13 January 2015 ~ 6 Comentarios

Islam: ¿Exceso de Fe o Credulidad?

por Carlos Berro Madero

Islamismo

Dice Fernando Savater que el exceso de fe puede llevar al suicidio del intelecto por falta de apertura mental; o al crimen, cuando la misma implica perseguir a quienes no la compartan.

Y agrega algo fundamental que permite separar, además, a la fe de la credulidad. “El crédulo”, dice, “está dispuesto siempre a tragarse lo inverosímil, lo raro, lo chocante o lo que le resulta más conveniente PARA HALAGAR SU VANIDAD o conservar sus privilegios”.

Pensando en este enfoque: ¿no resulta un halago para la vanidad la inmolación de los terroristas suicidas musulmanes que intentan “castigar” a quienes no profesan su religión disfrazados de “justicieros” ante medios gráficos y televisivos, para que difundan sus imágenes de asesinos armados para defenderla?

¿Cuál es el límite entre la fe y la credulidad para millones de ellos que quizá jamás han leído ni leerán el Corán y solo convalidan los delirios de líderes que lo “interpretan” libremente en su deseo de imponer explicaciones últimas y absolutas sobre la vida de los seres humanos?

Para los terroristas musulmanes pareciera que “vivir de modo que la vida no tenga ningún sentido fuese ahora el sentido de la vida” (Nietzsche). Solo parecen luchar para contribuir a la desaparición final de lo que somos todos, ellos y quienes no profesamos su fe, DEJANDO CASI SIN ESPERANZAS “CIVILIZADAS” AL MUNDO ENTERO.

Porque una idea que propicia una creencia de fe asentada sobre la destrucción de todo lo conocido -considerando su “contenido” como una blasfemia cultural-, solo permite despertar nuevos temores en seres humanos bastante sacudidos ya por los efectos de una explosión demográfica universal imparable.

Los inconvenientes que acarrea así un credo absolutista que pretende alterar las reglas de la política, reavivan las discordias habidas ya en numerosas comunidades religiosas, COMPROMETIENDO HASTA EXTREMOS ALARMANTES EL CONCEPTO NECESARIAMENTE LAICO DE “CIUDADANÍA”.

Para muchos musulmanes, el desconocimiento de las verdades del Islam es considerado como una falta grave para cualquier civilización, por lo que se dedican a organizar la demolición violenta de “otras” creencias de personas que encuentran consuelo y sostén en ellas, en su búsqueda por comprender mejor las incógnitas que depara la civilización contemporánea.

Hemos estado padeciendo por demasiado tiempo la violencia a la que nos enfrentan estos extremismos, que en modo alguno demuestran representar el verdadero espíritu de paz y convivencia que predica el Corán, y se amparan en la inocente apertura “humanitaria” de occidente, pretendiendo instaurar un régimen con el mismo espíritu teocrático que profesan en sus países de origen.

En nombre de un “todopoderoso” que está en los cielos y diciéndonos que están “ejerciendo su voluntad” (¿), los terroristas se han lanzado a asesinar a los supuestos “infieles”, exacerbando sus creencias religiosas para aplicarlas a la política y actuando en la práctica como si fuesen una verdadera mafia.

Nos preguntamos con inquietud: ¿es acaso imprescindible la religión para orientarnos ineludiblemente en el terreno de la política? A la vista de los acontecimientos preocupantes de dominio público, tenemos dudas que contemos hoy con la sensatez necesaria para dilucidarlo.

Nietzsche sostenía que buscar el sentido de la vida SOLAMENTE EN LO INMORTAL roba al presente todo el sentido instintivo y espontáneo que está constituido por una lucha contra la inminencia de una muerte inevitable, restándole importancia al perfeccionamiento de lo que somos antes que ello ocurra.

Queremos recordar finalmente una afirmación admirable de John Stuart Mill (un filósofo representativo del tan denostado “liberalismo” político), que debiera servir de guía A TODOS LOS SERES HUMANOS al respecto de cuestiones semejantes: “no pienso como tu, pero estoy dispuesto a dar mi vida para que puedas seguir pensando como lo haces”.

