05 June 2013 ~ 12 Comentarios

Los acuerdos de La Habana y el póker de Juan Manuel Santos

Casi todo el mundo se ha apresurado a saludar los presuntos acuerdos de La Habana entre el gobierno de Juan Manuel Santos, presidente de Colombia y las narcoguerrillas de las FARC. Desde Joe Biden, vicepresidente de Estados Unidos, hasta Nicolás Maduro, discutido gobernante de Venezuela, han reaccionado con entusiasmo ante lo que parece ser el primer pacto entre las partes.

Sin embargo es difícil ser optimistas, dado que los acuerdos a los que se lleguen tendrán luego que ser sancionados por los electores en referéndum y ser aprobados por la Corte Constitucional, de manera que no se quiebren las leyes del país.

Para muchos colombianos, además, resultaría inexplicable, que mientras el coronel Luis Alfonso Plazas Vega, condecorado por haber recuperado el Palacio de Justicia en 1985 de manos de la guerrilla, esté preso en una cárcel colombiana acusado de uso excesivo de la fuerza y de la desaparición de presuntos elementos subversivos, delitos que él niega vehementemente haber cometido, ciertos narcoguerrilleros asociados a muertes y secuestros atroces, que incluyen daños gravísimos a menores, consigan reintegrarse impunemente en la vida pública sin siquiera pedirles perdón a sus víctimas.

Naturalmente, en todos los procesos de pacificación se sabe que es necesaria una dosis de perdón y olvido, pero es esencial, junto el abandono previo de las armas, el arrepentimiento sincero y público, y hasta ahora, lejos de verse una actitud de ese tipo en las narcoguerrillas, lo que se percibe es un hábil manejo de las relaciones públicas, donde parece que el objetivo de las FARC, el brazo armado del Partido Comunista, no fuera la toma violenta del poder a cualquier costo, sino llevar a cabo una reforma agraria y velar por los intereses de los obreros.

Mi opinión es que el presidente Juan Manuel Santos no ha debido darles a las narcoguerrillas el trato de interlocutor legítimo, y mucho menos permitir que asuman la posición de superioridad moral que han logrado en las negociaciones, aunque todavía falta un gran recorrido para llegar al final.

Ojalá se logre lo mejor para Colombia. Cuentan que Juan Manuel Santos es un gran jugador de póker. Veremos si es verdad o si acaba por perder la partida.

12 Responses to “Los acuerdos de La Habana y el póker de Juan Manuel Santos”

  1. Felix Vega 5 June 2013 at 6:58 pm Permalink

    Nadie discute que el Santo es un buen jugador de poker lo importante es que la casa donde se esta celebrando esta partida esta arreglada de antemano.Muy ingenuo del Santo pensar que cuba sea un lugar neutro para jugarse el futuro de Colombia.

  2. miriam morales 5 June 2013 at 7:45 pm Permalink

    EL MUNDO ESTA CADA DIA MAS LOCO. QUE ESOS ASESINOS, NARCOTRAFICANTES ESTEN NEGOCIANDO “PAZ” EN, NADA MAS Y NADA MENOS, QUE EN EL PAIS, CUBA, MADRE DEL TERRORISMO EN AMERICA Y OTROS LUGARES DEL MUNDO.

  3. john jairo 6 June 2013 at 12:47 am Permalink

    Yo creo señor Montaner que para comprender al presidente Santos, hay que ser colombiano. Esta es la unica posibilidad que tiene colombia para lograr la paz, Cueste lo que cueste… Lamento que ud traiga a colacion y/o compare lo que hizo el coronel Plazas, con lo que hace la guerrila, total los guerrilleros, estan fuera de la ley, encambio el coronel es parte de la fuersa publica, y traiciono el pais…

    • Eduardo Jo 12 June 2013 at 2:45 pm Permalink

      Pues más de la mitad de los colombianos no comprenden al presidente Santos, o sea ser o no ser colombiano no aporta mucho.

  4. Henry Briceno 6 June 2013 at 11:30 am Permalink

    Carlos Alberto, coincido con tu analisis y las implicaciones de esta actitud innecesariamente blandengue del Sr Santos. Yo nunca he podido entender por qué el Sr Santos adopto esa postura débil ante una guerrilla que estaba muy cerca de su derrota militar. Me parece que de haber seguido las políticas del Sr Uribe, de no negociar hasta haberlos derrotado totalmente, constituye un enorme fraude, un costoso error para Colombia y Latinoamérica.

  5. juventino 6 June 2013 at 2:28 pm Permalink

    Yo entiendo que es un sinsentido tratar de pactar con estos criminales, pero mucho menos discutir temas generales sociales, politicos, etc. Las FARC no tienen validez moral para el tratamiento que reciben, y la ingenuidad del gobierno al acercarse al problema desde este angulo traera consecuencias nefastas a largo y mediano plazo para la sociedad.
    Un tratamiento mas equilibrado y feliz seria aplicar metodos como los de los Etarras en Espana. Simplemente lograr la rendicion del grupo criminal y, tal vez entonces, buscar alguna posible inclusion en la vida ciudadana sin impunidades de ningun orden. El crimen debe pagar.

  6. Raul Sanz Machado 7 June 2013 at 12:01 am Permalink

    Se necesita un energico cocktail de detergente, creolina y acido muriatico para desinfectar la hediondez politica que emana el “mar de la felicidad” insolita sede para la concertacion de la paz (?) entre Colombia y las guerrillas.

