13 March 2015 ~ 9 Comentarios

España: ¿Tendrá Podemos el éxito político que le vaticinan todos los sondeos?

por Ricardo Angoso

@ricardoangoso
ricardo@iniciativaradical.org

Pablo Iglesias

A tenor de lo que publican las últimas encuestas, Podemos, la formación de corte populista e izquierdista creada a semejanza de la griega Syriza, podría convertirse en la primera fuerza política en las próximas elecciones municipales y regionales a celebrar en España en el próximo mes de mayo. Pero aún hay más: todos los sondeos, incluso hasta los oficialistas, vaticinan que Podemos ya se está disputando la primera o segunda plaza en el caso de que las elecciones generales fueron convocadas anticipadamente. 

Es cierto que tan sólo son encuestas, pero no olvidemos que los estudios de opinión señalan tendencias y que, por lo general, aunque haya serios márgenes de error es muy difícil que tengan caídas más allá de leves variaciones en puntos porcentuales, tal como ocurrió con el conocido fracaso de las encuestas a favor del Partido Popular (PP) en las elecciones de 1993. Como quizás recuerden, en  todos los estudios de opinión le daban la victoria al PP y finalmente se impuso el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) por apenas tres puntos y medio (38% de los votos frente a casi un 35% de los populares). Ahora las cosas pintan bien distintas para los dos grandes partidos y el bipartidismo, que habría sobrevivido 38 largos años (1977-2015), parece destinado  a su fin tras unos años de escandalosa corrupción, agotamiento del discurso de las dos grandes fuerzas y una clase política que aparece cada vez más alejada de la realidad.

¿Cómo ha sido posible este cambio sociológico en la sociedad española? En primer lugar, la aparición de Podemos fue absolutamente oportunista, es decir, como buenos marxistas-leninistas que son sus fundadores, aprovecharon la crisis del sistema, el “momento propicio” de la estrategia leninista que llevó al triunfo de la revolución soviética, para pescar en río revuelto, y nunca mejor dicho, e intentar llegar al poder aprovechando ese torbellino de descontento creciente que se generó en las revueltas contra los recortes sociales.

Los fundadores de Podemos, entre los que destacan Juan Carlos Monedero y ese eterno fracasado procedente del trotskismo que es Jaime Pastor, procedían de Izquierda Unida (IU) y habían intentando infinidad de veces tomar las riendas en esa suerte de coalición electoral fundada por el Partido Comunista de España (PCE). Intentaron, con menos suerte que los bolcheviques, hacerse con el control de esta organización y fracasaron. Y cuando fracasaron, intentaron conformar, de la mano del antiguo coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, un nuevo partido que se denominara Izquierda Anticapitalista. Llamazares se echó atrás a última hora, "porque no tiene dos cojones", en palabras de Monedero dichas al que suscribe estas líneas, y su fueron con la misa a otra parte, fundando Podemos.

Podemos creció al calor de las protestas contra los recortes sociales, los desahucios, el omnímodo poder de una banca rescatada en la que los directivos exhibían una riqueza escandalosa, el descontento popular ante una creciente corrupción que llegó a golpear a la Casa Real y, sobre todo, ante una impunidad ante todos estos hechos que avergonzaba a cualquiera.

En la España de los socialistas y los populares también, dando ya igual Zapatero que Rajoy, se instaló la política del saqueo del Estado desde los poderes públicos y nadie respondía por ello. Los alcaldes de pequeños municipios se enriquecían en un mandato, mientras que los altos cargos de las comunidades autónomas y de casi todas las instituciones del Estado despilfarraban los fondos públicos en comidas, regalos, viajes y toda suerte de lujos y dispendios sin ningún control. Esto ocurría al tiempo que a millones de ancianos, con pensiones de miseria, se les obligaba a pagar las medicinas y se les castigaba con todo tipo de subidas en los servicios públicos.

De aquellos barros, de tanto abuso desmedido y poca autocrítica por parte  de una clase política envilecida y vendida al becerro de oro, vienen estos lodos. Aquí nadie es inocente, Podemos no es la causa de la crisis del sistema político español nacido en la Transición democrática, sino es la consecuencia de dicho proceso al que llevaron unos políticos irresponsables y alejados de lo que debía sido su servicio al bienestar general de la Nación.

