03 February 2017 ~ 3 Comentarios

PDVSA: el final de la farsa

Por Gustavo Coronel*

Un mensaje a todos los venezolanos

Como geólogo petrolero venezolano, como actor durante treinta años (1951-1981) y como observador de la  industria petrolera venezolana durante los últimos treinta y cinco años (1981-2016), deseo hacer esta advertencia y acusación formal ante mis compatriotas (chavistas y no chavistas) y ante el mundo sobre lo que considero la trágica farsa que está terminando actualmente en Petróleos de Venezuela, como resultado de los errores, la corrupción y la  traición por parte de quienes la han manejado durante los últimos 15 años.

  1. Para quienes no se han dado cuenta de lo que ha sucedido en estos 15 años en Petróleos de Venezuela, enumero sus principales fracasos:

  • La producción de petróleo ha disminuido en unos 700.000 barriles diarios, según la cifras oficiales y en casi un millón de barriles diarios según las cifras de la OPEP
  • La exportación de petróleo ha disminuido significativamente y en gran porcentaje no es cobrada en dinero efectivo, ya que es dada en pago de deudas con China y otros acreedores o dada a países bajo subsidio, como es el caso de Cuba y de otros países del caribe
  • El número de empleados se ha quintuplicado durante estos años
  • La deuda financiera de la empresa se ha multiplicado unas treinta veces
  • Las refinerías están operando a  menos del 50% de su capacidad instalada y están en malas condiciones de mantenimiento
  • La calidad del petróleo producido y comercializado se ha deteriorado de manera dramática, debido a la declinación de los campos de petróleo más valiosos, de mayor calidad y a la explotación de petróleos menos valiosos de la faja del Orinoco
  • La filosofía gerencial que la anima es una de orientación socialista, lo cual la ha coinvertido en una empresa que lleva a cabo múltiples actividades fuera de su negocio medular. Como resultado, su eficiencia ha bajado significativamente
  1. La dirección de la empresa, a partir del nombramiento de Héctor Ciavaldini como su presidente y durante las presidencias de Gastón Parra, Ali Rodríguez, Rafael Ramírez y Eulogio del Pino, ha sido criminalmente politizada y ha permitido altos niveles de ineficiencia y corrupción. En especial, durante las dos últimas presidencias de Ramírez y del Pino, es cuando han ocurrido los mayores casos de corrupción y las mayores desviaciones de la misión original de la empresa
  2. La corrupción administrativa ha dado origen al obsceno enriquecimiento de gerentes de la empresa, quienes se han combinado con contratistas amigos y socios en el crimen para desfalcar a la Nación. La combinación de despilfarro y robo en PDVSA monta a miles de millones de dólares. Casos como la comida podrida de PDVAL, contratos sin licitación a contratistas de tanqueros, contratos con groseros sobreprecios a empresas sin experiencia en el campo de la generación eléctrica, contratos de adquisición de materiales y equipos a través de Barivén, contrataciones de taladros hechos con empresas fantasmas, arrendamiento de gabarras de perforación a empresas  de maletín, compra de remolcadores, contrataciones en la Faja del Orinoco a empresas amigas de los gerentes, todo ello configura una inmensa red de corrupción que ha causado incalculables daños a la Nación. Esta corrupción es, en especial,  de la responsabilidad directa de las directivas bajo Ramírez y del Pino durante los últimos diez años y ha sido repetidamente denunciada sin éxito alguno por venezolanos preocupados por la suerte del país, entre quienes me encuentro.   
  3. Como consecuencia directa de esta corrupción, ineficiencia y traición gerencial, Petróleos de Venezuela es hoy una empresa moribunda, internacionalmente desprestigiada, en situación de lo que en el mundo financiero se llama “cesación de pagos selectiva”, enfrentando pagos durante 2017 por más de seis mil millones de dólares que no tiene. Ya en 2016 se atrasó en los pagos a sus tenedores de bonos y debió renovar en condiciones onerosas para la Nación y con garantía de la mitad de las acciones de CITGO una serie de bonos que vencían ese año por no tener con que pagarlos. La otra mitad de las acciones de CITGO fueron a garantizar un préstamo de la empresa ROSNEFT por $1500 millones, por lo cual CITGO es hoy una empresa hipotecada.
