06 April 2020 ~ 31 Comentarios

Nuestras fallidas etiquetas políticas

Por José Azel

Como liberal clásico, o libertario en el léxico político estadounidense, a menudo me siento frustrado con etiquetas políticas que no identifican mi creencia en la supremacía de nuestros derechos naturales, o mi interpretación de la libertad, principalmente frente al gobierno. Encuentro confuso e inconsistente el uso estadounidense de etiquetas políticas como izquierda-derecha o liberal-conservador.

En el uso actual estadounidense, los términos “izquierdista” o “liberal” se utilizan para definir a quienes creen que el gobierno debe jugar un papel vasto, y abogan por el uso del poder coercitivo del gobierno para alcanzar una sociedad más igualitaria. Etiquetamos como “derechista” o “conservador”, a quienes argumentan que el papel del gobierno debe basarse en el pensamiento de los Padres Fundadores: un gobierno limitado, preocupado principalmente por proteger nuestras vidas, libertades y propiedades.

Hago hincapié en el “uso actual estadounidense” porque histórica y geográficamente esas etiquetas han tenido significados diferentes. Sin embargo, es una incongruencia filosófica  desear que el gobierno desempeñe un mayor papel en nuestras vidas, a la vez que se quieren mayores libertades personales. Por definición, a mayor expansión del gobierno, menos libertad.

Los términos “izquierda” y “derecha” se originaron en la Revolución Francesa (1789) cuando los miembros de la Asamblea Nacional se dividieron en partidarios del Rey (y la religión), sentados a la derecha del presidente; y los partidarios de la revolución, sentados a su izquierda. En aquel momento izquierda y derecha no indicaban ideología política, sino solo la disposición de los asientos en la legislatura. Los sentados a la izquierda se autodenominaron “republicanos”, mientras quienes ocupaban los asientos a la derecha se refirieron a sí mismos como “conservadores”. No fue sino hasta principios del siglo XX que las palabras “izquierda” y “derecha” representaron ideologías políticas.

Similarmente, el término “liberalismo” se originó a principios del siglo XIX en las Cortes de Cádiz, España, donde los liberales introdujeron reformas que abogaban por la libertad de contratación remplazando los privilegios feudales. Los liberales reconocieron los derechos de los propietarios y favorecieron a la clase media comercial eliminando privilegios para la iglesia y la nobleza. A diferencia del uso estadounidense actual, el liberalismo español adoptó la teoría política del gobierno limitado y la filosofía de John Locke, Adam Smith y Thomas Jefferson.

Por otra parte, el conservadurismo histórico mantiene que la sociedad es preferente y superior al individuo, y que el poder debe conferirse, no a individuos, sino a instituciones como el Estado o la Iglesia. Históricamente, el conservadurismo implica más gobierno, necesario para mejorar al individuo imperfecto. En las Cortes españolas, los defensores del poder estatal se llamaban Serviles, y representaban los privilegios de los regalistas y del rey Fernando VII.

En la mayor parte del mundo actual, el liberalismo sigue representando la supremacía del individuo y el conservadurismo la supremacía del Estado. Desafortunadamente, en el uso estadounidense, el término liberalismo significa algo en contradicción con sus raíces históricas. En EE.UU., el liberalismo y la izquierda favorecen un papel gubernamental más amplio, y el conservadurismo y la derecha representan un gobierno limitado.

¿Cómo se conceptúan, en los Estados Unidos, los republicanos que desean una menor participación del gobierno en la economía, pero un mayor control en los asuntos sociales? ¿Son liberales o conservadores? O, ¿en qué vertiente política colocamos a los demócratas que quieren que el gobierno no se entrometa en nuestra vida privada (como debería ser), pero que respaldan amplias regulaciones gubernamentales en actividades comerciales? ¿Cuál es nuestra afiliación partidaria si somos conservadores fiscales y liberales sociales? ¿Cómo podemos favorecer simultáneamente más y menos libertades personales?

Como partidario de las libertades individuales, los mercados libres y el gobierno limitado, yo preferiría para esa filosofía política el término “liberal”, apelando a un derecho histórico. Desafortunadamente, quedamos obligados a llamarnos “liberales clásico”, “liberales de mercado” o libertarios.

El objetivo de las etiquetas políticas debería ser identificarnos de acuerdo con nuestras preferencias por más o menos gobierno. Las etiquetas políticas deberían ser una expresión abreviada y precisa de nuestra filosofía política. Entonces, ¿qué les parece “libertarios” para los amantes de la libertad y “serviles” para los amantes del gobierno?

31 Responses to “Nuestras fallidas etiquetas políticas”

  1. Víctor López 6 April 2020 at 6:09 pm Permalink

    Las gentes en general razonamos poco, Azel. Cuanto menos razonamos más deseamos que las necesidades básicas nos las cubran otros, sea por medio de que nos garanticen un trabajo remunerado (capitalismo de masas), o por sumisión a un estado todopoderoso y benefactor (fascismo o comunismo). El grupúsculo con vocacion completamente liberal e interesado en su autorrealización encuentra su nicho principalmente en las democracias liberales, que con mayores o menores libertades le permitan un margen de maniobra.