  7. cubana 7 June 2013 at 10:22 pm Permalink

    El comentario que hace el Sr John Jairo si es que esiste de verdad ese Sr es lo mas horrendo que he escuchado en mi vida Primero para comprender a el presidente Santos no necesariamente hay que ser colombiano lo que se necesita es ser un ciudadano respetuoso de la paz de la libertad de los pueblos ser una persona humana y que se concientize del dolor y el sufrimiento de los pueblo causados por la violencia y ser una persona leal y sobre todo tener una vision clara del futuro .La paz Sr Jairo no se logra cueste lo que cueste porque si se logra asi no es paz la paz requiere de muchos factores y mucha voluntad por las partes involugradas pero sobre todo mucho respeto a las victimas y sus familias en una paz hay que tener la voluntad del perdon pero no la impinidad a los asesinos que realizaron los asesinatos masacres y secuestros del pueblo Y respecto al coronel es un traidor y fuera de la ley estoy de acuerdo pero no es mas que los guerrilleros estos son tambien traidores a la patria y a su pueblo porque son guerrilleros luchando en contra de la ley son terroristas poniendo bombas y matando al pueblo inocente (mujeres ninos y ancianos)son narcotraficantes envenenando los pueblos con sus drogas y enriquesiendose con el dinero de la misma dinero sucio y mal habido y delincuentes de la peor calana secuestrando a inocentes pidiendo rescates y en ocaciones cogiendo el dinero y no entregando al reen Desalojando campesinos de sus tierras o forzandoles a irse por tomar sus tierras como parte de su zona de operaciones Para todo esto no es necesario ser colombiano yo no soy colombiana pero me duele lo que ha sufrido el pueblo colombiano y es muy irrespetuosamente de su parte y mas siendo colombiano que se esprese de esa forma Colombia requiere de una paz pero una verdadera paz una paz duradera donde todos den lo mejor para que se mantenga pero no una paz de papelito y despues los asesinos anden suelto el las calles burlandose de las victimas de esta guerra y de los desaparecidos y los familiares de los mismos Esa paz no la quiero para colombia ni para ningun pais ni creo que los amantes de la paz y la vida esten de acuerdo con una paz que cueste lo que cueste

  8. Carlos Portillo 9 June 2013 at 1:48 am Permalink

    Ningún país desarrollado USA, Inglaterra, Alemania, Japón y la misma España han negociado con terroristas, y menos con narco terroristas como son la FARC, sólo nosotros los latinoamericanos que no terminamos de sacarnos ese complejo de pensamiento izquierdizante, lo que va a pasar es que las FARC pacificadas tratarán de tomar el poder vía electoral para destruir las instituciones como pasó en Venezuela cuando Rafael Caldera en su primer gobierno negoció con la guerrilla y ésta poco a poco fue penetrando y atacando la institucionalidad que fue parte del caldo de cultivo que consiguió Chávez para llegar al poder, hoy lleno el gobierno de ex guerrilleros e izquierdosos de los 60″´s.

  9. ORLANDO 9 June 2013 at 1:16 pm Permalink

    Cuando los comunistas se sienten fuertes, no negocian con nadie,nada.Imponen sus fuerzas hasta destruir al contrario sin contemplaciones y sin dialogo.Se sientan solo a negociar, cuando la situacion le es desfavorable y comienzan a utilizar posiciones de aparente altruismo para ganar tiempo y llevar la discusion a temas favorables.Si las FARC desean una solucion, deben comenzar por deponer las armas y entonces negociar su futuro y aceptar y pedir perdon por los crimenes que cometieron, al elegir la violencia para conseguir sus fines.Gobernar en Democracia no es tarea facil y los comunistas no saben ni nunca aprenderan a hacerlo por mil razones.De Santos se burlaran como de los anteriores,las cartas de los comunistas siempre estan marcadas,esa es su naturaleza,lo que hay que hacer es no sentarse a jugar y no permitirle que participen en el juego ni de observadores.

  10. SB 10 June 2013 at 3:07 pm Permalink

    El tal “proceso de paz” se ha hecho sin ni siquiera contar con la opinión de los colombianos de a pie en forma de plebiscito o al menos de encuesta informal. Se nos ha dado la espalda y no se nos ha pedido opinión, lo peor es que las FARC-HP tienen según varios entes encuestadores, una imagen negativa de casi el 99% entre los ciudadanos.

    Los políticos que fueron a hablar a La Habana, como buenos burócratas están buscando tácticas electoreras para reelegirse o limpiar su imagen, en especial internacionalmente. Pero en el otro lado, los narcoterroristas de las FARC-HP son unos pordioseros armados que llevan más de cincuenta años cometiendo cualquier cantidad de crímenes contra el pueblo que juran amar, son responsables de decenas de miles de homicidios, secuestros, abusos sexuales, reclutamiento de menores, atracos, extorsiones, atentados contra la infraestructura y las fuerzas armadas, y como si fuera poco, responsables en buena parte, del paramilitarismo y de la mala imagen de Colombia en el exterior.

    Ahora, engordando y emborrachándose en La Habana buscan la impunidad para sus delitos y que les den participación política para imponer un modelo económico siempre fracasado. Pero los colombianos no queremos que Colombia se vuelva como Venezuela en este momento o peor como Cuba y no lo vamos a permitir. Hay que decir las cosas como son, los guerrilleros son terroristas, no los queremos, y con el terrorismo no se puede negociar, solo merecen la cárcel o morir enfrentados con las fuerzas armadas. El perdón solo lo pueden dar sus víctimas o Dios si creen en él.


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