  4. En esta situación de ruina, cuando ya se escuchan los estertores de su agonía, al Presidente bailarín, Nicolás Maduro, no se le ocurre nada mejor para “convertir a PDVSA en un gran palanca de desarrollo económico”, que nombrar una nueva directiva obrera-militar, que se “encargará de estructurar una ruta de transformación productiva para que el Golpe de Timón se sienta, sacuda y conmueva la construcción de la nueva PDVSA”. En su triste intervención este irresponsable ha establecido “nuevas directrices” para que la planificación de la empresa sea hecha por diez mil obreros y empleados, en un ciclo de diez años que “coincida perfectamente con el ciclo de recuperación bolivariana de 1816 y su cúspide en 1826 con el Congreso de Panamá”, mayúscula estupidez desbordada de cursilería.
  5. Para llevar a cabo esta gran farsa de transformación de PDVSA Maduro ha nombrado una nueva directiva integrada por gente sin preparación alguna en materia de gerencia petrolera y, con una que otra excepción, sin conocimiento del negocio. Y hace esta designación, según dice, “para terminar con la corrupción en la empresa”. Sin embargo, para comenzar, deja en la presidencia a Eulogio del Pino, quien ha estado allí en niveles muy altos de Presidente o Director durante su etapa de mayor corrupción.  ¿A quién se ocurre confirmar al responsable de la corrupción durante los últimos años y pedirle que termine con ella?  ¿Cómo esperar que la empresa de un vuelco favorable con una directiva integrada por gente que no conoce el negocio, una “soldada”, un ex golpista y un grupo de burócrata menores, lo que en el argot popular se denominaría “bates quebrados”?  
  6. En su condición de nuevos integrantes de la nueva Directiva de PDVSA este grupo juró: “llevar adelante un plan profundo de transformación productiva de PDVSA y convertir esta poderosa corporación venezolana en vanguardia mundial de producción, generación de riquezas y ejemplo del nuevo socialismo petrolero de la clase obrera venezolana”. Y yo pregunto: aun cuando fueran hombres y mujeres de la más sólida honestidad y buenos propósitos,  ¿sabrá esta gente en lo que se está metiendo?  ¿Tendrá noción de la situación de la empresa y de lo que sería necesario hacer para ponerla de nuevo de pie? ¿Sabrá que están asumiendo un compromiso de imposible realización? ¿Cómo se atreven a decir que convertirán a esta empresa podrida hasta el tuétano en una poderosa corporación de vanguardia mundial, generadora de riquezas? Este es un juramento irresponsable, sobre todo porque tratarían de hacerlo dentro de la chaqueta de fuerza de una empresa con una misión ya prostituida, sin cambiar su ruinosa filosofía gerencial. Tratarían de hacer una empresa floreciente con los mismos métodos, la misma ignorancia,  la misma gente y la misma irresponsabilidad que los ha llevado al fracaso.
  7. Que lo digan los infortunados chavistas que hoy asumen este absurdo juramento es explicable, dada su ignorancia de la tarea que tienen por delante. Pero ¿qué lo juren del Pino y el nuevo ministro, Martínez, quienes si conocen la realidad de esta empresa, porque han contribuido a destruirla? Ya eso une la traición de esos gerentes al mayor cinismo y desparpajo y así lo digo ante el país y ante el mundo. Estos dos señores son y serán los principales responsables de lo que se le viene encima a PDVSA y al país, así como del Pino y Ramírez son los principales responsables de haber llevado a la empresa al lodazal técnico y ético en el cual chapotea hoy.   
  8. El presidente bailarín terminó su alocución en el acto diciendo que: “exhortaba a la Clase Obrera Petrolera a implantar un nuevo método de trabajo que deje atrás el derroche característico del rentismo petrolero, la corrupción y funde las bases sólidas de métodos basados en la ética, compromisopatrio y en resultados superiores para nuestra Patria”. Este irresponsable ha puesto a la clase obrera a dirigir una empresa petrolera, o lo que queda de ella, tirando por la ventana todos los principios gerenciales existentes en el mundo civilizado, los cuales demandan una división de tareas según la cual cada quien solo hace lo que sabe hacer. Los gerentes gerencian, los exploradores exploran, los refinadores refinan, los trabajadores trabajan. En el mundo de Maduro, los refinadores exploran, los obreros gerencian y los gerentes se visten de rojo y llevan a cabo ejercicios de guerra contra la invasión inminente de los estados Unidos. Con esta farsa en la cual se ha convertido PDVSA, el chofer que es presidente se siente cómodo y satisfecho.
  9. Yo, Gustavo Coronel, venezolano de nacimiento (Catia), mucho mayor de edad,  acuso a los restos de Hugo Chávez, a Nicolás Maduro, Eulogio del Pino, Nelson Martínez y al irresponsable grupo que ha manejado a PDVSA durante los últimos 15 años, en particular a Rafael Ramírez,  de traición a la patria, por el gigantesco daño que le han hecho a la Nación al prostituir y destruir a la empresa petrolera venezolana.  