    Este sistema de gobierno que permitió los más altos índices de realización personal se dio principalmente en los Estados Unidos de América en las décadas posteriores a la segunda guerra mundial, y con algunas limitaciones al capital hasta nuestros días. Creo que asistimos a los últimos estertores del individualismo liberal. Pero…

    …peeero jajaja, soy muy optimista en el devenir. Mi optimismo es principalmente de origen bioquímico, lo digo de esta forma porque las endorfinas en mi cerebro se desenvuelven de tal forma (sin que pueda yo administrarlo) que me hacen suponer el futuro de esa forma. Habrá muchísimos reacomodos, penalidades de todas formas y pérdidas económicas incalculables. Pero también se decantarán lo hombres y con la ayuda de la tecnología también sus afinidades. Habrá mucho por hacer, se cierra en historia maravillosa y comienza un futuro fascinante. Muy cordialmente.

  2. razón vs instinto 6 April 2020 at 7:47 pm Permalink

    No existe ninguna duda de que la libertad es el mayor activo humano. Quienes la disfrutan, más bienaventurados son. Cuanto a menos libertad puede acceder el ser humano, menos dicha tiene ¿Qué duda cabe?
    Sin embargo, en el ámbito económico puede que quepan algunas reservas más allá de lo recontra demostrado esté que cuanto más libertad económica, más progreso económico se logra.
    Pero acá caben algunas preguntas que los libertarios deberían responder (y con certeza) dado que es probable que el liberalismo económico ortodoxo peque de considerar al homo sapiens mucho más naturalmente bueno de lo que en realidad es. Como no existe ni existió un país liberal ideal, no hay manera de saber si los beneficios y las dudas que expreso a continuación se hubieran dado aunque no existiera ninguna intervención estatal.
    Así, si no hubiera intervención desde organismos del Estado en la actividad económica ¿Existirían las leyes laborales que impiden la explotación laboral? ¿Habría horarios máximos de trabajo? ¿Habría distintas normas de protección de los trabajadores ante la presión patronal por más productividad? ¿No seguirían los trabajadores bajo las mismas condiciones que se dieron en los primeros años de la revolución industrial? ¿No estarían los trabajadores europeos o estadounidenses sufriendo las condiciones de los trabajadores chinos o camboyanos actualmente?
    Podría sumar cientos de beneficios sacados a la patronal que difícilmente se hubiera conseguido sin haber limitado de alguna u otra manera la libertad económica.
    Preguntas para los libertarios.

    • Víctor López 6 April 2020 at 8:16 pm Permalink

      Evidentemente se necesitan instituciones y restricciones para asegurar un marco legal, de seguridad y de salud que permitan justamente el usufructo de las libertades. Se ocupa de una cancillería, lo mismo que controles de calidad de exportación como de importaciones y muchos etc.

      …pero esto no significa que coercione las libertades, sino más bien las sustentan. Creo Ramiro, que usted está contaminado por ese populismo salvador argentino. No me mal interprete, pero fijar límites, reglas y definir el marco legal no interfiere con las verdaderas libertades humanas.

      La salud, y muy a contrapelo de la opinión de Julián y algunos otros, yo sí considero que al igual que la educación básica, la medicina debe ser un derecho constitucional, sin excluir claro esta, la mixta y o la privada. Un saludo.

      • razón vs instinto 7 April 2020 at 8:23 am Permalink

        No hay caso con ud don López.
        Su limitada capacidad de comprensión de textos y su notable predisposición típica de los insociables, lo hace caer una y otra vez en lo mismo. En la incomprensión que lo condena a la superficialidad de conceptos e ideas y en el insulto reiterativo como consecuencia inevitable de su condición mental.
        He reiterado mil veces acá que las ideas políticas y económicas ideales para los pueblos dependen de su cultura cívica y política y que para los pueblos con Culturas como la de los latinoamericanos no existe definitivamente ninguna mejor opción que aquella que más se acerque a la idea que todos tenemos del neoliberalismo (veo a su vez que ud de neoliberal tiene poco y nada al aceptar a la salud y la educación como derechos universales). Es decir, esto me hace profundamente antiperonista y antipopulista. Como mil veces lo expresé acá. Reitero por las dudas.
        Y al revés, considero como una buena opción a las políticas del Estado de Bienestar, sin descartar para nada como una tan buena como ésta a las ideas libertarias en aquellas sociedades con culturas colectivistas (aquellas en las que sus ciudadanos son cumplidores seriales de las normas, reglas y leyes como la de los países nórdicos o japoneses como ejemplos paradigmáticos).
        Empecemos de nuevo, relea los comentarios, trate de entenderlos y después opine.
        Sin insultos preferentemente.

