09 November 2013 ~ 22 Comentarios

La Iglesia en manos de Francisco

por Carlos Alberto Montaner

Francisco

El papa Francisco va a revolucionar al catolicismo. Ya está en eso. La encuesta ordenada desde el Vaticano para averiguar qué es lo que creen los seglares sobre algunos temas sociales –el matrimonio gay y la adopción, los anticonceptivos, el divorcio y la comunión, las uniones de hecho, y así hasta 39 cuestiones—es una jugada maestra para desarmar al ala conservadora de la jerarquía eclesiástica enquistada en la estructura de la Iglesia.

Durante siglos, Roma se ha servido de las autoridades y de la palabra de los papas y dignidades de la Iglesia para dictar e imponer las normas morales. La institución sospechaba de la capacidad de los simples creyentes para establecer juicios de orden ético, al extremo de prohibir durante siglos la lectura de la Biblia sin autorización del cura o el obispo. Ahora, Francisco va a preguntarles su opinión a los católicos de a pie, probablemente para fortalecer sus propias opiniones, y acaso para demostrar que la Iglesia son todos, fundidos en lo que los católicos llaman el “cuerpo místico de Cristo”. Jesús es la cabeza. El resto son todos los cristianos bautizados.

Jorge Mario Bergoglio, un monarca electo dotado con enormes poderes, podía haberse aprovechado de la condición de infalibilidad que le atribuyen a los papas desde el Concilio Vaticano I de 1870, pero no ha querido hablar ex cathedra, proclamar nuevos dogmas e imponer su voluntad. Su estilo no es ése. Por sus declaraciones (“quién soy yo para juzgar…”), y por su rechazo al boato y a los lujos, demuestra una humildad natural que ha cautivado a creyentes y no creyentes. Es un papa rompedor, pero, al mismo tiempo, parece ser un constructor de consensos.

Su carácter revolucionario no quiere decir, por supuesto, que es uno de esos religiosos conquistados por la visión marxista de la Teología de la Liberación o por la deriva chavista de este disparate ideológico. Es demasiado listo para caer en ese burdo error. Probablemente, su larga experiencia dentro del populismo peronista lo ha vacunado contra esta fatal manera de afrontar las tareas de gobierno y de entender las relaciones entre el Estado y la sociedad.

Fue todo un síntoma que se atreviera a recibir en privado al líder opositor venezolano Henrique Capriles, encuentro que casi todos los gobernantes latinoamericanos han declinado cobardemente, y que en un acto anterior hiciera colocar estratégica y públicamente a Berta Soler, una cubana “dama de blanco” de la oposición democrática para darle su bendición, mensaje que no debería pasar inadvertido al sector pusilánime de la jerarquía religiosa cubana.

¿A dónde va a llegar la revolución de Bergoglio en el Vaticano? Probablemente, muy lejos. Estos procesos de cambio se sabe cuándo y cómo comienzan, pero no cuándo y cómo terminan. La iglesia católica tiene que discutir muchos temas pendientes. Uno de ellos es el papel de la mujer dentro de la Institución.

La Iglesia hereda la vieja tradición misógina del Medio Oriente, donde la mujer vivía segregada y en un segundo plano, pero no hay nada en el cristianismo que realmente impida que puedan ser ordenadas sacerdotes, ascender a obispos, cardenales y, si se tercia, a papisas. ¿Por qué no? Si algo hizo crecer al cristianismo dentro del mundo romano fue, precisamente, su carácter inclusivo y universal. Allí cabían todos: hombres, mujeres, esclavos, libertos, niños, ancianos, blancos y negros. “Católico” quiere decir universal.

Otro tema que sacude a la Iglesia es el del celibato. ¿Por qué a un Dios misericordioso que quiere a su grey le va a complacer que los sacerdotes se priven de amar carnal y humanamente? ¿No se casaron los curas durante el primer milenio de la Iglesia? ¿Acaso “crecer y multiplicarse” no es la conducta normal de la especie? ¿No entenderían mucho mejor los problemas de las parejas y de las familias quienes tienen esa experiencia? ¿No habría menos casos de pederastia entre los religiosos si tuvieran acceso legítimo a personas del sexo opuesto?

