01 February 2017 ~ 6 Comentarios

La Emergencia y Éxito del Populismo en un Mundo en Caos

Por Ricardo Angoso
@ricardoangoso
ricky.angoso@gmail.com

El discurso populista, bien sea de derechas o de izquierdas, asegura que los partidos políticos tradicionales no son ya capaces de dar las respuestas adecuadas a los problemas de nuestro tiempo. Los líderes populistas, como Donald Trump o Marine Le Pen, cabalgan sobre el descontento de la gente y sostienen que la democracia occidental ya no garantiza bienestar y estabilidad a todos. Con un discurso simplista y básico, argumentan que los inmigrantes quitan los puestos de trabajo a los nacionales respectivos y que las empresas que se globalizan, es decir, que invierten en el exterior, se llevan la riqueza a otras latitudes.

Porque “el populismo en ascenso de hoy es poco más que una reacción racista y xenófoba contra los partidos de la clase política tradicionales en general, pero los partidos de centro izquierda son los que han sufrido las mayores bajas. Esto ocurre, principalmente, por su propia culpa. En Estados Unidos, el Partido Demócrata ha adoptado un liberalismo tecnológico que es más del agrado de las clases profesionales que los votantes obreros y de clase media, quienes en el pasado se constituyeron en su base de apoyo. El Partido Laborista británico enfrenta un dilema similar”, resumía en una aguda reflexión el profesor Michael J.Sandel.

Contrarios a la globalización, el multiculturalismo y todo tipo de iniciativas multinacionales, como la Unión Europea (UE), los populistas defienden un proteccionismo primario, el cierre de las fronteras, el aumento de los controles con respecto a la llegada de los inmigrantes y el final de la solidaridad hacia lo que consideran problemas sin solución, como la pobreza en el Tercer Mundo. El populismo es la expresión colectiva del egoísmo como integrante de un corpus político que hace del rechazo al diferente, incluyendo aquí su cultura, su principal bandera. Los movimientos populistas alternan propuestas de izquierda y de derecha, a veces al mismo tiempo, ya que en su contradicción permanente está la clave de su éxito. Mientras menos alternativas muestran nuestros sistemas políticos y económicos actuales frente a la crisis, más éxito tienen los populistas, que se mueven como peces en el agua en los momentos de descomposición.

Porque, en definitiva, el populismo consiste en «saber y no saber, hallarse consciente de lo que es realmente verdad mientras se dicen mentiras cuidadosamente elaboradas, sostener simultáneamente dos opiniones sabiendo que son contradictorias y creer sin embargo en ambas, emplear la lógica contra la lógica, repudiar la moralidad mientras se recurre a ella”, tal como sostenía George Orwell en su novela 1984, tan actual hoy en día como el máximo líder populista global: Donald Trump.

La principal diferencia entre los populismos de izquierdas y de derechas estriba en la elección de a qué otros atacar y excluir. Los primeros suelen apuntar a las grandes corporaciones y oligarcas, mientras que los segundos eligen a las minorías étnicas y religiosas. “Aunque no se culpa solo a las élites. Sí, han traicionado a la gente, pero una manera en que lo han hecho es imponiendo la igualdad de derechos y oportunidades para las minorías, los inmigrantes y los extranjeros que “roban” trabajos, amenazan la seguridad nacional y socavan los modos de vida”, aseguraba la profesora de la Universidad de Oxford Ngaire Woods.

INFLUENCIAS DEL FENÓMENO MIGRATORIO

Sin el fenómeno migratorio en alza y descontrolado tras las numerosas crisis sociales, políticas y económicas en Oriente Medio y África nunca hubieran tenido éxito los partidos extremistas en Europa. El populismo en boga en el continente europeo, sobre todo muy exitoso en Europa del Este (Hungría, Polonia y República Checa, especialmente), mantiene que los extranjeros y los inmigrantes reciben ingentes ayudas sociales sin aportar nada y, encima, socavan los modos de vida tradicionales. “A diferencia de los partidos conservadores o socialistas tradicionales, el nuevo populismo no apela a la clase socioeconómica, sino a la identidad y a la cultura”, señalaba la profesora de la Universidad de Oxford Margaret Macmillan. El populismo utiliza a los símbolos y los manipula a su antojo, construyendo una retórica y  un discurso nacionalista estridente que apela a la recuperación de una supuesta soberanía perdida y a la idealización de un pasado idílico y mitificado en su léxico político. “Hagamos grande a los Estados Unidos, otra vez”, es el resumen perfecto de esta doctrina que exhibía el ahora presidente  Trump en su campaña hasta la Casa Blanca.

