09 October 2016 ~ 8 Comentarios

GANAMOS

por Fernando Londoño

santospazcolombiaSi señor: ganamos.

Sin un peso en el bolsillo y contra la opulencia de los que pregonaban el SI con el presupuesto nacional a su disposición.

Sin un medio de comunicación, pues que todos navegaban en la pauta publicitaria más escandalosa de todos los tiempos.

Sin un Alcalde, sin un Gobernador, sin un Inspector de Policía, que todos cumplían las consignas y órdenes impartidas desde La Habana y retransmitidas desde la Casa de Nariño.

Sin nada. Salvo el coraje que iluminó las conciencias y comprometió las voluntades de hombres sin coraza que ganaron la victoria, como dice nuestro Himno.

Que nadie se tome la victoria que pertenece al pueblo. A esa decisión honrada, valerosa hasta el heroísmo, perfectamente sabia, que seis y medio millones de personas llevaron a las urnas para decir que no se venden ni se acobardan

Fue un acto patriótico inmenso, conmovedor, glorioso.

Esos seis y medio millones de votos fueron la avanzada de guerra de un triunfo más demoledor y desconcertante. Porque se dice que el rechazo al plebiscito se ganó solo por ese puñado de votos que no tuvo más remedio que reconocer la Registraduría. Ese NO se ganó con el ochenta y tres por ciento de los colombianos que no se dejaron manipular, seducir, acobardar por ese impúdico aparato de poder que lo quiso arrollar.

El del Premio Nobel más lamentable de la Historia tendrá que entender que todo lo que pudo movilizar a favor de sus socios y amos de Cuba, de las FARC, del socialismo del Siglo XXI, fue un miserable 17%, que coincide con la favorabilidad que los encuestadores le marcan. No tiene más. No mueve más. No significa más.

El triunfo fue el del Pueblo Soberano, que según el artículo tercero de la Constituciónes donde reside la fuente de toda legitimidad. Y fue apoteósico, contundente, inequívoco.

En esa gesta para siempre memorable, el 83% de los colombianos dijo que detesta el Acuerdo Final por el que le preguntaron en el plebiscito. Porque arruina a la Nación, la envilece, la monta en una aventura comunista que rechazó siempre, la destruye moralmente. Eso fue lo que dijeron los colombianos, y valgan las repeticiones para que los corifeos de Timochenko entiendan lo que quiere decir NO.

La gente del pueblo ha descubierto la patraña. Lo que se quiere esconder detrás de ese mentiroso llamado a la Paz. Y ello es que lo dejaron sin blanca, como los clásicos usaban decir.

Para jugar a esa Paz inicua, de impunidades y miserias, los de la empresa populista se robaron al país entero. ¿Dónde está mi dinero, mi dinero, grita la gente que se pregunta a dónde fue a parar la bonanza petrolera, las decenas de miles de millones de dólares que despilfarró este Gobierno tramposo y ladrón? Qué se hizo con el producto de ese horrible endeudamiento que compromete irreparablemente las próximas generaciones de colombianos?

Por supuesto que esos gritos se pierden en el vacío. Porque todo es por la Paz. El robo incluido.

Como no hay plazo que no se cumpla, esta semana tendrá que presentar el Gobierno ante el Congreso su proyecto de Reforma Tributaria. Para el año entrante tiene un hueco fiscal de por lo menos veinticinco billones de pesos. Que sin duda atribuirá al NO que le impidió recibirlos por la falta del crecimiento económico que habría traído el SI. Hasta de eso serían capaces estos farsantes.

El pueblo paga. El despilfarro infinito de este gobierno “derrochón” como lo llamó el Presidente Uribe, lo paga el pueblo dejando de comer para pagar el IVA nuevo.

Las decenas de miles de empleos oficiales que creó Santos para mantener unida la Mesa, cuestan billones. El pueblo paga.

La adhesión de los Gobernadores y Alcaldes a Santos y al SI, la paga el pueblo. ¿De cuánto es esa factura?

La publicidad multimillonaria en los medios de comunicación, recurso infalible de todas las dictaduras, la paga el pueblo. La Paz lo merece todo.

Las obras inconclusas con presupuestos que siempre fallan porque la mermelada es para robar y no para trabajar, las paga el pueblo.

Las fanfarronadas anunciando la llegada de la Paz, las paga el pueblo.

Y no solo paga el pueblo con impuestos. Paga al precio de una salud que se robaron, de una educación monstruosamente ineficiente, del desmantelamiento de sus Fuerzas Militares y de Policía, de la reducción de los presupuestos de inversión en el campo, en la ciencia y tecnología, en todo lo que vale la pena.

El pueblo lo entendió todo y votó NO. O se abstuvo. Que fue otra manera de derrotar la impostura. Ahora viene la cascada de los impuestos nuevos. Queremos la lista detallada de los que la votarán favorablemente. Las elecciones no están lejanas. Y no hay plazo que no se cumpla.

 

8 Responses to “GANAMOS”

  1. Mario 9 October 2016 at 3:01 pm Permalink

    “El Pueblo lo entendió todo y voto NO”

    Que fue lo que entendió??? Las mentiras estratificadas que ustedes se inventaron. Que cinismo!!!!!!