6 Responses to “Islam: ¿Exceso de Fe o Credulidad?”

  1. giorgio 13 January 2015 at 3:22 pm Permalink

    “el verdadero espíritu de paz y convivencia que predica el Corán”

    Me pregunto si el autor ha leido el Coran. La unica paz y convivencia que predica el Coran es para quienes se conviertan a su fe. No tengo espacio para enumerar las veces que el libro sagrado de los musulmanes invita a todo lo contrario: la violencia y el linchamiento a quien se oponga a ceptar a Allah. Varios estudios identifican entre 164 y 178 los versos que directamente justifican el Jihad (Guerra Santa)Muchos de estos versos piden textualmente luchar contra los infieles y MATAR a los que se opongan, perseguirlos, sacarlos de sus escondites y degollarlos (K 2:190-191).

    Es un insulto que un intellectual use su posicion para hablar de lo que desconoce.

    JMB

    • Carlos Berro Madero 14 January 2015 at 8:22 am Permalink

      Sin ánimo de polemizar con Ud. le recuerdo que desde el año 1143 El Corán (una de cuyas versiones sí he leído, desmoronando así su enojada presunción)ha sufrido innumerables traducciones, por lo que se considera casi imposible asegurar la veracidad absoluta de su texto, al punto que muchos expertos consideran los mismos como “interpretaciones libres”.
      Me permito acotar que muchos musulmanes a quienes he tratado suelen dar por cierta la versión de que Mahoma fué guiado por “consejeros” para que le diera a su obra un carácter de iniciación al camino recto por encima de cualquier otra cuestión.
      Muerto el profeta una gran cantidad de palabras que dicen fueron utilizadas en el texto original (que fué escrito en un lenguaje denominado “coránico”) cambiaron de sentido en el árabe moderno.
      De cualquier forma, me sorprende que se sienta insultado por quien, como yo, ha dado su opinión sobre un tema tan controvertido.
      Quizá le sea necesario aceptar la diversidad, para no contagiarse de la violencia que a Ud., (tanto como a mí), le produce dolor e indignación.
      Hasta aquí he llegado. Puede mantener Ud. su opinión, que no es la mía, y le digo lo mismo que le hubiera dicho Mill de haberlo conocido: daría mi vida para que pueda seguir pensando del modo que lo hace.

      • Abdel 21 January 2015 at 11:17 am Permalink

        Comparto la opinión del usuario “giorgio”.

        He leído el Corán, los evangelios cristianos, textos budistas e hinduistas. Pero solo en el Corán he encontrado palabras muy explicitas hacia el asesinato, el odio y la guerra hacia otras religiones y creencias, como una forma de culto a Dios. En el Antiguo Testamento (que es de origen judió, no cristiano) tambien hay palabras muy explícitas de odio y guerra pero se reconoce que fueron escritas por legisladores, escribas y reyes judiós. El peligro está cuando las palabras de odio y asesinato se las atribuyen a Dios, ya que de alguna forma queda legitimado cometer esos actos para el creyente.

        Las siguientes aleyas del Corán están en formato [sura:aleya] pudiéndose ser comprobadas en cualquier Corán.

        El Corán enseña a odiar a los que no compartan sus creencias:

        “Si alguien desea una religión diferente del islam, no se le aceptará y en la otra vida sera de los que pierdan” [3,85]

        “¡Combatid contra quienes, habiendo recibido la Escritura, no creen en Alá ni en el último Día, ni prohíben lo que Alá y Su Enviado han prohibido, ni practican la religión verdadera, hasta que, humillados, paguen el tributo directamente!” [9,29]

        “Que no tomen los creyentes como amigos a los infieles en lugar de tomar a los creyentes -quien obre así no tendrá ninguna participación en Alá-, salvo que sea para protegeros de ellos. Alá os advierte que tengáis cuidado con Él. ¡Alá es el fin de todo!” [3,28]

        “¿No ves que hemos enviado los demonios contra los infieles para que les instiguen al mal?” [19,83]

        “Concertamos un pacto con quienes decían: “Somos cristianos”. Pero olvidaron parte de lo que se les recordó y, por eso, provocamos entre ellos enemistad y odio hasta el día de la Resurrección. Pero ya les informará Alá de lo que hacían” [5,14]

        “¡Creyentes! ¡No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos! Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos. Alá no guía al pueblo impío” [9,23]

        “Los judíos dicen: “Uzayr es el hijo de Alá”. Y los cristianos dicen: “El Ungido es el hijo de Alá”. Eso es lo que dicen de palabra. Remedan lo que ya antes habían dicho los infieles. ¡Que Alá les maldiga! ¡Cómo pueden ser tan desviados!” [9,30]