No solo la han destruido sino que lo han hecho burlándose y riéndose de los venezolanos, como se burlan hoy al designar a este grupo no capacitado para la tarea que deberán enfrentar en la directiva de una empresa que agoniza.   

*Gustavo Coronel, el autor del escrito, es un geólogo que en el pasado formó parte de la dirección de PDVSA

3 Responses to “PDVSA: el final de la farsa”

  1. antfreire 4 February 2017 at 8:00 am Permalink

    No tendria que escribir tanto si solo hubiera dicho que Venezuela hoy esta siendo victima de unos malandros incapces e ignorantes tratando de implantar un Marxismo Leninismo que ni siquiera saben lo que es. Si el Marxismo Leninismo es malo, imaginenselo implantando por estos transfugas.

  2. Ramiro Millan 4 February 2017 at 9:23 am Permalink

    No puedo dejar de insistir, y volver a insistir cada vez que leo notas como estas, que existen DOS variables que deciden el destino de los pueblos cuando se exponen a determinadas circunstancias.
    No hay razón o voluntad humana alguna que pueda evitar el derrotero desgraciado al que estarán condenados.
    E insisto porque parecería que todos los habitantes de la tierra que pertenecen a sociedades subdesarrolladas y simpatizan o, más importante aún, militan en partidos socialistas en sus distintas variantes, lo ignoran absolutamente.
    Pero de esa ignorancia fundamental, los países subdesarrollados atraviesan sin posibilidades de cambiar su destino alguna vez, períodos tras períodos de corrupción generalizada y decadencia económica.
    Estas dos variables imposibles de dominar a través de la razón son: INSTINTO y CULTURA.
    -Instinto que, desde un primitivo rincón de nuestro cerebro, presiona para que los demás adviertan nuestro ego, habitualmente mediante la exposición de superioridad económica.
    -Cultura que se caracteriza por el apego o desapego al cumplimiento de las normas y reglas en la mayoría de sus ciudadanos y en consecuencia a éstas características claves para la organización social, la capacidad o incapacidad de la sociedad de ejercer o no lo que se conoce como CONTROL CIUDADANO.
    En las sociedades dónde la cultura se caracteriza por el desapego al cumplimiento de las normas y reglas y por tanto sin capacidad o interés alguno en ejercer control ciudadano, los funcionarios públicos pueden disponer del dinero de las arcas públicas sin control alguno.
    Entonces aparece en acción el otro protagonista de esta historia, el instinto presionando a todo aquel que tenga un cargo público a destacarse respecto de los demás y los parámetros que deciden cuanto es necesario trasgredir las normas (robar) lo dictan las posiciones de los que comparten su vida cotidiana.
    Así, si el funcionario o dirigente político que comparte su vida social adquirió un coche de alta gama, éste querrá uno igual o mejor si es posible.
    Si otro compró 10 departamentos, éste irá por 12 departamentos.
    Cuando saben que uno posee cuentas en el exterior por valores que superan los 10 millones de dólares, otros buscarán superar esa cifra.
    Si son 1.000 millones de dólares, siempre habrá quien intente llegar a los 1.200 millones y así hasta ver orgías de corrupción en cuanto país subdesarrollado intenté aplicar políticas estatistas y dirigistas dónde su cultura carece de capacidad de controlar a sus dirigentes.
    Cuanto más dirigistas y estatistas, más oportunidades tendrán los funcionarios de satisfacer este instinto al cual no tienen chances de controlar (entiéndase este concepto de una vez por todas) y por tanto más competencia por ver quien muestra más opulencia habrá y, obviamente, más orgías corruptas deberán soportar la sociedades.
    En los países subdesarrollados, donde la capacidad de ejercer control ciudadano de parte de la población es mínima, debe evitarse en todo lo humanamente posible utilizar políticas donde el instinto referido pueda actuar con libertad y desencadenar cuanta tragedia viven los pueblos de éstas características.
    Es decir, deben evitarse las políticas dirigistas y estatistas e inclinarse todo lo posible hacía políticas liberales, privatistas y abiertas dónde pueda reducirse en todo lo posible el acceso a los dineros públicos de los funcionarios y dirigentes políticos.
    Venezuela es un ejemplo paradigmático que no deja lugar a ninguna duda de ésta realidad.
    ¿Acaso alguien encuentra otra explicación que no sea motivado por algo que escapa al control “humano” la asquerosa y pornográfica generalización de la corrupción en cuanto país subdesarrollado se investigue y con muchísima más severidad cuánto más dirigismo económico y estatismo se observe?.
    Si alguna vez se entiende que el ser humano es fácilmente manejable por sus instintos o pulsiones y que ante una determinada cultura, estos ocasionan catástrofes inevitables como la corrupción generalizada (entre otras desgracias) cuando se utilizan políticas socialistas, entonces podremos librarnos de esa plaga que se extiende como una pandemia en el mundo subdesarrollado llamada CORRUPCIÓN.
    Debe entenderse que las políticas socialistas solamente son posibles de aplicar con éxito cuándo más apegada es la sociedad al cumplimiento de las normas y reglas (sin salirse del cerco que marca el capitalismo, caso contrario no hay CULTURA que impida al instinto o naturaleza humana hacer estragos en los planes).
    Si no se dispone de éstas virtudes ciudadanas, cuánto más alejadas estén las sociedades del socialismo, tanto mejor.
    Si bien es cierto que la corrupción seguirá presente siempre que la cultura lo permita con políticas abiertas y liberales, el daño que pueda infligir será sin dudas menor.
    Lo suficientemente menor como para permitir que los planes puedan ejecutarse con éxito.
    La cuestión es ¿como hacer entender a poblaciones enteras ésta realidad?
    Más aún cuando se trata de cuestiones tan abstractas como cultura e instinto.
    Para colmo, un instinto que es considerado un “tabú” en casi todas las sociedades y sus culturas.

  3. Bacu 7 February 2017 at 9:55 am Permalink

    Muy buen comentario.


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