GOBIERNOS DE COALICIÓN, COMO OCURRE EN TODA EUROPA

¿Y qué consecuencias tendrá este cambio sociológico? El primero, claro está, es que el bipartidismo se agota y llega a su fin, tal como  se vio en las últimas elecciones al Parlamento Europeo -que no fueron una encuesta, sino algo real-, en las que las dos grandes fuerzas (PP y PSOE) no llegaron ya al 50% de los votos. La segunda consecuencia es que, al igual que ocurre en otras partes de Europa sin que haya grandes cataclismos, es que estaremos abocados a la formación de grandes coaliciones – de dos o tres partidos a tenor de lo que hoy señalan los sondeos- y donde las fuerzas nacionalistas tendrán un papel fundamental a la hora de decidir quien liberara el ejecutivo. 

Y la tercera es que un parlamento fragmentado y atomizado, siempre siguiendo el guión de los sondeos conocidos, la izquierda llevaría la delantera, ya que la mayor parte de los escaños parece que va a quedar en sus manos y ahí está por ver si el PSOE será capaz de superar a Podemos en diputados en el legislativo para poder presidir el gobierno; una victoria de la fuerza radical dejaría a los socialistas en un lugar muy difícil, ya que tanto formar un gobierno con los populares como con Podemos sin tener en sus manos la presidencia podría ser el abrazo del oso. 

Para concluir, y esta una profecía personal, asistimos a un nuevo ciclo en la política española en la que las dos grandes fuerzas estarán abocadas a grandes pactos y acuerdos para llegar a presidir al gobierno. Podemos será determinante pero no ganará las elecciones, sobre todo porque hay una España profunda y conservadora que quizá no se manifiesta en las encuestas y que aparece luego para sorpresa de todos en las noche electoral. Hay casi 35 circunscripciones en España en las que hay que obtener entre un 15 y un 20% de los votos para conseguir un escaño; dudo que Podemos obtenga esos porcentajes de votos en provincias tradicionalmente muy conservadoras como Salamanca, Huesca, Avila, Ourense y Huelva, por citar sólo algunos ejemplos. Podemos obtendrá buenos resultados en las grandes ciudades y podría naufragar en las medias y pequeñas circunscripciones, pero su "sorpasso" electoral será proporcional al tamaño del castigo que los votantes socialistas y populares pretendan dar a sus formaciones de siempre. Luego está la aparición de Ciudadanos, que da para otro ensayo. Y otro apunte final: las próximas elecciones son locales y regionales y es sabido que en España los electores votan de una forma diferente en estos comicios que en las generales. Veremos qué ocurre, las espadas están en alto.

9 Responses to “España: ¿Tendrá Podemos el éxito político que le vaticinan todos los sondeos?”

  1. Sam Ramos 13 March 2015 at 9:28 am Permalink

    De que se jode España no me queda la menor duda. Y el famoso Estado de Bienestar del que tanto hablan se ira bolinas como nuestro bien recordado Matias Perez.

  2. menendag05 13 March 2015 at 7:01 pm Permalink

    Las espadas están en alto, pero algunas están tan melladas por el mal uso y tan sucias, fétidas y oxidadas que su capacidad para el combate resulta muy limitada. El tratamiento empleado para su recuperación es tan burdo, desacertado y desprovisto de estrategias convincentes que en nada contribuye a su rescate.
    Las alianzas, por ambas partes, solo conseguirán el triunfo si en sus programas teóricos y resultados prácticos materializan, al menos en unos mínimos razonables las aspiraciones de los que deben elegirlos.
    Pericles

  3. Alfred 14 March 2015 at 10:09 am Permalink

    Me encanto su explicacion de como y porque se producen estos fenomenos para que surja algo como “Podemos”, es la causa de la Corrupcion , ineptitud y Pudricion de los partidos , es por eso que las Democracias que quedan en el Mundo deberian apuntar bien y hacer su trabajo de servidores publicos como sebe ser y no lleguen a caer en lo que pronto caera Espana porque no me queda dudas que ganara Podemos y con ellos el desastre , el caos , para definirlo en una sola palabra “Se Jodio Espana”, y si nose corrigen otros paises seguiran la misma senda por desgracia para ellos y para el mundo .

  4. Cecilo 15 March 2015 at 2:46 am Permalink

    La corrupcion en las democracias trae al poder a locos como los Castro,los Chavez y los Iglesias.Pao en Cuba con la corrupcion de Grau y Prio y en Venezuela con la corrupcion de AD y COPEi y sobretodo conCarlis Andres Perez etc y pudiera pasar en España con la corrupcion del PP y el PSOE
    Las democacias deben eliminar a los corruptos o perecer.Asi de sencillo es