Hace siglos, otros cristianos, con Lutero a la cabeza, un fraile agustino, emprendieron una profunda reforma religiosa. Estas son buenas preguntas para un próximo cuestionario. Pero la indagación clave acaso sea ésta: ¿le ha llegado la hora al catolicismo?

22 Responses to “La Iglesia en manos de Francisco”

  1. alina tomas 9 November 2013 at 9:44 pm Permalink

    Francisco me conmueve hasta el tuetano. Hace mucho me aleje de la iglesia y sus absurdos dogmas. He pasado por varias etapas de cuestionamientos y dudas que me llevaron a ser agnostica. Ahora-aunque a veces dudo-pienso que dios es nuestro lado luminoso o superconciencia. Que cada ser humano tiene a dios dentro.

    Gracias Carlos por este magnifico articulo.

    • Carlos Alberto Montaner 9 November 2013 at 11:08 pm Permalink

      Gracias, Alina. Yo también soy agnóstico, pero este papa, como a ti, me conmueve. Me parece que está realmente lleno de bondad y espíritu de servicio.

      • Julian Perez 10 November 2013 at 11:26 pm Permalink

        Yo no soy agnóstico. Soy, con absoluta convicción, cristiano, pues creo en el Dios bíblico, que la Biblia es un libro inspirado por Dios y lleno de sabiduría y que Cristo es el hijo de Dios y sus enseñanzas uno de los mejores legados que ha recibido la Humanidad.

        Me gusta y conmueve este Papa y creo que, al igual que Juan Pablo II, uno de los artífices de la derrota del comunismo, el legado que va a dejar va a ser muy positivo.

        Sin embargo, me resulta difícil alinearme con una religión específica. El problema es que no soy literalista en la interpretación de la Biblia. Creo que la Biblia fue INSPIRADA, pero no ESCRITA por Dios, sino por personas. Y la experiencia indica que cuando una persona ve o escucha algo y luego lo cuenta, lo hace con sus propias palabras, aportando sus propias ideas y condicionado por su aquí y por su ahora.

        Con todas las religiones me ocurre que puedo estar de acuerdo con algunas de sus interpretaciones, pero nunca con todas (no estoy de acuerdo en todo ni conmigo mismo). Pero nunca digo, como escucho decir en muchas iglesias ¨yo tengo la verdad y lo de los demás es falsedad¨.

        Esto hace que me sienta más cercano a la iglesia católica y acuda con más frecuencia a la misa católica. Por una parte, por amor y honor a la memoria de mi madre, que fue muy católica. Por otra porque he podido comprobar, quizás por su historia milenaria y por haber aprendido algo de sus errores, que es la más tolerante con otras confesiones y la que menos se cree poseedora de la verdad absoluta. Esto puede ser una sorpresa para muchos, que la condenan por su historia, pero es la realidad.

        • eddy 16 November 2013 at 2:36 pm Permalink

          Ni de lejos la iglesia católica es la “mas tolerante” con otras confesiones. Basta un ejemplo, la iglesia anglicana o episcopal es ya una iglesia católica inclusiva y diversa. Lo que Roma será con suerte en 500 años.

          • Julian Perez 16 November 2013 at 6:45 pm Permalink

            Puede ser. No las conozco todas de cerca. Mi criterio se basaba en los casos que he visto, en los templos que he visitado, o sea, en mi experiencia personal. Nunca me he relacionado con la iglesia anglicana.

            De todas las religiones que he tenido la oportunidad de conocer de cerca, la católica es la que no dice ¨todas las demás religiones son falsas¨. Francisco recientemente dijo que los ateos podían alcanzar la salvación. Pero esto no era nuevo para mí, pues numerosas veces le oía decir a los sacerdotes en la misa que hasta los budistas podían salvarse, pues lo importante eran las acciones. Eso nunca lo oigo en iglesias no católicas.

