05 December 2016 ~ 2 Comentarios

¿Por qué fracasa Argentina una y otra vez? Una explicación sencilla y dolorosa

2 Responses to “¿Por qué fracasa Argentina una y otra vez? Una explicación sencilla y dolorosa”

  1. Hector Garcia 6 December 2016 at 9:48 am Permalink

    En otras palabras, los argentinos son unos PELOTUDOS.

  2. Ramiro Millan 6 December 2016 at 8:01 pm Permalink

    El problema argentino es el mismo de casi toda Latinoamérica.
    Tiene dos factores claves que explican este dramático escenario que mantiene en el atraso a los países.
    Uno de estos factores es la IDEOLOGÍA predominante que privilegia el estatismo, distribucionismo, voluntarismo, dirigismo, en fin, cualquier variable del socialismo se conozca.
    Obviamente, la consecuencia inevitable de este fenómeno social es la preponderancia de gobiernos que proponen estas políticas.
    Hasta acá no sería un problema ya que países muy exitosos llevan adelante políticas económicas y sociales con una enorme dosis de estatismo y dirigismo, hasta que entra en juego el otro factor clave: la CULTURA.
    La cultura latinoamericana, en contraposición a la de los pueblos exitosos, es decididamente individualista, privilegia sus intereses personales e ignora y desprecia el interés colectivo.
    Con una cultura así, todas las políticas socialistas inevitablemente degeneran en nuestros conocidos POPULISMOS.
    Los pueblos latinoamericanos, o cambian su IDEOLOGÍA predominante o cambian su CULTURA.
    Lamentablemente, cualquiera de estas dos opciones son extraordinariamente difíciles de producirse.
    Y es por eso que todo indica que el atraso durará por siempre.
    La historia muestra que uno de los pocos mecanismos que producen cambios culturales es por imitación de un vecino exitoso y Argentina tiene la suerte de contar con Chile que está dando sobradas muestras de contar con una CULTURA apropiada para el crecimiento y desarrollo.
    Tal vez se de este mecanismo y podamos dar ese gran paso adelante.
    El cambio ideológico es más difícil aún de producirse porque depende de la acción de un INSTINTO o pulsión que, así como presiona para que los demás adviertan la presencia de nuestro EGO (que explica el fenomenal problema de la corrupción en latinoamérica ante la ausencia de control ciudadano por la CULTURA INDIVIDUALISTA) mediante la exposición de riquezas o PODER, también presiona con ahínco para que los que llevan ventajas no las acrecienten.
    Una consecuencia inevitable de este primitivo mecanismo en pueblos con grandes desigualdades sociales es la predominancia absoluta de ideologías que prometen sacar recursos a los ricos para repartir entre los necesitados.
    A la RAZÓN aún parece faltarle siglos para que pueda dominar las pulsiones.
    En Argentina, la consecuencia más evidente de este fenómeno se llama PERONISMO y no creo que requiera de explicación alguna para que se interprete la idea.
    Lamentablemente, los pocos períodos en que pueden utilizarse políticas que son aptas para nuestra CULTURA, es decir las políticas individualistas, carecen de un recurso fundamental para asegurar su éxito y permanencia suficiente en el tiempo, este recurso es CONFIANZA.
    Si la mayoría de la población presiona para que se aplique una y otra vez el distribucionismo, la confianza siempre escasea y los resultados nunca son los esperados (el inversor sin confianza no aporta y si lo hace es a cambio de fenomenales ganancias y en ambos casos el país se perjudica)
    De hecho, los períodos liberales sólo se dan ante el hartazgo de fracasos y corrupción de los “justicialistas seriales”.
    Una vez superada la crisis, siempre vuelven a su “viejo amor”.
    “Colectivismo y cultura individualista”
    “Política individualista e ideología predominante”
    razonvsinstinto.blogspot.com


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