17 February 2014 ~ 4 Comentarios

“O traigo la democracia o me voy con ella”

por Joaquín Pérez Rodríguez

Maduro

Cuando en los años sesenta el pueblo cubano enfrentó la incipiente dictadura fidelista lo hizo violentamente.  Era lógico, Cuba venía de años de lucha contra una dictadura brutal y los cubanos habían aprendido a exigir sus derechos a golpes.

Cuando a comienzos de este siglo el chavismo comenzó a imponerse por la fuerza, los venezolanos respondieron con la protesta cívica.  Era natural, Venezuela había gozado de un largo período democrático donde los derechos se defendiían con argumentos y actitudes mesuradas.

Pero el chavismo, al igual que el fidelismo, venía para quedarse sin importarle mucho la opinión de la gente.

En Cuba muy rapidamente el gobierno militarizó al país y  logró acabar con la insurrección a base de muertos, presos y exilados.

En Venezuela el proceso ha sido más lento.  Utilizando los fondos del petróleo, primero Chávez y ahora Maduro, compran a vastos sectores de la población, arreglan elecciones, acaban con los medios de comunicación y arrinconan a la oposición que, sin recursos económicos ni medios donde expresarse, ni apoyo de poder alguno, languidece lentamente.

Pero el sistema venezolano y el cubano son profundamente ineficientes.  Cuba era la Perla del Caribe, la azucarera del mundo y hoy en día es un país depauperado y sin futuro.

En el caso de Venezuela y a pesar de su riqueza petrolera, el país está sufriendo de carencias que hacen la vida cada vez más insoportable.  Falta la electricidad, el pan, el papel de todo tipo.  La inseguridad es rampante y la ineficiencia del gobierno se hace evidente hasta para resolver problemas elementales.

La situació general se ha deteriorado tanto que en algunas encuestas indican que las bases populares del gobierno comienzan a tambalear.

Los venezolanos han acudido a las urnas infinidad de veces porque creen que ese es el camino.  Han logrado unir a la oposición y han ganado elecciones importantes y ocupado espacios.  Hoy la oposición representa más de la mitad del electorado. Pero no ha sido suficiente. Hacía falta algo más para recuperar la democracia.

Cuando los estudiantes venezolanos, que casi siempre son los que comienzan los movimientos importantes en la historia de Venezuela y del mundo,  comenzaron a protestar por la falta de seguridad, el gobierno respondió brutalmente.  Reprimió y encarceló a muchos estudiantes.  Inmediatamente la protesta subió de tono e incluyó la libertad de sus compañeros presos.

Ahora, la situación tiende a complicarse porque el régimen de Maduro le está dando una respuesta a la cubana a una situación totalmente venezolana.

El gobieno de Maduro surgió de una elección dudosa.  Su nacionalidad primaria está seriamente cuestionada. Maduro no tiene el carisma de Chávez, ni su control sobre las fuerzas armadas.  El apoyo cubano está jugando en su contra. Y cada vez más es más evidente su responsabilidad en la debacle que vive el país.

Si la protesta estudiantil sigue, si logran el apoyo de los barrios pobres de Caracas y el resto del país, entonces la situación de protesta estudiantil tomará otro cariz y se potenciará con la situación económica y de inseguridad y el gobierno actual penderá de un hilo.

Para ello, los lideres politicos deberá apoyar el proceso en unidad,  los participantes en las protestas no deberán dejarse atrapar por las fuerzas armadas de un gobierno despiadado, y los estudiantes deberá aliarse a los barrios, incrementar sus exigencia y mantenerse en la calle.

Bassil Alejandro Dacosta Frías, primer muchacho en morir de un tiro el la cabeza disparado por un policía, le había dicho a su madre esa mañana, al salir de su casa: “O traigo la Democracia, o me voy con ella”.  Si esa es la mentalidad de la oposición, Maduro y su gobierno están en un serio peligro.

4 Responses to ““O traigo la democracia o me voy con ella””

  1. Rosita Benitez 17 February 2014 at 4:31 pm Permalink

    Excelente articulo Carlos Alberto! estoy de acuerdo contigo.

  2. Ruben Isidro Barrera Quijano 17 February 2014 at 5:11 pm Permalink

    “O traigo la Democracia, o me voy con ella”,….esas siempre han sido mis palabras en el sentido de que a los comunistas se les saca con sangre, no con ese pacifismo hipocrita y estupido ya que lo primero que hacen es eliminar cualquier vestigio de opocision, los arrinconan, les prohiben su participacion en los medios de comunicacion, les dejan sin potencial economico etc. Ya lo dijo un dia tambien Fidel Castro,…”Cuando un pueblo energico y viril llora, la injusticia tiembla”,….todo tiene un mismo significado. Frente a personas que solo les importa perpetuarse en el poder por su avaricia, no habra otro metodo de eliminarlos

  3. Pedro Pablo Alvarez 17 February 2014 at 7:33 pm Permalink

    Estoy muy de acuerdo con Carlos A. Montaner. Estos sistemas son economicamente ineficientes, pero a la vez son eficientes para estas mafias que solo aspiran a eternizarse en el poder. Estos sistemas lo primero que hacen es acabar con las fuerzas vivas de una democracia, tanto en el plano economico, como en lo politico y lo cultural, para luego creear una corte de serviles e incondicionales aduladores. Ellos saben muy bien cual es la solucion, lo que pasa que no estan dispuesto a ceder el poder.

  4. Roberto Torricella 17 February 2014 at 10:41 pm Permalink

    Yo me pregunto a estas alturas y con historia ya confirmada: ¿Que brutal dictadura existió previo al castro-comunismmo? Si hubiese sido Batista un dictador, Castro no estuviera vivo ya pues lo tuvo varias veces en la carcel y quizas tu no hubieras podido salir vivo de la carcel de Torrens puesto que tu padre no podia pagar la exigencia de $20,000 dólares que le hicieron. Ya yo te dije -y tengo evidencia- quien fue quien la pagó.

    Los cubanos tuvieron su libertad y democracia y fue el gobierno auténtico de Grau San Martín quien quebró el más elemental derecho constitucional: la vida. El “gatillo alegre” asesinaba libremente y toda esta situación fue heredada por Carlos Prío -según él mismo me contó a mi- y no la pudo resistir. Prío había perdido autoridad y sabía la infiltración comunista dentro del Partido Ortodoxo -tu padre Ernesto lo conocía también- y habló con el Dr. Remos mandando un mensaje a Batista que estaba dispuesto a entregar su gobierno a los militares. Batista le respondió que no hiciera eso pues era como dar un golpe de estado. Al producirse el asesinato de Alejo Cossio del Pino en febrero de 1952, el Capt. Garcia Tuñón va por última vez a ver a Batista y le dice que con él al frente o sin él, los militares darían el golpe. Batista, para evitar el derramamiento de sangre, decidió ponerse al frente y el golpe del 10 de marzo de 1952 se decide un 7 de marzo a las 8PM. Batista se retiró después del éxito del golpe y pasó la presidencia a Carlos Saladrigas y Zayas que no la aceptó.

    Por favor, no distorcionemos la historia real, veridical y confirmada, más de lo que los comunistas la han distorcionado.

    Un abrazo.


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