        • Manuel 7 April 2020 at 8:32 am Permalink

          ME GUSTA MUCHO MAS LO QUE UD HACE

          Ramiro, que lo que hace y aconseja el amigo de J

          de vez en vez hay que decirle a lo que no sirve, por que no sirve

          con todas las letras, no para que lo entienda, sino para que lo vean los que estan a tiempo de entender

          para que sirve el silencio?

          para que lo ocupen los necios con sus palabras peligrosas

          • razón vs instinto 7 April 2020 at 9:04 am Permalink

            Vale hacer el intento amigo Manuel.
            Sobre todo porque es evidente que nadie tendrá interés de participar en un foro donde ante la menor divergencia de opinión, sabe que se expone a un gratuíto insulto.
            Y de hecho es lo que fácilmente se puede advertir, acá nadie se anima a opinar excepto los que participamos desde hace ya años.
            Y es comprensible que así sea, ya que es lógico que a nadie le guste ser insultado gratuitamente.
            En fin, quién le dice, por ahí cambia don López. Hasta pueda llegar a caernos bien juuuaa juuuaa ¿Por qué no?

          • Julian Perez 7 April 2020 at 9:17 am Permalink

            Amigo Manuel

            Podría estar de acuerdo hasta cierto punto, pero el problema es que llega a resultar aburrida la repetición de ciertas situaciones.

            La utilidad del silencio, en este caso, es porque parece ser que las respuestas alimentan, le dan cuerda a esas situaciones. Aún no sabemos si el total silencio pueda provocar aburrimiento de la otra parte y un cambio de tónica porque en realidad aún no se ha intentado de forma total y prolongada. Yo mismo no he sido persistente en ese empeño.

          • Julian Perez 7 April 2020 at 9:26 am Permalink

            Creo que esta es la tercera vez que posteo esta escena de ¨Twelve angry men¨ (en Cuba ¨Doce hombres en pugna¨)

            https://www.youtube.com/watch?v=TXlHKTPfLVA

          • Víctor López 7 April 2020 at 12:15 pm Permalink

            Claro que le caigo bien, Ramiro. Por algo lo definí a usted como amigazo. No cultivamos usted y yo amistad alguna, por supuesto, pero tiene usted ese don y puedo percibirlo. Si tuviera que depositar mi confianza en alguno de aquí, la depositaria en usted, aún teniendo conciencia de la impecable ética de Julián. Es falso que haya insultado a algún miembro de este blog, no utilizo exabruptos. Sí uso términos directos y hasta brutales, que a mi entender este medio nos permite, porque por sobre todo ESTO ES UN ESPACIO LITERARIO.

            Creo que les queda claro a usted y a cualquiera que tenga una actitud ética e intelectual verdadera. Un saludo.

        • Víctor López 7 April 2020 at 8:34 am Permalink

          Nada tiene que ver que sea usted anti peronista y que este embudo de la cultura populista Argentina, desarrollada justa y principalmente por el peronismo. Aquí hay seudos anticomunistas y anticastrista furibundos y usted puede observar la tremenda contaminación colectivista que tienen. Yo sí doy nombres: Cubano y Manuel.

          Luego con más tiempo me extiendo, ando en vueltas. Saludos.

        • Julian Perez 7 April 2020 at 9:57 am Permalink

          Amigo Ramiro

          Estoy de acuerdo con que deben coexistir distintos modelos de sociedad. Sin entrar en el tema de la ¨cultura¨ (pues es sabido que yo creo más en el poder de la conciencia individual que en el de la conciencia social, lo cual se deriva en mi creencia en el libre albedrío) lo que si es cierto es que, entre las diferencias individuales, están los que en la disyuntiva libertad-seguridad (con sus extremos de la libertad de la selva y la seguridad del zoológico), los hay que prefieren más libertad y los que prefieren más seguridad.

          Así pues, no me parece mal que coexistan la social-democracia con su estado de bienestar y el llamado ¨capitalismo salvaje¨ de USA (no creo que el socialismo real sea bueno para nadie). Que cada cual viva en el modelo que prefiera y por eso es bueno que existan ambos. Que se pretenda que USA sea como Europa y pierda su excepcionalidad me parece un disparate. Las preferencias migratorias hacen pensar que a muchos no les parece tan mal el ¨salvajismo¨. Lo triste es que vengan y luego se dediquen a denigrar el modelo en el que escogieron vivir.

          En lo que sí voy a diferir es en el concepto de ¨derechos¨. Hay cosas que son ¨convenientes¨ y la sociedad debe estimular, pero no son ¨derechos¨. La vida y la libertad, por ejemplo, son ¨derechos¨. Los tienes, naces con ellos. Son, como dice la declaración, ¨inalienables¨. Y la función principal de los gobiernos es proteger esos derechos. La libertad de expresión, de reunión, de culto, de prensa, de petición, en fin, todo lo que se enumera en el ¨bill of rights¨ son verdaderos ¨derechos¨.