  5. Sam Ramos 15 March 2015 at 10:49 am Permalink

    Muy buen articulo que sale hoy en el ABC:

    http://www.abc.es/espana/20150315/abci-todos-somos-derechas-201503141850.html

  6. David Albna Ramírez 16 March 2015 at 5:54 am Permalink

    EL COMUNISMO QUE VIENE

    Estupor es la palabra que he utilizado en artículos anteriores para definir una circunstancia que me sobrepasa. Cuando analizo la situación actual en nuestro país, con la amenaza del comunismo en ciernes, puede que me quede corto. Asistimos a un hecho de difícil asimilación y se me ocurren algunas apreciaciones para explicarlo: ausencia total de memoria, cosa defendible en personas menores de 50 años, y aquellos que la han perdido convenientemente. El comunismo fue una etapa que ha bañado de sangre y sometido a naciones enteras a la esclavitud. Sí, a la esclavitud. ¿Qué otra forma hay para describir lo ocurrido desde el triunfo de la revolución bolchevique en 1917?

    Stalin y la Unión Soviética

    Siguiendo un orden cronológico, hablaremos de Stalin. Promovió la lucha de clases y en su afán por destruir el capitalismo, facilitó el ascenso de Hitler al poder. Paradojas de la vida, acabó en una alianza con las democracias occidentales para frenar el avance del nazismo. Stalin gobernó la Unión Soviética de forma tiránica desde los años treinta hasta su muerte, implantando el régimen más totalitario que haya existido jamás. Fuentes fiables estiman un total de 20 millones los muertos atribuibles al régimen, aunque hay quien eleva la cifra hasta los 60 millones. Como muestra de su crueldad, el propio Lenin antes de su muerte, prefería a Trotsky para sucederle en el cargo de Secretario General del Comité Central del PCUS. Consideraba a Stalin como “muy cruel”.

    Bloque del este

    Así se le llamaba al bloque comunista del que formaban parte países del Centro y Este de Europa. Era una conjunción de partidos anarquistas y de movimientos partisanos que lucharon durante la II Guerra Mundial, que quedaron sujetos a una completa dominación bajo el auspicio de la URSS. Sería muy extenso entrar en cada uno de los países que formaron parte de ese Bloque, eran de naturaleza distinta, pero la principal aspiración de sus gobiernos era un total control del centro político, respaldado por un aparato represivo y extenso, y otorgando un papel central a la ideología marxista-leninista. Se instauró la economía centralizada, que controlaba el poder político, cuyo “único fin era cumplir con los objetivos del plan, sin tener en cuenta si existían mercados para los bienes producidos”. Recuerdo cuando oíamos hablar del gran potencial industrial de los países del bloque, especialmente de Hungría y la llamada República Democrática Alemana. Sirva como muestra de ese “gran poderío” el siguiente dato: El PIB per cápita de España, Grecia y Portugal era en 1989, año de la caída del Muro de Berlín, superior a cualquier país del bloque, incluida la URSS. Eso después de 44 años de régimen comunista. Esa economía centralizada terminó colapsando el sistema. Buena prueba de ello es que todos esos países, cuando se libraron del yugo opresor, optaron por una economía de mercado; o sea el capitalismo. Si a esto añadimos la ausencia total de libertades, y la abolición de la propiedad privada, el desastre fue total.

    Ahora nos enfrentamos al mayor reto que tiene la joven democracia española.Existe hoy en nuestro país una corriente comunista, encarnada en PODEMOS, que quiere imponer ese sistema fracasado como solución a todos nuestros males. Es una estrategia, hábilmente diseñada, para hacerse con el poder absoluto y luego aplicar sus recetas totalitarias. Sus referentes son Cuba y Venezuela.

    El comunismo es una filosofía perversa que lo único que ha conseguido ha sido provocar hambre, miseria y muerte a millones de personas en el mundo. ¿Es eso lo que quiere el pueblo español? Sinceramente no creo que sea este el caso. Pero el pueblo es soberano y tendremos que aceptar lo que decidan las urnas si es eso lo que quieren. Después, cuando lleguen las penurias, tocará llorar y será tarde.

    Debemos aprender de las lecciones que nos da la historia para no cometer los mismos errores del pasado y así avanzar hacia un mundo donde la libertad y la democracia sean el referente a seguir. Se lo debemos a las generaciones futuras.

