El Blog de Montaner - Page 323 of 332 - El Blog de Carlos Alberto Montaner

Bienvenido al Blog de Carlos Alberto Montaner

Carlos Alberto Montaner nació en La Habana, Cuba, en 1943. Reside en Madrid desde 1970. Ha sido profesor universitario en diversas instituciones de América Latina y Estados Unidos. Es escritor y periodista. Varias decenas de diarios de América Latina, España y Estados Unidos recogen desde hace más de treinta años su columna semanal.

31 May 2011 ~ 0 Comentarios

“A España le conviene salir de Zapatero, que es un tipo minuciosamente incompetente”

26 May 2011 ~ 0 Comentarios

El Futuro de Zapatero

23 May 2011 ~ 0 Comentarios

Elecciones en España

20 May 2011 ~ 0 Comentarios

Las revelaciones del IIEE 02

16 May 2011 ~ 0 Comentarios

SEBRELI Y GIOFFRÉ ENTREVISTAN A MONTANER PARA LA TELEVISIÓN EN BUENOS AIRES

13 May 2011 ~ 0 Comentarios

Correa entre la democracia liberal y la democracia dictactorial

El presidente Rafael Correa convocó a un referéndum para cambiar a Ecuador y acabó descubriendo que quien debe cambiar es él. Cuando redacto estos papeles no se sabe si ganó o perdió la consulta (probablemente triunfó por los pelos), pero lo importante ha sido confirmar que el país está dividido a la mitad, lo que anula la suposición de que sólo lo adversan los “pelucones” de la burguesía urbana.

No era cierto: en esa mitad que votó en su contra necesariamente hay cientos de miles de ecuatorianos de los niveles sociales más pobres, incluidos muchos indígenas, y un gran sector de la clase media. Correa no ignora, además, que si en el cómputo se tienen en cuenta las boletas anuladas o en blanco –es decir, electores que no respaldaban sus propuestas–, como suele ser la regla en ese tipo de comicios, habría salido claramente derrotado. Cambió las reglas para beneficiarse.

Si Correa fuera un estadista sereno advertiría que en el país no hay consenso para su “revolución ciudadana”, en la medida en que tras esa etiqueta se esconde el propósito de dotar al presidente de unos poderes ilimitados. La inmensa mayoría de los ecuatorianos seguramente está de acuerdo con él cuando afirma que el poder judicial está podrido –como prácticamente todo el aparato estatal–, pero la forma de adecentarlo no es entregarle toda la autoridad al Ejecutivo para que haga lo que le da la gana. El país no quiere jueces venales, pero tampoco quiere que el Presidente asuma los otros poderes que equilibran y dan sentido y forma a la estructura republicana.

La mitad de los ecuatorianos tampoco está de acuerdo en controlar las informaciones y las opiniones que vierte la prensa. De eso se encarga el consumidor con su preferencia diaria. Si no le gusta el periódico, no lo compra. Si no le gusta la estación de TV o de radio, simplemente, cambia de canal. Lo que no es de recibo es que el Presidente, obcecado por su naturaleza colérica, demande judicialmente a los periodistas que lo critican, encarcele a los ciudadanos que le enseñan el dedo medio en señal de desaprobación, y pretenda convertir a los medios de comunicación en un amable coro de sicofantes.

La función del Estado no es vigilar a la prensa sino al revés. Lo grave no es que los accionistas de un diario lo sean también de una cementera o de una fábrica de tornillos, sino que el Estado controle medios de comunicación en donde jamás van a investigar la actuación de los funcionarios públicos y mucho menos condenar al Presidente. Ahí sí existe un enorme conflicto de intereses que no es tolerable en una sociedad realmente moderna y progresista.

Lo que pretende hacer el presidente Correa –y ojalá desista tras los resultados del referéndum— es demoler los cimientos de la “democracia liberal” y sustituirlos por una “democracia dictatorial”. Y no estoy jugando con las palabras. La democracia liberal es el tipo de Estado en el que la masa consiente en ser gobernada si constitucionalmente se protegen los derechos

individuales, incluido el de propiedad, si se establece una división de poderes que limita la autoridad de los mandatarios, y si existe una economía de mercado en la que la función de producir recae, fundamentalmente, en la sociedad civil. O sea, el modelo de convivencia que encontramos en los treinta países más desarrollados y felices del planeta.

En cambio, la democracia dictatorial, descrita y defendida por el dominicano Juan Bosch en un ensayo de 1969 titulado Dictadura con respaldo popular, revivida por Chávez en el llamado Socialismo del siglo XXI, con antecedentes remotos en el despotismo ilustrado de los siglos XVII y XVIII, es un tipo de Estado en el que la autoridad, ejercida por un caudillo excepcional legitimado en las urnas por una mayoría que abdica de sus derechos y del control de sus vidas, se le impone a la masa, supuestamente para su gloria y beneficio, algo que casi nunca sucede en la práctica, porque los 30 pueblos más pobres y desdichados del planeta caen, precisamente, en esa categoría.