            Además, la iglesia católica es menos literalista en la interpretación de la Biblia. En eso coincidimos,

          • Julian Perez 17 November 2013 at 3:09 am Permalink

            De pronto se me ocurrió un paralelismo. El burgués gentilhombre de Moliere, aunque no lo sabía, hablaba en prosa. Yo personalmente pienso que se puede considerar cristiano a todo aquel cuyas acciones estén en consonancia con las enseñanzas de Cristo, pues ¨hablan en prosa¨, aunque a veces no sepan que lo hacen. La religión a la que se adscriban me resulta secundaria.

            Prefiero a los que se comporten como cristianos, crean lo que crean, que a los que se declaren cristianos y no se comporten como tales. Creo que esto está en el espíritu de algunas de las declaraciones que ha hecho Francisco y eso es lo que he creído entender en muchas misas.

  2. Danilo Garcia 10 November 2013 at 10:12 am Permalink

    Gracias Carlos por el articulo. A hasta este momento no tenía una opinión clara sobre el Papa, salud y que dios te bendiga.

    • Carlos Alberto Montaner 10 November 2013 at 6:17 pm Permalink

      Gracias, Danilo. Lo importante es que este papa dure lo suficiente para llevar a cabo las reformas que muchos católicos recaman.

  3. Julian Perez 10 November 2013 at 3:31 pm Permalink

    A veces me pregunto si Francisco piensa convocar el Coincilio Vaticano Tercero. Lo creo posible. El Segundo fue hace ya más de medio siglo y el mundo ha cambiado mucho desde entonces. La historia se acelera. Y el Segundo ni siquiera llenó todos sus propósitos iniciales pues Juan XXIII, que lo convocó, se murió a mitad de camino y fue Pablo VI quien lo terminó.

    Francisco va a ser un Papa polémico. Parece que va a despertar amores y odios viscerales a ambos lados del espectro político, no dejando a nadie indiferente. (El Coincilio Vaticano II también fue polémico y, hoy, por hoy, hay muchos que consideran que no fue nada bueno para la iglesia)

    Todo lo cual, si se considera que las enseñanzas de Cristo también fueron y son así (despiertan amores y odios viscerales y no dejan a nadie indiferente) resulta sumamente interesante.

    • Carlos Alberto Montaner 10 November 2013 at 6:16 pm Permalink

      Así es. Gracis por el comentario. Tal vez Francisco convoque al Concilio Vaticano III. Al primero lo echó a perder la guerra franco-prusiana. Al segundo, la muerte de Juan XXIII, aunque produjo algunos resultados buenos y otros no tan buenos. Ahí se empezó a incubar la Teología de la Liberación, culminada luego en Medellín. El III sería muy vibrante y mostraría las lógicas divisiones de opinión que existe en una institución transnacional con más de dos mil años de existencia.

  4. Francisco Yaniz 10 November 2013 at 4:24 pm Permalink

    Todo lo dicho por Montaner es cierto, pero hay algo mas que Montaner soslaya: su opción por los desposeídos, que entronca con lo que empezó siendo una religión de esclavos. Para qué la iglesia vuelva a sus raíces , debe renunciar al poder temporal y convertirse en conciencia crítica del reino de este mundo. Yo, que también he sido durante mucho tiempo agnóstico, estoy pensando muy seriamente volver a la iglesia que me alimentó espiritualmente de niño . Creo que este Papa es lo mejor que le ha pasado a la Iglesia desde la conversión de Constantino. Te recomiendo, Carlos Alberto, que te leas el artículo del New York Times de hoy sobre el disgusto de los católicos conservadores norteamericanos con sus dichos y hechos.

    • Carlos Alberto Montaner 10 November 2013 at 6:11 pm Permalink

      Gracias. Francisco. Tu tocayo es un gran personaje. Es cierto, el ala conservadora del catolicismo no está contenta con Francisco. Este mismo artículo, publicado en otros países, ha generado críticas muy severas. Hay católicos que piensan que la Iglesia no es misógina por el culto a María. Otros se indignan por proponer el análisis del celibato. El argumento que utilizan es curioso: si yo pongo en duda la capacidad de los curas para analizar los problemas de la familia o de la pareja, cómo me atrevo a analizar el celibato si no lo practico. En fin: la gran reforma, si llega, será precedida de una gran discusión.