          ¿Pero cómo va a ser un derecho algo que no se tiene y depende de la acción de otros para que se tenga? Para tener trabajo necesitas un empleador, para la educación un maestro, para la vivienda un constructor, pues rara vez alguien se construye su propia vivienda.

          Desde el principio se consideró que la educación, por ejemplo, era conveniente para la sociedad y se hizo lo posible para estimularla, pero nunca se la consideró un ¨derecho¨.

          En otras palabras. Pueden hacerse leyes para estimular esas ¨conveniencias¨ (las leyes son circunstanciales y muy cambiantes, cuando dejan de tener el consentimiento de los gobernados) pero es una mala idea considerarlos ¨derechos¨ y ponerlos en una constitución (¿se entiende mi problema con la C-40?) porque constituye un peligroso plano inclinado. Los supuestos ¨derechos¨ que crean obligaciones en otros restringen necesariamente libertades.

          • razón vs instinto 7 April 2020 at 1:03 pm Permalink

            Amigo Julián, brillante comentario.
            Pero déjeme explicarle porqué creo que a veces esos “derechos no derechos” como ud muy bien lo explica, muchas veces es necesario que sean finalmente “derechos”.
            Es fundamentalmente por una cuestión práctica, pragmatica o empírica si da éste último término utilizar.
            Si una sociedad cree mayoritariamente que son derechos, quitárselos implica necesariamente desequilibrios políticos con potenciales inestabilidades políticas peligrosas para el progreso.
            Por eso creo en el derecho a la educación y la salud universal en las sociedades capaces de tenerlas. A un sueco o alemán libertario le resulta inconcebible anular la libertad de comercio, pero también es muy pero que muy probable que no esté de acuerdo con privar a la sociedad de esos “derechos que no son derechos”. Y como tienen la suerte de ser capaces de articular todo el andamiaje necesario para disfrutar de esos “derechos”, pues bienvenidos sean.
            Lamentablemente, en las sociedades incapaces de organizarse eficientemente, aspirar a estos derechos es totalmente inconveniente por la sencilla razón de que nunca funcionan las instituciones encargadas de garantizarlos como se espera de ellas.
            Finalmente, todo termina siendo peor que cuando se deja que la libertad tome las decisiones sobre esos supuestos derechos.
            Con el paradigmático caso de Chile en latinoamerica, país liberal con pocos “derechos” pero con los mejores sistemas de salud, educación y retiro laboral de latinomérica les guste a quien les guste y les disguste a quién les disguste. Y viniendo en solamente 30 años desde el pozo de los infiernos ya que Chile hace muy poco tiempo era un país miserable.
            Mientras en todos los países adalides de los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos y últimamente de las mujeres y de los LGTB más cuántos otros derechos se les ocurre, tienen salud, educación y jubilación pauperrimos con los paradigmáticos casos de Venezuela o el Ecuador que dejó el brillante Correa y ahora estamos viendo los resultados con la mortandad del coronavirus.