En nombre de este discurso, junto con el regreso a un autoritarismo que bebe en las aguas de su propia herencia política, Hungría y Polonia han desmantelado las garantías constitucionales y han convertido a la democracia representativa en una mera caricatura, un cascarón vacío sin contenidos sociales y ajeno a los principios morales y éticos establecidos como tales hasta ahora. Cuando los populistas llegan al poder utilizan todos los resortes a su alcance, incluido el Estado, al que ven como un “botín” de guerra, para destruir las instituciones democráticas. Igual está ocurriendo en Turquía, pero es un caso más complejo y diferente a los reseñados.

También hay una marejada de fondo, un descontento que va en alza por la desconexión profunda entre la clase política y la ciudadanía, entre los representantes y los representados, tal como ocurrió en el Reino Unido con el Brexit; golpearon a sus políticos y expresaron su malestar al Gobierno de la única forma en que podían: a través de las urnas. Tampoco la socialdemocracia y los partidos conservadores clásicos han sabido dar una respuesta a la demagogia populista, sino más bien lo contrario: con muchos de sus comportamientos, como la corrupción sin castigo, han avalado las tesis más catastrofistas de los populistas, tal como ha sido los casos de España, con Podemos, y Grecia, con la gobernante Siriza. Y, en cierta medida, este fenómeno europeo en sus orígenes tuvo su resonancia en los Estados Unidos, donde un candidato antisistema y crítico con las formas de hacer política hasta entonces, Trump, ganó las elecciones presidenciales contra todo pronóstico y se convirtió en el nuevo inquilino de la Casa Blanca.

La historia parece repetirse y esta era que vivimos tiene grandes similitudes con los años veinte y treinta del siglo pasado, en que los fascismos se hicieron con el poder sobre las ruinas de las débiles democracias de entonces. Los xenófobos que acabaron con la democracia no lo hicieron mediante la fuerza de los partidos antidemocraticos, sino por el hecho de que los líderes democráticos no lograron defender las constituciones de sus países. Estas ideas llevan a la pensadora Ngaire Woods a concluir que “el atractivo del populismo es simple. Frente a unos salaries estancados y el declive de la calidad de vida, la gente se siente frustrada, y más todavía cuando sus gobernantes siguen diciéndoles que las cosas están mejorando. Entonces aparece el populista con sus promesas de removerlo todo para defender los intereses de la “gente”, ofreciendo algo presumiblemente más atractivo que soluciones factibles: chivos expiatorios”.

Para terminar, se puede concluir, que el fenómeno populista, en emergencia y con notables éxitos politicos en todas las latitudes, tiene mucho que ver con la crisis global que afecta al individuo, que ve perder su identidad en un mundo globalizado, y conel ocaso de una forma, casi un estilo, de entender la democracia tal como se ha conocido hasta ahora. Los populistas tratan de dar respuestas, aunque sean básicas, simples y construidas sobre medias verdades, que son peor que las mentiras, a la crisis de un sistema político y económico que ya no tranquiliza de la zozobra a millones de ciudadanos. Los populistas cuestionan la democracia, como los nazis en los años treinta,y las reglas de juego existentes pero utilizan los medios democráticos para hacerse con el poder, y una vez instalados en el mismo, subvertir el orden preestablecido y fundar un nuevo régimen ya “ajustado” a sus demandas e intereses políticos. El peligro, como ya se ha dicho antes, tiene más que ver con la falta de una respuesta rotunda y contundente en defensa de la democracia por parte de los partidos tradicionales que con la fuerza real de dichos movimientos populistas.