        El Corán también incita a la guerra y al asesinato:

        “Matadles donde deis con ellos, y expulsadles de donde os hayan expulsado. Tentar es más grave que matar. No combatáis contra ellos junto a la Mezquita Sagrada, a no ser que os ataquen allí. Así que, si combaten contra vosotros, matadles: ésa es la recompensa de los infieles.” [2,191]

        “Hallaréis a otros que desean vivir en paz con vosotros y con su propia gente. Siempre que se les invita a la apostasía, caen en ella. Si no se mantienen aparte, si no os ofrecen someterse, si no deponen las armas, apoderaos de ellos y matadles donde deis con ellos. Os hemos dado pleno poder sobre ellos” [4,91]

        “¡Creyentes! ¡Combatid contra los infieles que tengáis cerca! ¡Que os encuentren duros! ¡Sabed que Alá está con los que Le temen!” [9,123]

        “Cuando vuestro Señor inspiró a los ángeles: “Yo estoy con vosotros. ¡Confirmad, pues, a los que creen! Infundiré el terror en los corazones de quienes no crean. ¡Cortadles el cuello, pegadles en todos los dedos!” [8,12]

        “Cuando sostengáis, pues, un encuentro con los infieles, descargad los golpes en el cuello hasta someterlos. Entonces, atadlos fuertemente. Luego, devolvedles la libertad, de gracia o mediante rescate, para que cese la guerra. Es así como debéis hacer. Si Alá quisiera, se defendería de ellos, pero quiere probaros a unos por medio de otros. No dejará que se pierdan las obras de los que hayan caído por Alá” [47:4]

        “Recompensa de quienes hacen la guerra a Alá y a Su Enviado y se dan a corromper en la tierra: serán muertos sin piedad, o crucificados, o amputados de manos y pies opuestos, o desterrados del país. Sufrirán ignominia en la vida de acá y terrible castigo en la otra” [5,33]

        Si incluso el profeta Mahoma tomaba esclavas como botín de guerra:

        “¡Profeta! Hemos declarado lícitas para ti a tus esposas, a las que has dado dote, a las esclavas que Alá te ha dado como botín de guerra, a las hijas de tu tío y tías paternos y de tu tío y tías maternos que han emigrado contigo y a toda mujer creyente, si se ofrece al Profeta y el Profeta quiere casarse con ella. Es un privilegio tuyo, no de los otros creyentes -ya sabemos lo que hemos impuesto a estos últimos con respecto a sus esposas y esclavas, para que no tengas reparo. Alá es indulgente, misericordioso” [33,50]

        Al poner estas aleyas no quiero promover el odio hacia los musulmanes, ya que ellos mismos tambien son víctimas del Islam. Mahoma solo quería mujeres, riqueza y poder, y se inventó esta pseudoreligión que instrumentalizó para conseguir sus objetivos. En la actualidad ocurre constantemente con los líderes de sectas (L. Ronald Hubbard, Sun Myung Moon, Charles Manson, etc). Solo que en aquella época y lugar se dieron las condiciones apropiadas para que germinase esta semilla malvada que es el Islam.

        Por favor, todos los musulmanes, lean esto:
        http://alianzacivilizaciones.blogspot.com.es/2012/03/carta-abierta-de-un-ex-musulman-los.html

  2. Sam Ramos 13 January 2015 at 5:33 pm Permalink

    Vean estos dos videos de la Dra. Siria Wafa Sultan y opinaran como yo que no hay mas nada que decir y solo actuar de la manera mas precisa para acabar con este mal que esta envenenando el Mundo entero:

    Los dos videos estan subtitulados en Español.

    https://www.youtube.com/embed/qhN0u8uKE-M

    https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=FyfMAiYKrs8#t=17

  3. Augusto de la Torre Casas 14 January 2015 at 2:31 am Permalink

    ¿”El verdadero espíritu de paz y convivencia que predica el Corán”? Se ve que ud tampoco lo ha leído, pues entre otras “delicias” dice: “si encontrad infieles, matadlos, hasta hacer con ellos una carnicería”. Rectifique su concepto de lo que es paz y convivencia, o su opinión sobre el Corán.