  3. Manuel 6 April 2020 at 7:48 pm Permalink

    Bandwagon effect — the tendency to do (or believe) things because many other people do (or believe) the same. Related to groupthink, crowd psychology, herd behaviour, and manias.
    Bias blind spot — the tendency not to compensate for one’s own cognitive biases, or the tendency to believe that one is less affected by cognitive biases than other people.
    Choice-supportive bias — the tendency to remember one’s choices as better than they actually were.
    Confirmation bias — the tendency to search for or interpret information in a way that confirms one’s preconceptions.
    Congruence bias — the tendency to test hypotheses exclusively through direct testing, in contrast to tests of possible alternative hypotheses.
    Contrast effect — the enhancement or diminishment of a weight or other measurement when compared with recently observed contrasting object.
    Déformation professionnelle — the tendency to look at things according to the conventions of one’s own profession, forgetting any broader point of view.
    Endowment effect — “the fact that people often demand much more to give up an object than they would be willing to pay to acquire it”.[note 1]
    Exposure-suspicion bias — a knowledge of a subject’s disease in a medical study may influence the search for causes.
    Extreme aversion — most people will go to great lengths to avoid extremes. People are more likely to choose an option if it is the intermediate choice.
    Focusing effect — prediction bias occurring when people place too much importance on one aspect of an event; causes error in accurately predicting the utility of a future outcome.
    Framing — drawing different conclusions from the same information, depending on how that information is presented.
    Hyperbolic discounting — the tendency for people to have a stronger preference for more immediate payoffs relative to later payoffs, the closer to the present both payoffs are.
    Illusion of control — the tendency for human beings to believe they can control or at least influence outcomes that they clearly cannot.
    Impact bias — the tendency for people to overestimate the length or the intensity of the impact of future feeling states.
    Information bias — the tendency to seek information even when it cannot affect action.
    Irrational escalation — the tendency to make irrational decisions based upon rational decisions in the past or to justify actions already taken.
    Loss aversion — “the disutility of giving up an object is greater than the utility associated with acquiring it”.[note 2] (see also sunk cost effects and Endowment effect).
    Neglect of probability — the tendency to completely disregard probability when making a decision under uncertainty.
    Mere exposure effect — the tendency for people to express undue liking for things merely because they are familiar with them.
    Obsequiousness bias — the tendency to systematically alter responses in the direction they perceive desired by the investigator.
    Omission bias — the tendency to judge harmful actions as worse, or less moral, than equally harmful omissions (inactions).
    Outcome bias — the tendency to judge a decision by its eventual outcome instead of based on the quality of the decision at the time it was made.
    Planning fallacy — the tendency to underestimate task-completion times. Also formulated as Hofstadter’s Law: “It always takes longer than you expect, even when you take into account Hofstadter’s Law.”
    Post-purchase rationalization — the tendency to persuade oneself through rational argument that a purchase was a good value.
    Pseudocertainty effect — the tendency to make risk-averse choices if the expected outcome is positive, but make risk-seeking choices to avoid negative outcomes.
    Reactance — the urge to do the opposite of what someone wants you to do out of a need to resist a perceived attempt to constrain your freedom of choice.
    Selective perception — the tendency for expectations to affect perception.
    Status quo bias — the tendency for people to like things to stay relatively the same (see also Endowment effect and Loss aversion).[2]
    Survivorship bias — a form of selection bias focusing on what has survived to the present and ignoring what must have been lost.
    Unacceptability bias — questions that may embarrass or invade privacy are refused or evaded.
    Unit bias — the tendency to want to finish a given unit of a task or an item with strong effects on the consumption of food in particular
    Von Restorff effect — the tendency for an item that “stands out like a sore thumb” to be more likely to be remembered than other items.
    Zero-risk bias — the preference for reducing a small risk to zero over a greater reduction in a larger risk. It is relevant, for example, to the allocation of public health resources and the debate about nuclear power.
    Biases in probability and belief[edit]
    Many of these biases are often studied for how they affect business and economic decisions and how they affect experimental research.
    Ambiguity effect — the avoidance of options for which missing information makes the probability seem “unknown”.
    Anchoring — the tendency to rely too heavily, or “anchor,” on a past reference or on one trait or piece of information when making decisions.
    Anthropic bias — the tendency for one’s evidence to be biased by observation selection effects.
    Attentional bias — neglect of relevant data when making judgments of a correlation or association.
    Availability heuristic — a biased prediction, due to the tendency to focus on the most salient and emotionally-charged outcome.
    Clustering illusion — the tendency to see patterns where actually none exist, including apophenia and pareidolia
    Conjunction fallacy — the tendency to assume that specific conditions are more probable than general ones.
    Frequency illusion — the phenomenon in which people who just learn or notice something start seeing it everywhere. Also known as the Baader-Meinhof Phenomenon (from the Baader-Meinhof Gang).[3]
    Gambler’s fallacy — the tendency to assume that independent random events are influenced by previous random events. For example, “I’ve flipped heads with this coin five times consecutively, so the chance of tails coming out on the sixth flip is much greater than heads.”
    Hindsight bias — sometimes called the “I-knew-it-all-along” effect: the inclination to see past events as being predictable, based on knowledge of later events.
    Hostile media effect — the tendency to perceive news coverage as biased against your position on an issue.
    Illusory correlation — beliefs that inaccurately suppose a relationship between a certain type of action and an effect.
    Ludic fallacy — the analysis of chance-related problems with the narrow frame of games. Ignoring the complexity of reality, and the non-Gaussian distribution of many things.
    Neglect of prior base rates effect — the tendency to fail to incorporate prior known probabilities which are pertinent to the decision at hand.
    Observer-expectancy effect — when a researcher expects a given result and therefore unconsciously manipulates an experiment or misinterprets data in order to find it (see also subject-expectancy effect).