6 Responses to “La Emergencia y Éxito del Populismo en un Mundo en Caos”

  1. johnny reday 1 February 2017 at 8:48 pm Permalink

    Lleguè a leer solo la parte inicial. Demasiadas estupideces.
    Por lo que leì es un artìculo banal. con bases en frases refritas, que no toca el punto esencial: el por què millones de personas quieren un cambio.
    Las mìas no van a ser charlas, sino hechos. Y pongo un ejemplo devastador. Pordenone, en Italia, era el corazòn industrial a la vanguardia en el Nord Est de Italia. Una àrea que entregaba a Europa el 60% de los muebles que necesitaba, y que exportaba en un mès màs neveras y lavadoras que Alemania en un año. Ademàs de plantas a nivel mundial, con export hasta Japòn, Australia, Argentina. Bueno, esa àrea està en crisis. Casi cerro la puerta la planta de sanitarios Ideal Standard, dejando en la calle 450 trabajadores. La Electrolux, coloso mundial, en su fàbrica Rex Zanussi con miles de trabajadores tiene serios problemas. El 34% de los jòvenes no consiguen un trabajo…pero en 10 años los inmigrantes en la ciudad han llegado al 16%…mientras los autòctonos emigran a Australia a cosechar manzanas o en Sudàfrica para podad viñedos, o en Canadà, Brasil, hasta, hace pocos años, en Venezuela. Que hacen en esa àrea en crisis 2000 rumenos y 1.500 inmigrantes del Ghana?? Serà que en Ghana hay guerra? En esa misma ciudad hay ancianos que escarban en la basura de los supermercados. Populismo? Abrir las fronteras? Acoger a los inmigrantes? WEstarìa usted dispuesto a abrir la puerta de su casa, entregar comida a quien ingresa, mientras sus hijos tienen hambre? Populismo? Es la invocaciòn de un cambio que exhalan millones y millones de almas que sufren!

  2. johnny reday 1 February 2017 at 8:56 pm Permalink

    Lleguè a leer solo la parte inicial. Demasiadas estupideces.
    Por lo que leì es un artìculo banal. con bases en frases refritas, que no toca el punto esencial: el por què millones de personas quieren un cambio.
    Las mìas no van a ser charlas, sino hechos. Y pongo un ejemplo devastador. Pordenone, en Italia, era el corazòn industrial a la vanguardia en el Nord Est de Italia. Una àrea que entregaba a Europa el 60% de los muebles que necesitaba, y que exportaba en un mès màs neveras y lavadoras que Alemania en un año. Ademàs de plantas a nivel mundial, con export hasta Japòn, Australia, Argentina. Bueno, esa àrea està en crisis. Casi cerro la puerta la planta de sanitarios Ideal Standard, dejando en la calle 450 trabajadores. La Electrolux, coloso mundial, en su fàbrica Rex Zanussi con miles de trabajadores tiene serios problemas. El 34% de los jòvenes no consiguen un trabajo…pero en 10 años los inmigrantes en la ciudad han llegado al 16%…mientras los autòctonos emigran a Australia a cosechar manzanas o en Sudàfrica para podad viñedos, o en Canadà, Brasil, hasta, hace pocos años, en Venezuela. Que hacen en esa àrea en crisis 2000 rumenos y 1.500 inmigrantes del Ghana?? Serà que en Ghana hay guerra? En esa misma ciudad hay ancianos que escarban en la basura de los supermercados. Populismo? Abrir las fronteras? Acoger a los inmigrantes? WEstarìa usted dispuesto a abrir la puerta de su casa, entregar comida a quien ingresa, mientras sus hijos tienen hambre? Populismo? Es la invocaciòn de un cambio que exhalan millones y millones de almas que sufren!Sabe por que el Brexit tuvo èxito? Economìa? Nooo. Negocios? Nooo… Es que la frontera con Europa no existe, y de allì ingresaban avalanchas de inmigrantes. En el lado francès del tùnel hay miles de refugiados esperando llegar a reino Unido. Para hacer que?Serà que tienen un trabajo que los espera?? Por eso UK saliò de Europa. Y hay problemas con Polonia, Rep.Checa, Hungrìa…ITALIA!!! Y tambièn Francia està amenazando. Si no hay trabajo y comida por tu gente como puede….

