20 August 2017 ~ 5 Comentarios

¿POR QUÉ EL ESCÁNDALO?

Por Fernando Londoño

Se nos olvida que hubo un día en el que los magistrados de la Corte Suprema de Justicia se hicieron matar por no entrar en componendas con los extraditables. Se nos olvidan las palabras de una Magistrada de Manizales, Fanny González Franco, dichas a las puertas de la muerte, que debían ser de obligado aprendizaje en todas las Facultades de Derecho y  presidir los salones de audiencia de todos los tribunales de Colombia.

Se nos olvidan los magistrados y jueces y abogados asesinados por la mafia porque no vendieron sus conciencias, a sabiendas de la suerte que les esperaba.

¡Para saber que pasamos de esos héroes y esos mártires a lo que vino después! Y a lo que nos avergüenza ahora cuando debíamos estar avergonzados hace años. El mayor escándalo es que solo ahora nos escandalicemos.

Porque este es el mismo país del proceso 8.000, en el que la mayoría corrupta de los jueces instructores, los Representantes a la Cámara, absolvieron a Ernesto Samper a cambio de la mermelada de entonces, que corrió a raudales para pagar ese favor.

Este es el mismo país en el que se eligieron 4 contralores generales de la República que terminaron en la cárcel por corruptos.

Este es el mismo país en el que un Procurador General de la Nación, un tal Vásquez Velásquez pagó prisión por corrupto; en el que otro fue a Panamá a negociar la dignidad de la Nación con Pablo Escobar y sus sicarios; y en el que otro, Jaime Bernal Cuéllar, terminó de abogado de DMG, para facilitar la mayor estafa que se ha conocido en América.

Este es el mismo país que tuvo por Fiscal General de la Nación al fulano Mario Iguarán, cuyas hazañas putrefactas nadie olvidará.

Este es el mismo país que eligió Fiscal a Eduardo Montealegre, que se dedicó a pagar favores a los jueces que le prolongaron su cargo tres años, mediantes contratos nauseabundos. Uno de esos contratistas es el actual Ministro de Justicia, Gil Botero, que se robó ochocientos millones de pesos por esta vía tan expedita.

Este es el mismo país que le permitió a un mafioso italiano, Giorgio Sale, socio del Mono Mancuso, que llenara de halagos, trago, viajes, relojes y atenciones a los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo Superior de la Judicatura sin que pasara nada.

Este es el mismo país que le ha permitido a los Magistrados de la Sala Penal de la Corte que condenen sin pruebas ni razones a varios altos funcionarios del Gobierno de Álvaro Uribe, solo porque fueron funcionarios de ese Gobierno que deben perseguir.

Este es el mismo país que se escandaliza porque una pobre muchacha escolta del DAS haya puesto una máquina de grabar en sesiones plenarias de la Corte, pero no se escandaliza que en esas grabaciones los magistrados dijeran que no fallarían en Derecho sino por conveniencias políticas.

Este es el mismo país que le permitió a la FiscalAngela María Buitrago, que se inventara una diligencia judicial que no se hizo nunca, con un testigo que juró mil veces que habían usado su nombre y que la firma que impusieron no era la suya. Y el mismo país en que el cotejo grafológico lleva años pendiente, porque los colegas de la Buitrago se niegan a practicarlo.

Este es el mismo país que le tolera a un congresista que se meta en las cárceles a buscar testigos falsos contra quienes estima sus rivales o enemigos políticos.

Este es el mismo país en el que las Altas Cortes  engavetan sentencias para prolongar de facto condenas infames proferidas contra personas que el Presidente que los hace elegir considera peligrosas para su causa.

Este es el mismo país en el que las tutelas se volvieron conocido y gigantesco negocio de jueces y magistrados corruptos. En el que los Magistrados de la Corte Constitucional reciben dinero por escoger esas tutelas para fallarlas como les da la gana. El país donde se hace “vaca” para comprar la conciencia de los Jueces más altos.

Este es el mismo país en el que ya salieron libres todos los delincuentes de lesa humanidad de las FARC, y a otros se les garantiza que no pagarán un día de cárcel, porque la paz es el más alto valor jurídico, según dice un experto en axiología, que no sabe lo que sea la axiología.

Este es el mismo país que se dejó robar una bonanza petrolera de más de sesenta mil millones de dólares y se dejó montar en un endeudamiento externo parecido, sin preguntar a los bolsillos de cuáles corruptos fue a parar semejante fortuna.

Este es el país que ahora sí se escandaliza, porque el escándalo lo descubrieron en los Estados Unidos. Solo por eso.