    Optimism bias — the systematic tendency to be over-optimistic about the outcome of planned actions. Found to be linked to the “left inferior frontal gyrus” section of the brain, and disrupting this section of the brain removes the bias. Article summarising this finding
    Overconfidence effect — the tendency to overestimate one’s own abilities.
    Positive outcome bias — a tendency in prediction to overestimate the probability of good things happening to them (see also wishful thinking, optimism bias and valence effect).
    Primacy effect — the tendency to weigh initial events more than subsequent events.
    Recency effect — the tendency to weigh recent events more than earlier events (see also ‘peak-end rule’).
    Reminiscence bump — the effect that people tend to recall more personal events from adolescence and early adulthood than from other lifetime periods.
    Rosy retrospection — the tendency to rate past events more positively than they had actually rated them when the event occurred.
    Subadditivity effect — the tendency to judge probability of the whole to be less than the probabilities of the parts.
    Telescoping effect — the effect that recent events appear to have occurred more remotely and remote events appear to have occurred more recently.
    Texas sharpshooter fallacy — the fallacy of selecting or adjusting a hypothesis after the data is collected, making it impossible to test the hypothesis fairly.
    Social biases[edit]
    Most of these biases are labeled as attributional biases.
    Actor-observer bias — the tendency for explanations for other individual’s behaviors to overemphasize the influence of their personality and underemphasize the influence of their situation. This is coupled with the opposite tendency for the self in that one’s explanations for their own behaviors overemphasize their situation and underemphasize the influence of their personality. (see also fundamental attribution error).
    Dunning-Kruger effect — “…when people are incompetent in the strategies they adopt to achieve success and satisfaction, they suffer a dual burden: Not only do they reach erroneous conclusions and make unfortunate choices, but their incompetence robs them of the ability to realize it. Instead, …they are left with the mistaken impression that they are doing just fine.”[4] (See also the Lake Wobegon effect, and overconfidence effect).
    Egocentric bias — occurs when people claim more responsibility for themselves for the results of a joint action than an outside observer would.
    Forer effect (a.k.a. Barnum Effect) — the tendency to give high accuracy ratings to descriptions of their personality that supposedly are tailored specifically for them, but are in fact vague and general enough to apply to a wide range of people. For example, horoscopes.
    False consensus effect — the tendency for people to overestimate the degree to which others agree with them.
    Fundamental attribution error — the tendency for people to over-emphasize personality-based explanations for behaviors observed in others while under-emphasizing the role and power of situational influences on the same behavior (see also actor-observer bias, group attribution error, positivity effect, and negativity effect).
    Halo effect — the tendency for a person’s positive or negative traits to “spill over” from one area of their personality to another in others’ perceptions of them (see also physical attractiveness stereotype).
    Herd instinct’ (or herd mentality) — a common tendency to adopt the opinions and follow the behaviors of the majority to feel safer and to avoid conflict.
    Illusion of asymmetric insight — people perceive their knowledge of their peers to surpass their peers’ knowledge of them.
    Illusion of transparency — people overestimate others’ ability to know them, and they also overestimate their ability to know others.[5]
    Ingroup bias — the tendency for people to give preferential treatment to others they perceive to be members of their own groups.
    Just-world phenomenon — the tendency for people to believe that the world is “just” and therefore people “get what they deserve.”
    Lake Wobegon effect — the human tendency to report flattering beliefs about oneself and believe that one is above average (see also worse-than-average effect, and overconfidence effect).
    Notational bias — a form of cultural bias in which a notation induces the appearance of a nonexistent natural law.
    Outgroup homogeneity bias — individuals see members of their own group as being relatively more varied than members of other groups.
    Projection bias — the tendency to unconsciously assume that others share the same or similar thoughts, beliefs, values, or positions.
    Self-serving bias — the tendency to attribute successes to internal characteristics while blaming failures on outside forces. It may also manifest itself as a tendency for people to evaluate ambiguous information in a way beneficial to their interests (see also group-serving bias).
    Modesty bias — The tendency to blame failures on oneself while attributing successes to situational factors. Opposite of self-serving bias.
    Self-fulfilling prophecy — the tendency to engage in behaviors that elicit results which will (consciously or subconsciously) confirm our beliefs.
    System justification — the tendency to defend and bolster the status quo, i.e. existing social, economic, and political arrangements tend to be preferred, and alternatives disparaged sometimes even at the expense of individual and collective self-interest.
    Trait ascription bias — the tendency for people to view themselves as relatively variable in terms of personality, behavior and mood while viewing others as much more predictable.
    Ultimate attribution error — A sub-type of the fundamental attribution error above, the ultimate attribution error occurs when negative behavior in one’s own group is explained away as circumstantial, but negative behavior among outsiders is believed to be evidence of flaws in character.
    Memory errors[edit]
    Beneffectance — perceiving oneself as responsible for desirable outcomes but not responsible for undesirable ones. (Term coined by Greenwald (1980))
    Consistency bias — incorrectly remembering one’s past attitudes and behaviour as resembling present attitudes and behaviour.
    Cryptomnesia — a form of misattribution where a memory is mistaken for imagination.
    Egocentric bias — recalling the past in a self-serving manner, e.g. remembering one’s exam grades as being better than they were, or remembering a caught fish as being bigger than it was
    Confabulation or false memory — Remembering something that never actually happened.
    Hindsight bias — filtering memory of past events through present knowledge, so that those events look more predictable than they actually were; also known as the ‘I-knew-it-all-along effect’.
    Selective Memory and selective reporting
    Suggestibility — a form of misattribution where ideas suggested by a questioner are mistaken for memory. Often a key aspect of hypnotherapy.
    Serial position effect — Serial position effect is the tendency of a person to recall the first and last items in a series best, and the middle items worst.