    Termino con una cita esclarecedora de M. Castells –La nueva revolución rusa-

    “¿Qué fue el comunismo? ………. En su esencia, el comunismo se articuló como estructura de dominación del partido sobre el Estado y el Estado sobre la sociedad, por medio de una economía planificada centralmente y de una ideología totalizante construida en torno al dogma marxista-leninista. Este sistema entró en un proceso de desintegración en el conjunto del mundo durante la década de los ochenta, aunque con una diversidad de ritmos y destinos según los países y los partidos.” Traducido al lenguaje vernáculo; EL COMUNISMO NO ES UNA DEMOCRACIA

  7. Horacio Fernández Invernoz 20 March 2015 at 2:41 pm Permalink

    La agrupación política Podemos nace en España al amparo del régimen venezolano bolivariano fundado por el fallecido ex golpista militar, Hugo Chávez, inspirado en el populismo neo fascista del peronismo argentino promovido por el general Juan Domingo Perón. Ahora, Tania Sánchez, la pareja de Pablo Iglesias, el líder de Podemos, puede que quiera llegar a ser la primera dama como lo fue Eva Perón, o más tarde, Cristina Fernández de Kirchner. Todos y todas son clones del populismo.

  8. Sam Ramos 27 April 2015 at 8:51 am Permalink

    ¿Por qué Podemos comienza a no poder?

    A medida que pierde fuerza en las encuestas, los dirigentes del nuevo partido se enfrentan a un viejo dilema en las formaciones de izquierda entre las ideas que sostenían antes de ser conocidos y el pragmatismo.

    Las encuestas que se vienen publicando en las últimas semanas muestran un claro descenso de los apoyos a Podemos. Así, según los datos de Metroscopia, tras alcanzar su máximo a principios de año con un 28,2%, en el último clima social que publicó este periódico se situaría en el 22,1%. Estaríamos, por lo tanto, ante un descenso de 6 puntos porcentuales. Pero si nos detenemos en los datos brutos de los sondeos, en lo que responde la ciudadanía de forma espontánea, la caída en la intención directa de voto es algo mayor, pasando del 22,2% en noviembre de 2014 al 12,8% que obtuvo la semana pasada en una encuesta interna de Metroscopia.

    A este descenso hay que añadir un segundo elemento novedoso. Según este mismo sondeo, la semana pasada Podemos dejó de situarse como primera fuerza política en intención directa, algo que venía sucediendo desde hace seis meses. Por lo tanto, todo apunta a que Podemos comienza a no poder. La pregunta que surge a continuación es: ¿qué le está pasando al partido de Pablo Iglesias?

    Desde luego que no hay un único factor que puede explicar por completo esta caída, sino que está siendo un cúmulo de circunstancias. La primera de ellas tiene que ver con lo que se ha llamado “vieja política”. En la corta vida de Podemos, algunos de los defectos que se han señalado como propios de los partidos tradicionales han hecho su aparición en la formación de Iglesias, Errejón y Bescansa. Episodios como el caso Monedero o las luchas internas por el control de la organización nos recuerdan a los problemas que están detrás de la desafección hacia el Partido Popular y el Partido Socialista.

    Seguramente, el error ha estado en distinguir “vieja política” de “nueva política”, como si un nuevo tiempo en nuestra democracia hiciese desaparecer los ingredientes que son propios del poder. Desde que las sociedades se organizan políticamente, elementos como la disputa por el acceso al poder o el uso abusivo de éste siempre han estado muy presentes. Esto no significa que estos rasgos del poder sean deseables, sino que hay que conllevarlos. Pero Podemos ha pecado de adanismo en sus planteamientos iniciales, pensando que con ellos todo comenzaba de nuevo y nada iba a quedar de lo que es propio del poder. Así, en el momento que han perdido la inocencia, el desencanto que les aupó en los sondeos puede acabar volviéndose en su contra y muchos ciudadanos que esperaban ver en este partido algo distinto, pueden estar abandonándoles fruto de una cierta decepción.

    El segundo factor que quizás esté detrás del descenso de Podemos es el significado de sus apoyos. Dicho de otra forma: la intención de votar a esta nueva formación política (y también a Ciudadanos) es el reflejo de un estado de ánimo. La gran diferencia de PP y PSOE respecto a C’s y Podemos es que los primeros son partidos políticos y los segundos, por ahora, sólo son eso: estados de ánimo. Desde luego que esta distinción da cierta ventaja a las nuevas formaciones políticas. De hecho, es por ello por lo que han subido como la espuma en las encuestas: porque son el reflejo de un deseo de la ciudadanía, pero no producto de organizaciones estructuradas e implantadas en los territorios.

    Seguramente, el error ha estado en distinguir “vieja política” de “nueva política”

    ¿Y cuál es el estado de ánimo de los españoles? En la medida que no existen liderazgos sólidos que sean capaces de diagnosticar qué nos está pasando y qué retos tenemos como sociedad, la ciudadanía se encuentra totalmente desorientada. Y es en esta confusión donde las intenciones de voto a Podemos y a Ciudadanos se están alimentando. Pero hay un segundo rasgo que también define al estado de ánimo de los españoles: la volatilidad. La velocidad a la que se están produciendo los acontecimientos en los últimos tiempos está provocando que la opinión pública cambie con mucha celeridad. Por ello, no debería extrañarnos que un ascenso a los cielos a gran velocidad pueda verse seguido por un descenso a la tierra con la misma rapidez.