5 Responses to “¿POR QUÉ EL ESCÁNDALO?”

  1. Brother Full 20 August 2017 at 5:43 pm Permalink

    La DEA destapa corrupción en la Corte suprema de Justicia de Colombia

    José Leonidas Bustos expresidente de Corte y de la Sala Penal.

    Apoyó el proceso de paz entre el presidente Juan Manuel Santos y los narco terroristas de las FARC.

    Santos puso a Bustos a que fallara por interés político y no en derecho.

  2. Brother Full 20 August 2017 at 5:47 pm Permalink

    COLOMBIA
    Corte Suprema de Justicia cita al presidente Santos a declarar por caso Odebrecht

    (CNN Español) – La corte Suprema de Justicia de Colombia, aceptando una petición del abogado del capturado Senador Benardo Elías, enviará un cuestionario al presidente Juan Manuel Santos para conocer si sabía o no de los pagos de soborno por parte la multinacional brasileña Odebrecht en la construcción de una vía entre las localidades de Ocaña y Gamarra, en Colombia.

  3. Brother Full 20 August 2017 at 5:51 pm Permalink

    Uribe: Acuerdo entre Santos y Corte Suprema de Justicia genera pésimo ejemplo

    En entrevista con Noticias RCN, el expresidente Álvaro Uribe Vélez aseguró que es muy grave el acuerdo entre “el Ejecutivo, el presidente de la República, y la Corte Suprema de Justicia”. Agregó que esto genera “un pésimo ejemplo para el país”.

    Agregó que “en Colombia el narcotráfico y el secuestro no han sido conexos con el delito político, han sido conexos con el terrorismo, con los delitos de lesa humanidad”.

    Uribe aseguró que si el secuestro y el narcotráfico son tratados como delitos políticos “para no llevar a la cárcel a los cabecillas de las Farc, le están haciendo un grave daño al país, pueden firmar en La Habana, pero en Colombia el ELN, disidentes de Farc, bandas criminales y otros se van a sentir autorizados para seguir expandiendo el narcotráfico y el terror”.

    Uribe se refirió a las declaraciones del presidente Santos sobre las causas de la caída de aeronaves de uniformados en los últimos días.

  4. laureano gonzalez garcia 20 August 2017 at 7:46 pm Permalink

    magistral incontrovertible rotundo categorico Este pais necesita en 2018 una limpieza social en las 3 esferas del poder a sangre y fuego con un presidente tipo pinochet de mano de ferrea y con corazon no grande sino mas bien duro que blando

  5. Ramiro Millan 22 August 2017 at 11:48 am Permalink

    Todo lo que el autor de la nota describe con vergonzosa precisión, solamente puede suceder en democracia por la voluntad popular.
    Pueden estar absolutamente seguros de que cada uno de los que emiten un voto en Colombia sabe perfectamente que votan a delincuentes.
    Pero nada les interesa.
    Todo aquello que compete al bienestar general a la enorme mayoría de los latinoamericanos les importa increíblemente muy poco, un “comino”.
    Tan poco como para que votar a un delincuente o un Procer de exactamente igual.
    Solamente interesa aquello que no esté mucho más allá de nuestras narices.
    Pues bien, así nos va.
    Esto se llama CULTURA CÍVICA individualista.
    ¿Cuándo se dejará de evaluar si la política debe ser más o menos a la izquierda o derecha o arriba o abajo o cuánta sanata estamos hartos de ver en los medios y se dedicarán a prestar toda la atención que se merece al verdadero protagonista de las miserias latinoamericanas?
    Me refiero a la cultura cívica ciudadana.
    Las mismas miserias y probablemente multiplicada por 10 es posible ver en Méjico.
    Méjico, país ubicado a metros de EEUU y que por tanto, no debe haber ya un solo mejicano que no conozca y se percate de que el éxito de “los gringos” y el fracaso propio está en algo tan evidente y simple como la cultura.
    Ordenada, respetuosa de los derechos del otro, cumplidora de las normas y reglas, preocupada por lo que sucede con el otro y el estado que compete a todos, que privilegia el orden y detesta el desorden y la improvisación, del trabajo como una obligación moral, respetuosa de la leyes. De un lado. Del éxito.
    Del otro, propio, exactamente las costumbres, hábitos y conductas opuestas. Del eterno fracaso.
    Tan simple, tan primitivo, tan evidente y sin embargo nadie le dedica un miserable minuto a difundir esta fundamental problemática.
    En Colombia, en Méjico y en cuanto país subdesarrollado se encuentre.


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