  3. Humberto 1 February 2017 at 11:40 pm Permalink

    Yo no entiendo porque todo el mundo se forma un arroz con mango para definir el populismo de derecha y de izquierda; siendo algo tan sencillo de caracterizar, solo con extraer las esencias, los puntos comunes de ambos.
    …………………
    Para eso solo tienes que darte cuenta que hay en común entre Bobama, Chavez, Fidel, Pablo Iglesias y Trump, Le Pen, Hitler.
    ………………….
    Un político populista alguien que sabe identificar muy bien los problemas de un país, pero en su retorica no separa el banco de problemas de la soluciones a cada uno de esos problema para que se analice su viabilidad por el votante.
    Eso es todo.
    ………………………………………
    Eso sicologicamente hace que las personas que tienen esos problemas, que han estado olvidados por los partidos les presten atención, dado que los están tocando de forma intima con sus palabras; pero no se dan cuenta que les están sobredimencionando el problema con respecto a la viabilidad de las soluciones que da el populista para cada uno de esos problemas.
    ………………………………
    Uno caso sencillo por exagerados para analizar el asunto podría ser el muro de Trump, la zafra de los 10 millones de Fidel, la toma de Rusia por Hitler a toda costa y costo, el regalo del petroleo venezolano a todos los países del ALBA para así construir el socialismo, la renta básica mínima de Iglesia o algo así en plena crisis; cosas que no son viables si son bien analizadas, pero en la que los pueblos por sus abandonos siguen en eso a estos locos como zombis para tratar de salir de sus problemas.

  4. Humberto 2 February 2017 at 12:56 am Permalink

    Desde mi punto de vista todo eso de los gringos extremistas que en el fondo representa el racista mayor, son patadas de ahogado, mas tarde o mas temprano tendrán que aceptar que la composición étnica de USA cambio para siempre; no porque los demás quisieran o pudieran, sino por su culpa, por su pretenciones de convertirce el la primera potencia mundial, porque ellos mismo necesitaban emigrantes de todo el mundo para hacer distintos trabajos calificados o no calificados (este ultimo es el preferido de la izquierda internacional anti USA bicerales,…), para que USA fuera lo que es y ahora que la casa no aguanta mas, que esta llena de ciudadanos americanos de otros colores, de otras etnias, que los han hecho perder influencia, compartir las decisiones del país, andan como locos inventado parches trasnochados con los que creen que resolverán sus perjuicios de fondo.
    http://www.univision.com/los-angeles/kmex/noticias/protestas/estalla-la-violencia-en-protesta-en-uc-berkeley-contra-un-simpatizante-de-donald-trump
    Hubiera llegado a ser USA lo que es, si no hubiera sido un país de emigrantes?
    Claro que no.
    La misma bomba atómica la construyeron practicante emigrantes, por decir algo.
    Pues bueno, dejen de quejare y asumanlo ya de una puta vez como lo que es; el precio que tuvieron que pagar para ser lo que son, es que USA no se una población homogenia como la Rusa.
    Y si no lo asumen da igual, eso esta sucediendo y no se puede parar ni con mil Trump.
    http://humbertomondejargonzalez.blogspot.com/2016/11/334-el-sincretismo-cultural-que-se-esta.html

    • johnny reday 2 February 2017 at 12:21 pm Permalink

      Convencido usted que un emigrante sueco o alemàn es igual a un emigrante de Congo o Afganistàn? Seguro que el senegalese puede ser plomero o electricista como el francès o albañil o soldador como el italiano?
      Puede ser que en un canasto no todas las manzanas sean sanas, a veces hay manzanas podridas… Serà que las manzanas sanas van a sanear las podridas?
      Cree que haya muchos àrabes o chinos inmigrados dispuestos a trabajar en algo que no sea el comercio? Y que venden…si nadie produce?
      Los italianos bajaron en las minas de Bèlgica a cavar carbòn….cuantos africanos se estàn ahora ensuciando las manos trabajando en Italia…y no digo en minas o a fundir hierro…??
      No olvide un hecho fundamental: hay pueblo que consideran el trabajo UN DERECHO, hay pueblos que consideran el trabajo UNA ESCLAVITUD! Es o
      no es?