    El tercer factor que quizás explique la oportunidad que está perdiendo Podemos es su proceso de construcción y reclutamiento de cuadros. Muchas de las asambleas locales y regionales se están nutriendo principalmente de antiguos miembros de Izquierda Unida, de Izquierda Anticapitalista, etcétera… De hecho, los principales dirigentes de Podemos provienen de estas formaciones políticas. Esta cuestión no es baladí, puesto que genera algunos interrogantes relevantes: ¿han renunciado a su ideología inicial al cambiar de siglas? O, ¿siguen defendiendo postulados más propios de la extrema izquierda de la que provienen?

    Su respuesta a estas dudas ha sido cambiar el terreno de juego, diciendo que lo importante ahora no es ser de izquierdas o de derechas, sino que estamos ante la defensa del pueblo frente a la casta. Así, han construido un discurso que huye de los ejes de competición política e ideológica más tradicionales, situando el campo de juego en otro escenario. Pero lo cierto es que, a pesar de sus esfuerzos, la ciudadanía los identifica con un partido situado en la extrema izquierda. En el último clima social de Metroscopia, en una escala de 0 a 10, siendo 0 extrema izquierda y 10 extrema derecha, los encuestados situaban a Podemos en el 2,2.

    En cambio, en ese mismo sondeo la media ideológica de los españoles aparecía en el 4,7, más cerca de posiciones moderadas. De hecho, es en ese espacio ideológico donde se viene situando la sociedad española desde el comienzo de la democracia.

    Los españoles se sitúan mayoritariamente en el centro-izquierda, muy lejos de los extremos

    Pero no es sólo cuestión de donde les ven los españoles en las encuestas. Las elecciones de Andalucía han revelado que, por ahora, el espacio electoral que ocupan es el que ha tenido Izquierda Unida en sus mejores años. Si sumamos los votos y los escaños que obtuvieron Podemos e Izquierda Unida el pasado 22 de marzo, vemos que alcanzan la cifra del 21,7% y 20 diputados. Estas cifras son muy similares a las que obtuvo IU en su mejor momento en las elecciones autonómicas de 1994.

    En definitiva, el acierto que tuvieron los dirigentes de Podemos en diagnosticar qué le estaba pasando a la sociedad española durante esta crisis, se está viendo contrarrestado por factores que impiden el aprovechamiento de esta ventana de oportunidad. Seguramente, de los tres factores que aquí se señalan, el más relevante es la ausencia de un proyecto político compartido por la mayoría de la ciudadanía.

    Como los sondeos vienen mostrando en los últimos 35 años, los españoles se sitúan mayoritariamente en el centro-izquierda y muy lejos de las posiciones extremas. Además, fruto de esta moderación, los datos de opinión pública muestran que la ciudadanía no desea una ruptura total con el pasado, sino que esperan que nuestros problemas como país sean solucionados. Ello implica reformas profundas, pero no enviar al baúl del olvido la mejor etapa de nuestra historia.

    Pero asumir estos postulados implicaría que los principales dirigentes de Podemos abandonan las ideas que vienen sosteniendo antes de ser conocidos por el conjunto de los españoles. En el caso que lo hiciesen, estarían renunciando a sus convicciones en beneficio del pragmatismo electoral y esto podría acabar siendo identificado con la “vieja política”. Tome el camino que tome, la formación de Pablo Iglesias se va a encontrar en una enorme dificultad. Está, por lo tanto, ante el eterno dilema al que se ha enfrentado la izquierda. Y es que, en el fondo, casi todo ha sucedido antes.

    Ignacio Urquizu es profesor de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid y coordina el seminario de análisis político de Metroscopia.

  9. Sam Ramos 28 April 2015 at 9:29 am Permalink

    Monedero asume su defenestración y descarta entrar en las listas de Podemos.

    Digo yo que parece que el piensa que le resulta mas beneficioso la profesion de “Consultant” en America Letrina que la de politico en España. No se le da a él muy bien eso de sus discursos baratos, tramposos, fatuos y hasta ridículos ni tampoco exponerse al escrutinio publico de sus finanzas.

    Leer aqui el articulo que aparece hoy 4-28-2015 en el ABC:

    http://www.abc.es/espana/20150428/abci-monedero-diputado-podemos-201504280844.html


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