      • Julian Perez 10 November 2013 at 11:37 pm Permalink

        Y otros conservadores (no católicos) consideran que aboga por la redistribución de la riqueza al estilo liberal y lo critican por ello. (Inclusive analistas cuya opinión, en general, respeto mucho).

        Yo no lo creo así. Nada hay de malo en redistribuir riqueza cuando el acto es voluntario, y el Papa aboga por la redistribución voluntaria, en actos de generosidad. El problema es cuando el Estado se convierte en el redistribuidor, lo hace con el dinero de otros y la recepción de lo distribuído obedece más a comprar voluntades y crear una clientela aportadora de votos que a ayudar realmente a los necesitados.

    • Julian Perez 10 November 2013 at 11:59 pm Permalink

      No he leído el artículo. Lo haría por la recomendación, pues el tema me interesa, así que gracias por ella, pero necesito el link.

      Debo decir que tengo ciertas reticencias con el New York Times (prefiero el Wall Street Journal de calle) pero no le tengo tanto rechazo como el que le tengo a todo lo que dice, escribe o filma Michael Moore (la sola mención de su nombre me da deseos de vomitar). Tengo menos estómago que el amigo Montaner, que resistió largas entrevistas nada menos que con Ramonet y Edmundo García. Yo no podría. Si Montaner resiste una entrevista con Moore le escribo al Papa para que lo proclame santo.

  5. Kenia Campano 10 November 2013 at 8:07 pm Permalink

    Creo que “Francisco” es el revolucionario que estaba necesitando la iglesia para salvarse como institución. Igualmente soy agnóstica, pero me interesan los problemas de la iglesia por su importancia y trascendencia en el mundo. Francisco está cada vez más cerca de los hombres y sus problemas, desde su condición de hombre ( leáse SER HUMANO), es la única manera de no excluir, de no condenar, de no juzgar. He seguido su desempeño, escribí sobre su liderazgo en mi página. Gracias Carlos Alberto. Gracias!

  6. Lorena Liendo 10 November 2013 at 9:57 pm Permalink

    Saludos desde Venezuela.
    De este artículo, hasta los comentarios están buenos. Como la Sra. Tomas y algunos de ustedes, honorables posteadores, he pasado mis momentos de dudas por esos incomprensibles dogmas de la iglesia. Aunque aún me defino católica, es cierto que hasta de la misa me he alejado, por falta de identificación y mucho hartazgo. Comparto con ustedes la simpatía que este Papa me genera y, aún cuando abrigo dudas acerca de la factibilidad en el corto plazo de algunas de las posibles (y necesarias) reformas, su nombramiento es signo del deseo de transformación de una institución que se reconoce (en su fuero interno), agotada y bastante ajada. Hay un hálito de esperanza y de renovación.
    Aprovecho para reconocer al Sr. Montaner toda su trayectoria y maravilloso estilo de escritura. Gozo un montón mientras me informo, formo mi opinión y sigo creciendo como persona ¡Gracias!

  7. Julian Perez 11 November 2013 at 12:20 am Permalink

    En todos los post que puse, tan concentrado estaba en el tema, que se me olvidó decir lo más importante: ¡excelente artículo! Gracias, amigo Montaner.

  8. Miguel 11 November 2013 at 2:11 am Permalink

    Con todo el dolor de mi corazón asisto a este artículo, publicado en medios que tengo como medianamente serios (como Libertad Digital) en el que se demuestra que cuando alguien habla de aquello que no conoce en absoluto e intenta pontificar sobre ello (nunca mejor dicho), se arriesga a hacer el más absoluto de los ridículos.
    No voy a entrar en temas de doctrina católica, pero su artículo está plagado de clichés, de tópicos, de buenismo. Se agradecería que se documentara más la próxima vez que intentase escribir algo medianamente coherente sobre el catolicismo.

    PD: el asunto del sacerdocio femenino, por mucho que le pese, está CERRADO doctrinalmente dentro de la Iglesia Católica, lo cerró Juan Pablo II con su Carta Apóstolica ORDINATIO SACERDOTALIS y como esta Sagrada institución no es la casa de tócame Roque, evidentemente no va llegar otro Santo Padre y contradecir a uno anterior en asuntos de doctrina.