  2. menendag05 10 October 2016 at 6:46 pm Permalink

    Mi impresión personal es que la abstención de más del 50% de los votantes es que ese pueblo confía poco en los actuales y futuros gobernantes ,
    ” El miedo al comunismo”, a esta altura de la historia, para conseguir alguna, aunque no sea la ideal paz y fin de la larga guerra, es tan absurda que deja poco espacio al buen entendedor.

    Yo, de veras ya no le temo a los comunistas, por una razón elemental, sencilla y actual: el comunismo, como tal, ya no existe.
    Por si fuera poco, la supervivencia de los dos únicos rezagados, el oriental y el occidental, solo contribuyen a reforzar la certidumbre, por cuanto sus sociedades ocupan los últimos lugares en el concierto de naciones del universo actual.
    Este viejo y manido recurso utilizado para generar el pánico y espantar los votos y socavar las decisiones, ha perdido su vigencia.
    Quizá sería más inteligente y útil, para conseguir votos de las masas irredentas, incluir en los programas partidistas proyectos y soluciones más cercanos a la realidad y a los justos sueños y paralelamente buscar y encontrar “remedios” sensatos, calculados sobre la base de situaciones coetáneas y objetivas en lugar de sueños inalcanzables, a través de arquetipos fracasados y sus contradicciones con la contemporaneidad y una estrategia factible en el marco de la misma conducente a un reparto más justo y posible a la vez que más estable y duradero.
    Pericles

    • Juan 11 October 2016 at 1:54 am Permalink

      Al comentarista “menendag05”, que también firma como “Pericles”:

      Quisiera hacer una observación sobre un comentario tuyo:

      “Yo, de veras ya no le temo a los comunistas, por una razón elemental, sencilla y actual: el comunismo, como tal, ya no existe”.

      Me obligas a recordarte que el acuerdo denominado “de paz” con las FARC fue diseñado en Cuba, un país cuya constitución se rige por los lineamientos del partido comunista, que allí es además el partido único.

      Cuba es un país comunista. Por tanto, el comunismo sigue existiendo y representa una amenaza real para los países de nuestra región, pues el comunismo tiene un carácter abiertamente expansionista.

      El episodio que acaba de sortear Colombia fue precisamente uno más de los intentos del comunismo para expandirse por Sudamérica.

      Espero haber sido de ayuda para ti.

      • menendag05 11 October 2016 at 5:58 pm Permalink

        En algún comentario dije que la elección de La Habana para la discusión del acuerdo, le restaba posibilidades, pero no porque ello generara una definición de lo que sucedería después, por cuanto, a la luz de la contemporaneidad en que vivimos, no creo, que ninguna persona sensata pretenda resucitar el cadáver putrefacto de un modelo económico y político, que no necesita para negar su potencial viabilidad, otra prueba más convincente que la historia universal reciente. Creo que Uribe, su partido y seguidores han aprovechado inteligentemente, esta y otras coyunturas, para rescatar una primacía política en baja, y la aspiración de reconquistar el poder
        Meterle miedo a la sociedad del presente y del futuro, en cualquier escenario, con la amenaza de una evolución al “comunismo”, suena tan ridículo y desfasado como el desacreditado apotegma de culpar a EE.UU., por medio del bloqueo, de nuestras desgracias económicas y de sus supuestas amenazas de invasión, válidas quizá en otra época y condicionales geopolíticas, pero hace mucho fuera de la orbita de sus estrategias.
        Pericles

        • Juan 25 October 2016 at 3:49 pm Permalink

          “no creo, que ninguna persona sensata pretenda resucitar el cadáver putrefacto de un modelo económico y político, que no necesita para negar su potencial viabilidad, otra prueba más convincente que la historia universal reciente”

          “Meterle miedo a la sociedad del presente y del futuro, en cualquier escenario, con la amenaza de una evolución al “comunismo”, suena tan ridículo y desfasado como el desacreditado apotegma de culpar a EE.UU.,por medio del bloqueo, de nuestras desgracias económicas”.

          Has avanzado.

          Inicialmente negabas que el comunismo existiera.
          Ahora reconoces que existe, pero niegas que se pueda expandir.

          Es como si aceptaras que los delincuentes están a las puertas de tu casa, armados hasta los dientes, pero que no son peligrosos.

          Lo que debería hacerse es un diálogo para la restitución de la democracia en Cuba. Podría hacerse en Bogotá, que es la capital de un país democrático. Colombia puede darle lecciones de libertad a la tiranía comunista que ha destrozado a Cuba.

          • Julian Perez 25 October 2016 at 4:59 pm Permalink

            Quizás lo que vemos hoy en día del comunismo es su fantasma, que deambula por Hogwarts junto con el Barón Sanguinario, su camarada.

            Pero el comunismo no es el único ¨Walking Dead¨. Fukuyama había matado… a la Historia. Y creo que, según los Mayas, desde el 2012 ya no deberíamos existir.

  3. Hector L Ordonez. 11 October 2016 at 7:25 am Permalink

    Nada deja de existir,es como el camaleon cambia de color,mientras existan hombres sobre la faz de la tierra ninguna ideologia desaparecera,

    • Julian Perez 11 October 2016 at 3:30 pm Permalink

      Con frecuencia no estamos muy de acuerdo que digamos, pero en esta ocasión no puedo estar más de acuerdo. Eso es absolutamente cierto.


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