    Common theoretical causes of some cognitive biases[edit]
    Attribution theory, especially:
    Salience
    Cognitive dissonance, and related:
    Impression management
    Self-perception theory
    Heuristics, including:
    Availability heuristic
    Representativeness heuristic
    Adaptive bias

    See also[edit]
    Groupthink
    Logical fallacy
    Salem Hypothesis

  4. Víctor López 6 April 2020 at 10:09 pm Permalink

    Parece que la ivermectina funciona contra el coronavirus. Sobra en el mundo, es un antiparasitante extraordinario. La uso todo el tiempo para los animales. Pronto veremos qué pasa. Saludos.

  5. Julian Perez 7 April 2020 at 8:53 am Permalink

    https://patriotpost.us/opinion/69759-negative-vs-positive-2020-04-07

    Everywhere you look — from newspaper headlines, to TV “alerts,” to those too-long White House briefings, to people wearing masks in public places, there is hardly any news that isn’t negative. Stories of people not getting the coronavirus, much less stories about people who have recovered from it, are usually buried, if covered at all. This negative attitude produces its own kind of infection.

    In a 2016 article for Forbes magazine, neuropsychologist Dr. Fabian van den Berg warned that constant negativity causes stress. He wrote of the relation between stress and bad health: “If you constantly experience negative emotions you will be subjected to stress and more sensitive to stressful situations. Being positive is the best defense against stress…” Stress, he added, can harm our immune systems.

    (Sin comentatios)

    • Víctor López 7 April 2020 at 9:09 am Permalink

      A mi criterio sigue usted con el costumbrismo. Cuando las noticias son minucias y se anda rescatando lo negativo, además de un error es una necedad. Pero cuando la noticia tiene la dimensión de esta tragedia, minimizarla lleva a la muerte de más miles o millones de personas por ser inducidas a error. Los campos de concentración alemanes debían denunciase con todo su horror.

      Reconozca sus equivocaciones, Julián. Eso no demerese a nadie. Un saludo.

    • razón vs instinto 7 April 2020 at 9:16 am Permalink

      No tenga dudas de que el stress baja las defensas.
      Definitivamente es así.
      Sucede por ejemplo con otro virus extraordinariamente difícil de erradicar como el virus del herpes. Este virus ataca exclusivamente cuando al individuo le bajan las defensas y la causa número uno de bajas defensivas con reactivación de la actividad viral del herpes es el stress.
      Más claro échele agua.
      Particularmente yo “me desayuno” las malas noticias a la mañana temprano, leo todo lo malo que hay para leer de interés y después evito durante todo el día las noticias de la pandemia y económicas para así estar informado y alejado a la vez durante la mayor parte del día de todo lo que pueda provocar stress.

  6. Julian Perez 7 April 2020 at 9:10 am Permalink

    Sobre el articulo de Azel.

    Las etiquetas son una abstracción. Las abstracciones son necesarias para el pensamiento sintético, pero son una simplificación. Se omiten los detalles diferenciales para centrarse en lo común que permite una clasificación. Hay personas con pensamiento más sintético (creo ser una de ellas) y otras con pensamiento más analítico, desglosan más los detalles. Ambos tipos de enfoque se complementan y son necesarios. El conocimiento se nutre tanto del análisis como de la síntesis.

    Cuando se habla de ¨perro¨ o ¨gato¨ se piensa en la ¨perritud¨ o ¨gatitud¨, lo que tienen fisiológicamente en común esas especies y que se refleja también en su comportamiento. Eso no impide que haya gatos específicos que se comporten de una forma perruna o perros que se comporten de una forma gatuna. Sin embargo, cuando uno piensa en ¨perro¨ lo que viene a la mente es un perro específico, no la ¨perritud¨.

    En el caso que nos ocupa izquierda y derecha, hoy en día, son en efecto una excesiva simplificación, aunque no exenta de utilidad. Todo modelo ayuda a organizar el pensamiento. Dennis Prager ha dedicado varios artículos a diferenciar los ¨liberales¨ de la ¨izquierda¨. Tienen en común, en efecto, que ambos gustan del gran gobierno. Pero también tienen diferencias abismales. El partido demócrata, que era más liberal que izquierdista, ultimamente ha sido casi secuestrado por la izquierda.

    Los republicanos tienen en común (más o menos) su preferencia por el gobierno limitado, pero también agrupan tendencias bien distintas. Más o menos todos son conservadores económicos, pero no todos son conservadores sociales. Los libertarios se diferencian bastante de la derecha religiosa, por ejemplo.

    Lo paradógico es que, declarándose los demócratas como los adalides de la ¨diversidad¨, hoy por hoy son los que muestran un pensamiento menos diverso y más rechazo, y hasta censura, de cualquier idea que se oponga a las suyas.

    • razón vs instinto 7 April 2020 at 9:21 am Permalink

      Muy buen comentario.

    • Víctor López 7 April 2020 at 11:58 am Permalink

      Me quedo un poco bateado, creo que se sale del plantamiento del artículo para darle un enfoque “sociológico”. Tal vez con más tiempo releea a Azel para ubicarme mejor. Un saludo.

