecto.

  9. Hector L Ordonez 27 June 2016 at 7:46 am Permalink

    NO ME PARECE NADA CLARO TODO ESTO,QUE EL PP HAYA VUELTO A SALIR?QUE NO A RESUELTO NADA
    LO QUE ES LA ECONOMIA O LO APUESTO PEOR,AUNQUE CLARO ES MEJOR ANTES QUE HAYA SALIDO PODEMOS POR QUE SI NO ESPANA SE HUBIERA IDO A PIQUE,SERIA COMO UNA VENEZUELA.

  10. Sam Ramos 27 June 2016 at 11:19 am Permalink

    Las urnas ratifican con fuerza al PP

    Los ciudadanos han sido explícitos, el PP de Mariano Rajoy es el único partido que sube con fuerza desde el 20-D. No hay alternativa a que revalide su mandato en La Moncloa
    abc | 27-06-2016T02:29:35+02:00

    Las conclusiones inmediatas del resultado de las elecciones son claras: el único vencedor ha sido el PP. Ciudadanos y el PSOE tendrán que elegir la fórmula adecuada para facilitar un Gobierno popular: voto expreso a favor o abstención. Ni Pedro Sánchez ni Albert Rivera están en condiciones de objetar de nuevo el veredicto de las urnas. Los ciudadanos han sido muy explícitos, especialmente con Rivera. El PP ha recuperado mucho voto «prestado» a Ciudadanos y ha sumado otro nuevo, gracias a lo cual ayer pasó de los 123 escaños de 2015 a 137 -con casi el 33 por ciento de los votos y 625.000 apoyos más que el 20-D-, mientras el partido de Rivera retrocedía de 40 a 32. Entre ambos se puede formar una mayoría parlamentaria de 169 diputados, seis más que el pasado año, y superior a la que formaría el PSOE con Podemos (156). La izquierda ha fracasado claramente en su intento de formar un bloque mayoritario en el Congreso y en su lucha interna ha salido ganando el PSOE, que ha evitado verse superado por Unidos Podemos. La extrema izquierda de Pablo Iglesias ha sumado exactamente los mismos escaños que obtuvieron por separado Podemos e IU, 71.

    De todas las estrategias puestas en marcha, solo la de los populares ha tenido éxito. El PSOE rompe su suelo electoral, abocándose a una crisis de tinte refundacional que exige revisar su papel en la España actual. De 90 escaños pierde 5, un resultado dramático para el PSOE. Ganar a Unidos Podemos solo es un consuelo endógeno, pero de cara a las necesidades del país aporta poco. Por su parte, Iglesias sufre una derrota que no esperaba, cegado por una arrogancia frente al PSOE para la que no tenía credenciales. Ni ha asaltado el cielo ni ha ganado a los socialistas. Mientras, Ciudadanos ha pagado dos errores de bulto: el pacto con el PSOE en la anterior y efímera legislatura y la obcecación de su líder contra Rajoy. Rivera no ha sabido decir para qué quería estar en la política española, más allá de repetir eslóganes regeneracionistas que ya sonaban de segunda mano. Sus votantes querían saber qué iba a hacer, y no fue transparente.

    El claro vencedor es Mariano Rajoy, aunque debe interpretar con cautela los resultados porque carece de mayoría suficiente para acudir con garantías a la investidura. Esta vez, Rajoy debe asumir el reto de buscar apoyos o abstenciones desde el primer momento. Enfrente ya no tendrá al mismo PSOE ni al mismo Ciudadanos, sino a dos formaciones a las que ha derrotado con más margen en las urnas. Aun así, solo con sus 137 escaños no puede ser investido presidente, y este dato tan simple le fuerza a una dinámica negociadora que ahora sí es necesaria, y hasta urgente. Tomando el discurso de los contrincantes de Rajoy al pie de la letra, no es el candidato popular el que debe plantearse su dimisión, sino aquellos cuyas estrategias para derrotarlo han fracasado.

    Por territorios, la victoria del PP es también muy significativa: recupera votos y gana claramente en la Comunidad Valenciana, Galicia, Andalucía, Madrid, Extremadura y Castilla-La Mancha. Mejora en Cataluña y Canarias, aguanta en País Vasco, Baleares, Cantabria y Asturias. Conserva feudos como Castilla y León y Murcia. Frena las mareas y los movimientos nacionalistas de izquierda, y se consolida como la opción de la estabilidad y la confianza en tiempos de crisis. El desafío separatista catalán seguirá topándose con un Estado firme.