    Si tiene tiempo y ganas, se pasa por aquí y, “si tiene ojos para leer, que lea”

    http://infocatolica.com/blog/apologeticamundo.php/1112301045-ipor-que-las-mujeres-no-puede

    Y a usted y a sus comentaristas, por favor, seriedad. Extra Ecclesiam nulla salus. Y si piensan que soy un “Católico carca ultramontano de la caverna” es que no han entendido nada de nada.

  9. ana maria 11 November 2013 at 10:28 am Permalink

    No se porque esa cerrazón de intentar que la Iglesia catolica cambie, ya se produjo el cambio con Lutero, se puede ser cristiano y no catolico. En cualquier caso este papa va a sorprender a más de uno que ahora lo jalea con tanto entusiasmo.
    Tampoco entiendo, el afán de ligar celibato a pederastia. Supongo que el como hombre lo sabrá, no me creo que cualquier señor se vea inducido a cometer ese tipo de aberraciones solo porque no pueda irse a la cama con su señor@. Bien porque no pueda o no quiera, y no me estoy refiriendo a los curas, un hombre que tiene que cuidar a una mujer enferma y no puede acostarse con ella, ¿va a violar niñas?

  10. Uno que llega... 11 November 2013 at 12:28 pm Permalink

    Estimado Señor,

    Con el debido respeto, y ánimo de crítica de su exposición, no de su persona, pocas veces había visto en un sólo artículo, semejante colección de ideas con una inconsistencia, falta de lógica y arbitrariedad como su artículo. (esto me va a aburrir, pero…

    en primer lugar, usted se declara agnóstico, y sin embargo se atreve a juzgar aquello que desconoce, o deja entrever que desconoce, como es la doctrina católica. Como tantas veces han hecho aquellos que quieren atacar la doctrina Católica, engarza de manera torpe argumento e ideas inacabadas de la doctrina Católica. Realmente no sé si seguir, no se puede razonar con aquellos que ni tan siquiera quieren distinguir, y eso es lo que usted hace, una mezcolanza de ideas y conceptos expresados de forma incompleta que no tienen ningún sentido, no sólo desde el punto de vista de la Iglesia, si no incluso desde el punto de vista de la simple lógica.

    Tan solo le aclararé una cosa que usted dice al final, y que es un claro ejemplo de lo que usted hace, que es tergiversar ideas y conceptos. Efectivamente, dice usted bien, hace siglos hubo una serie de cristianos que comenzaron una profunda reforma religiosa, pero lo que no menciona es que esas reformas dieron lugar a otras religiones que no son la Católica. Claro, igual es eso lo que Francisco pretende…

  11. Juan Ramón 11 November 2013 at 3:09 pm Permalink

    De acuerdo en casi todo, sr. Montaner. No obstante, la cuestión del celibato se le escapa a usted de largo. Sobre todo, si lo mide al modo humano, racional o “bio-lógico”. Tampoco sirve aquí la revisión histórica (p.e., que los mismos apóstoles tenían mujer, etc.). Es lo que pasa cuando se habla de temas que escapan lo racional.

    Sobre el porqué del celibato, la referencia es el Evangelio de San Mateo (Mt 19,10-12). Cristo lo deja claro y… “Quien pueda entender, que entienda.”
    Un saludo cordial.

  12. Jon B. Lindeman, Sr. 12 November 2013 at 8:33 pm Permalink

    Dear Mr. Montaner:

    I appreciate your column and comments I read in today’s The Miami Herald. I am an agnostic which occurred shortly before having completed my undergraduate degree at Bethany College, Bethany, WV (a fine college). Having said that, my late-wife, Noel (we were high school sweethearts), passed away 10 years ago this coming Monday at the age of 64 and she was a devout Roman Catholic till her dying breath. Indeed, she rarely missed a Sunday Mass. Even during the last several years of declining health, I would drop her off and pick her at church so she could attend Mass. Anyway, I would like you to know, I believe she would have agreed 100 percent with your and the new Pope’s positions. Additionally, since Pope Francis became Pope, I have been tremendously impressed by his “announcements” and, indeed, courage. May he endure, live long and succeed in accomplishing these long overdue changes. Jon B. Lindeman, Sr., sends


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