      • Julian Perez 7 April 2020 at 1:09 pm Permalink

        Si, es cierto, Manuel. El artículo fue un poco un ¨pie forzado¨ para esas reflexiones que, en efecto, se desviaban un poco del mismo 🙂 Soy consciente de ello. Pero tampoco se puede decir que no estuvieran relacionadas.

        • Víctor López 7 April 2020 at 1:41 pm Permalink

          Jajaja estuvo groso, Julián. Es lo mejor que se ha visto hoy por aquí jajajaja muy bueno, muy bueno

  7. José A Mirabal 7 April 2020 at 10:20 am Permalink

    Cómo dijo Boaddil ” no somos libres nunca” la tecnología nos hará menos libres perderemos nuestra privacidad. El conservatismo que es en realidad el patrón paternalista económico y espiritual ejercido por las grandes corporaciones y la religión sin los llamados controles de una sociedad liberal mantendrán el servilismo a toda costa.

  8. Víctor López 7 April 2020 at 11:54 am Permalink

    Síiiiiiii… el derecho a la salud restringe las libertades, y justamente hoy las tengo restringidas, pero estoy muy consciente y muy de acuerdo que así sea. En el inevitable conflicto entre la razón y lo humano, siempre y aun en estado de profunda dicotomía, he secundado esto último. Por eso no podría ser un nazi o un indolente ante los infortunios ajenos. Claro que restringe mis libertades contribuir a las oportunidades de vida de otros, pero las asumo como un deber, que en definitiva así es o lo entiendo. También es un derecho y un deber social y de estado, permitir que todo hombre tenga la oportunidad de realizarse en su vida, por eso mantengo un compromiso con la libertad irrenunciable y absoluto. Claro… sin sacrificar lo humano.

    Mandé a pagar ahora unas cuotas del seguro médico y social de los trabajadores, es una carga fuerte pero debo atenderla. Para mayor preocupación la esposa de uno de mis trabajadores, labora como empleada doméstica en la casa de un médico que está de cuarentena, y este domingo estuvo visitando a su marido en el galerón de los peones. Cuento esto para dejar claro que no me muevo en un plano solo literario o teórico, sino en una obligatoria comunión con la realidad, la tierra y lo humano. Incluyo a la tierra porque esta es de vital importancia en mi existencia. Saludos.

  9. Víctor López 7 April 2020 at 12:17 pm Permalink

    Claro que le caigo bien, Ramiro. Por algo lo definí a usted como amigazo. No cultivamos usted y yo amistad alguna, por supuesto, pero tiene usted ese don y puedo percibirlo. Si tuviera que depositar mi confianza en alguno de aquí, la depositaria en usted, aún teniendo conciencia de la impecable ética de Julián. Es falso que haya insultado a algún miembro de este blog, no utilizo exabruptos. Sí uso términos directos y hasta brutales, que a mi entender este medio nos permite, porque por sobre todo ESTO ES UN ESPACIO LITERARIO.

    Creo que les queda claro a usted y a cualquiera que tenga una actitud ética e intelectual verdadera. Un saludo.

  10. Manuel 8 April 2020 at 5:57 pm Permalink

    Siempre podemos mejorar, e ir aún más lejos:

    Safest sex, after New York City’s Department of Health issued an advisory recommending masturbation during the pandemic. “You are your safest sex partner,” the department noted

    • Manuel 8 April 2020 at 6:21 pm Permalink

      Mientras en UK:

      Liberation, after Britain’s Daily Mail warned women that going bra-less for weeks while quarantined at home could damage Cooper’s ligament and cause breasts to sag permanently

    • Julian Perez 8 April 2020 at 7:38 pm Permalink

      Recuerdo dos nombres que se le daban:
      -Ir al conservatorio Manuela
      -Oir a los 5 latinos

    • Manuel 8 April 2020 at 7:49 pm Permalink

      tener sexo con uno mismo es homo?

  11. Manuel 9 April 2020 at 12:08 pm Permalink

    Equilibrio, sensatez

    “ Although Las Vegas’ 150,000 hotel rooms are essentially deserted, local officials last week set up a temporary homeless shelter in an outdoor parking lot. Images of 100-plus people sleeping in concrete spaces marked to maintain social distancing sparked national outrage, after Seattle, New Orleans, and the state of California opted to rent hotel rooms for homeless people threatened by coronavirus. More than 6,500 Las Vegas residents lack permanent housing, and a 500-person Catholic Charities shelter had to close temporarily last week after a guest tested positive for Covid-19. About 50 volunteers helped prepare the parking lot, laying 24,000 square feet of carpet to serve as sleeping mats before realizing it would be impossible to sanitize. “Our entire country has seen the fact that we can’t manage this situation,” said David Riggleman, communications director for the City of Las Vegas”


Leave a Reply