    Augusto Lázaro

  4. Sam Ramos 21 January 2015 at 1:10 pm Permalink

    American Sniper Has Created a Cultural Moment: Here’s Why

    By David French

    At 9:30 p.m. on Saturday night, a packed theater in Franklin, Tenn., was completely quiet. As the credits rolled, some folks were filing out, but many more were standing, still looking at the screen, honoring the man whose life they’d just seen portrayed on the silver screen.

    Before the movie, I’d never seen the parking lot so crowded. I had to park more than a quarter-mile away, hidden in the corner of a restaurant parking lot (hoping I wouldn’t be towed), and watched in amazement as people were streaming into the theater from parking spaces scattered far and wide. It almost goes without saying when a January movie release breaks $90 million in three days, but I felt as if I was witnessing an important cultural moment. This movie was striking a chord in America beyond any post 9/11 movie — beyond even the best of movies about the War on Terror, including Lone Survivor. I think I know why.

    First — and most important — it’s a phenomenal movie. America is awash in “message movies,” left and (recently) on the right. While there are some people who’ll attend movies just to make a statement, most of us want to see good movies, with the right statement merely an optional bonus. American Sniper is better than good. It’s one of the best war movies I’ve ever seen, and is now in the pantheon of my all-time favorite movies of any type. Bradley Cooper is outstanding, and the movie pulls off something I’ve never truly seen in a war film: It creates fully realized characters both inside and outside the combat environment. By the end of the movie, we feel that we understand who Chris Kyle was, who is wife is, what they endured, and what motivated them. They’re not one-dimensional heroes but fully realized people who did heroic things.

    Second, it tells a story that America isn’t told. I’ve beaten this drum for a while now, but one of my core criticisms of movies about the War on Terror is that they flinch — not when telling of the horrors of war for American soldiers — but when describing the true nature of the enemy. American Sniper goes where no movie has gone before in showing how the enemy uses children, kills children, and savagely tortures its enemies (Kyle discovers a torture room in Fallujah, and its portrayal is very close to reality). The movie isn’t excessively grisly (so wide audiences can see it), but one doesn’t need to show the close-up of a terrorist killing a young boy with a power drill to understand what just happened. When Kyle describes the enemy as “savages,” you know exactly why, and you agree with him.

    But it’s not just telling the story of the enemy, but also of a key reality about our soldiers that many Americans don’t get. Of course war is horrifying. There are real consequences in PTSD and survivor guilt, and for tens of thousands there are real consequences in enduring physical wounds. Your psychological reality can essentially “flip” for a time so that you become a better functioning warrior than you are husband or father (in one telling moment, Kyle lands back in Iraq for yet another deployment, and a fellow SEAL tells him “welcome home”). But here’s the thing: The vast majority of soldiers get through that trauma and emerge on the other side, often better men. At the end of the movie, we see a Chris Kyle who is a good husband and father — who is truly “home” — extending his mission of helping his brothers by helping them heal.

    This is an important story. Yes, there is grief that endures. And, yes, there are often wounds that won’t fully heal. But there is also fierce pride in service, new insights on life and our world, new appreciation for the blessings of liberty and the love of family, and many other perspectives and experiences that enrich the lives of veterans and veterans’ families. It was just as critical to see Chris Kyle heal as it was to see him suffer.

    Finally, the movie gives America something it’s lacked since the start of the war — a war hero on a truly national, cultural scale. Yes, we’ve learned the stories of Marcus Luttrell and others who’ve achieved great and heroic things, but with the success of this movie, Chris Kyle has entered the pantheon of American warriors — along with Alvin C. York and Audie Murphy — giving a new generation of young boys a warrior-hero to look up to, to emulate. After all, our kids’ heroes can’t be — must not be — exclusively quarterbacks, rappers, or point guards.

    No one is claiming that Chris Kyle is Jesus. Every human being has flaws. And he risked no more and no less than the thousands upon thousands of anonymous soldiers and Marines who fought house-to-house during their own turns downrange, but he undeniably did his job better than any man who came before him — or any man since — and he did that job as part of his selfless service to our nation. I’m thankful that my own son counts Chris Kyle as a hero.

    Leftists such as Michael Moore will rage on, and professors will judge the movie without seeing it — and all that backlash may cost the movie an Oscar — but Clint Eastwood has done something far greater than win an Oscar. He reached a great nation with a story it needed to hear.


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