  5. Ramiro Millan 4 February 2017 at 11:48 am Permalink

    Creo sinceramente que es necesario distinguir claramente al populismo de izquierda del de derecha.
    El populismo de izquierda es fácil advertir el mecanismo de su producción (al menos para los que vivimos estas desgracias durante décadas).
    Se trata de la inevitable consecuencia que surge de aplicar políticas socialistas en cualquiera de sus variantes que prometa estatismo, dirigismo y nacionalismo, en sociedades con culturas desapegadas al cumplimiento de las normas y reglas.
    El desorden económico producto de la ineficiencia de las instituciones y la generalización de la corrupción hacen inviables éstas políticas.
    Es ese el momento en que los dirigentes y gobernantes, ante la necesidad de mantenerse en el poder (conducidos por pulsiones que les impiden reconecer el fracaso para mantener posiciones de privilegios) caen inevitablemente en las mentiras que llegan muchas veces a ridículas para justificar las flagrantes contradicciones a las que día a día se ven más expuestos.
    Es ese el momento entonces de que estamos ante la presencia de lo que bien conocemos como POPULISMO
    Este tipo de POPULISMO es fácil advertir.
    Sin embargo, es necesario, muy necesario, reconocer que llegan al poder a través del voto consciente de la ciudadanía, lo que les da legalidad y sobre todo legitimidad.
    El populismo no comienza con la elección del dirigente, sino que llega a través del inevitable FRACASO de sus políticas.
    Si las mayorías quieren gobiernos estatistas y dirigistas, los dirigentes están obligados a ofrecerles esa posibilidad.
    Lamentablemente, el populismo más tarde o temprano llega cuando la cultura del pueblo se opone al éxito del dirigismo económico.
    Es entonces cuando aparece en escena la “racionalidad económica” que no es otra cosa que el intento de hacer entrar en razón a la ciudadanía de que la opción que ellos eligen habitualmente, no es la que más les conviene.
    De hecho, es habitual ver la utilización de la racionalidad económica (léase políticas liberales y abiertas) cuando los desastres ocasionados por la degeneración de las políticas socialistas en populismos corruptos y degradantes, las convierten en imprescindible su utilización.
    Hoy mi país está viviendo la etapa de la “racionalidad económica” forzada. Lamentablemente, una vez superada la crisis, la voluntad popular volverá a probar con experiencias dirigistas y un nuevo populismo habrá llegado, pero ésta ya es otra historia.
    Siguiendo está línea de pensamiento, el populismo de derecha, solamente puede ser considerado como tal cuando el FRACASO se ve inevitable y se intentan mantener las políticas a cualquier costo con las consecuencias que las contradicciones surgidas traerán consigo.
    Básicamente, la omisión al cumplimiento de los mandatos de las instituciones.
    La elección y el gobierno de Trump me parece que no puede ser considerado aún un POPULISMO.
    En primer lugar porque sus propuestas son las que el ciudadano conscientemente votó.
    Y en segundo lugar porque no hay forma de saber si el proteccionismo y el cuidado por mantener los valores culturales y el trabajo local de la inmigración, son políticas que necesariamente fracasarán.
    Si son políticas que pueden mantenerse dentro de la institucionalidad, no veo motivos de alarma (aunque sean enormes las posibilidades de que en el largo plazo sean contraproducentes pero es posible modificar el rumbo dentro de lo que marcan los mandatos de las instituciones).
    ¿Por qué intentar imponer la “racionalidad” si aún no conocemos la “irracionalidad populista” de Trump?
    ¿No se corre el riesgo de caer en algo mucho más PELIGROSO, como es la imposición de algo que va en contra de la voluntad popular?
    ¡¡¡¡Cuidado!!!!!
    No veo tan claro el populismo de derecha de Trump como para condenarlo antes de que este llegue.
    Tal vez sea prudente esperar un poco.
    ¿Por qué se está tan seguro de que el proteccionismo y la preocupación por la integridad cultural es POPULISMO desde el vamos?
    En fin……
    Tema para discutir largo y tendido.


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