    Hoy comienza una etapa política que vuelve a poner en manos del PP y de Rajoy la responsabilidad de formar gobierno a través de pactos y transacciones con otros partidos. La corrupción le ha salido muy cara al PP y no debe olvidarlo. Muchas cosas tendrán que ser nuevas en la agenda diaria del PP. Sin mayoría absoluta, el nuevo Parlamento será hostil a Rajoy y sus proyectos de ley no dependerán solo de C’s. El futuro inmediato será complicado, pero no más que la legislatura que le espera si es nuevamente investido presidente del Gobierno. Desde ABC saludamos con legítima satisfacción el ver que nuestra posición editorial ante el voto ha sintonizado con la de la sociedad española. Tal y como recomendábamos desde esta misma página editorial, la ciudadanía ha optado por dar la victoria al partido constitucionalista que defiende con más solvencia a España frente al mayor riesgo que afrontaba: la posible llegada al poder de una coalición de extrema izquierda cocinada en las televisiones, que amenazaba con poner en jaque nuestras libertades democráticas y dañar muy seriamente nuestra economía.

    Copyright © DIARIO ABC, S.L.

    • Julian Perez 27 June 2016 at 11:31 am Permalink

      Bueno, sí. Parece que la caja cuadra. Menos mal. Vamos a ver qué pasa ahora, pues ese par de votos que falta para la mayoría absoluta debería ser peccata minuta, pero no necesariamente. Vivimos en el reino de lo absurdo así que ya nada me sorprende.

      • Sam Ramos 27 June 2016 at 12:33 pm Permalink

        Segun he leido hoy el Sanchez del PSOE esta demostrando ser un mal perdedor ademas de terco como una cabra y dice que ni se abstendra ni negociara con Rajoy. Los de Jodemos estan con el rabo entre las piernas y fajados entre ellos porque el feito de Errejon no estaba de acuerdo con la union con los comunistas de Izquierda Unida que de esto de unida no tiene ni un apice.
        Parece que hay un Canario diputado que sera el que si se aparta del PSOE, al que se unio para estas elecciones, puede que sea quien decida.
        Si siguen empecinados en sacar a Rajoy en contra de la mayoria que voto por el, tendran que ir a las terceras elecciones que nadie quiere.
        Repito España esta hecha un desastre por culpa del virus rojo y los perdedores envidiosos de siempre.

  11. Hector L Ordonez 27 June 2016 at 6:15 pm Permalink

    Otra presidencia del PP acabara con Espana.

  12. el inagotable 29 June 2016 at 2:57 pm Permalink

    Lo siento por apartarme del tema, pero esto me parece comico.

    No se pierdan como Fidel, en una asamnlea, impacta al amigo Edu, con una de sus “genialidades”.

    Copio:

    … se paró un estudiante de Ingeniería Pecuaria a dar el típico discurso de compromiso, pero Fidel lo interrumpió con una pregunta: – ¿Qué tú crees del cruzamiento del búfalo de pantano y la vaca Holstein?

    El muchacho le respondió: – Bueno Comandante, con ese cruzamiento logramos un F-1 que dará más carne por la parte del búfalo y más leche porque la vaca Holstein es una raza de alta producción lechera.

    Después Fidel le preguntó nuevamente: – ¿Y cómo garantizarías que se estableciera una nueva raza con esas características?

    La respuesta del estudiante fue:

    – Comandante, con los F-1 resultantes del cruzamiento, hacemos un programa intensivo de inseminación artificial para los F-2 que servirían de base para el establecimiento de la nueva raza vacuna.

    Fidel sonrió y le volvió a preguntar: – ¿De que especialidad de la pecuaria tú eres?

    Respuesta del compañero: – Comandante yo pertenezco a la especialidad de ganado bovino.

    Al final de la historia, Fidel aclaró que la estrategia del joven estudiante no podía realizarse porque el búfalo y la vaca Holstein eran dos especies animales distintas, por tanto solo producirían un híbrido estéril, como los mulos,

    ——–
    Ja, Ja, Ja, Ja,. !Genial como todo lo del Comandante en Jefe! No estuve presente en esa memorable asamblea, pero ya que estamos lejos, me permito formularle a Fidel una estrategia diferente,

    “Bueno, Comandante, aunque estamos viejos los dos, pero ya que somos de una misma especie. ?Por que no se pone en cuatro patas y vamos a ver lo que sale de ese cruzamiento?

  13. Sam Ramos 30 June 2016 at 9:01 am Permalink

    Repito que echo mucho de menos la moderacion de los comentarios para que este blog no caiga en la chabacaneria.


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