¿Rectificará el presidente Correa? Ojalá, pero me temo que no. Estamos ante un problema de deformación del carácter. Sé que la conducta se puede transformar, pero para ello el sujeto tiene que estar avergonzado de ciertos comportamientos negativos y no hay síntomas de que Correa sea capaz de asumir humildemente una visión autocrítica. No está en su naturaleza.

10 May 2011 ~ 0 Comentarios

Reformas en cuba

El analista Carlos Alberto Montaner opina sobre la posibilidad de que los cubanos puedan viajar al exterior sin restricciones (9 de mayo)

09 May 2011 ~ 0 Comentarios

El modelo Chileno II

Carlos Alberto Montaner habla con el ministro de la presidencia de Chile sobre la estrategia comercial del país (7 de mayo)

09 May 2011 ~ 0 Comentarios

El modelo Chileno

Carlos Alberto Montaner entrevista a Cristian Larroulet Vignau, Ministro Secretario General de la presidencia de Chile, sobre la economía (6 de mayo)

03 May 2011 ~ 0 Comentarios

Peruvians wary of Humala

BY CARLOS ALBERTO MONTANER
www.firmaspress.com

Runoffs are never good and never were. Especially for the candidate who provokes greater rejection. The balloting makes clear not what the voter wishes but what he doesn’t want.
In a runoff, you vote against someone. For example, the Peruvians gave Ollanta Humala 33 percent of the votes and Keiko Fujimori 22 percent in the first round. Shortly thereafter, a poll revealed that the distance between them when facing each other, one on one, had been reduced to eight points. The latest survey reveals that only four points separate them. The trend favors Keiko.

It is inevitable to remember the 2006 elections. In the first round of that contest, Ollanta Humala obtained 30 percent of the votes and Alan García came in second with 24. In the runoff, despite the terrible experience of his first administration (1985-1990), characterized by hyperinflation and corruption scandals, García won with 53 percent of the vote.

Why did Alan win, without being destroyed by the bad memories left by his previous presidency? He won because most Peruvians regarded Humala a radical in the mold of Venezuelan President Hugo Chávez who might drag the country toward the abyss of the so-called “21st-Century socialism,” a chaotic way to impoverish society, strain human relations and poison international ties.

In those elections, Alan García very skillfully campaigned against Hugo Chávez more than against Humala, Chávez’s man in Lima, and achieved victory.

Humala learned the lesson, and in this campaign he presents himself as a disciple of President Luiz Inácio Lula da Silva rather than Chávez. He’s no longer a carnivorous socialist, he says. He insists that he has become tame and vegetarian. But the Peruvians, if we judge by the electoral trends, don’t believe him.

When did that transformation occur in Humala’s heart and conscience? Where are the express condemnations of the violations of democratic standards and human rights that happen in Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua and Ecuador — countries that, for now, shape the map of 21st-Century socialism?

The Peruvians fear, not without reason, that Humala’s moderation is a disguise. They think that he is the same radical and dangerous wolf he always was, this time clad in a lamb’s wool coat that’s too small for him. His current discourse is not what he really believes in but what has been suggested to him by the voting experts who advise him. They are making him sing a kind of dishonest ideological karaoke.

Once installed in Pizarro Palace, suspicious Peruvians presume, Humala will begin the dismantling of the democratic system, the cutting back of freedoms and the substitution of the economic model of market and private property by something similar to Chávez’s model.

How? The Fidel Castro-Hugo Chavéz model has a method. First step will be to elevate the level of popular support above 70 percent of the population. That can be done in less than 18 months through the creation of a framework of subsidies and government aid that wrecks the economy but draws loud popular applause.

The purpose is to recruit an army of grateful stomachs, for which he would rely on the large economic reserves left by Alan García’s outstanding second term, and the help of Venezuelan petrodollars, now that the barrel of crude exceeds $100.

The script then calls for a summons to referenda to reform or revoke the Constitution, to remake Parliament and give the president special powers, until, through a majority vote, the “liberal democracy” enjoyed by the Peruvians, founded on a division of powers and the limitation of authority, is replaced by a “dictatorial democracy,” agreed to and legitimized by the governed. This monstrosity has a precedent in Roman law, when the consuls agreed to turn over all authority to a supreme leader called the “dictator.”

Will Humala manage to overcome the fears of most Peruvians? That will depend on the decision made by that high percentage of voters who prefer not to vote or to spoil their ballot rather than opt for him or Keiko.

That’s what happened in 2006: Millions of Peruvians who had sworn never to back the APRA pinched their noses and voted for García, to keep Chávez from imposing his will in Peru. In the end, it was a good decision and García governed effectively. It is very likely that the same will happen this time.

THE MIAMI HERALD
posted onmay , 02 2011